El proyecto de reforma laboral presentado
por el Poder Ejecutivo de Argentina denota un avance estructural en temas
orientados a la flexibilización del mercado en términos laborales y
contractuales, con una apuesta a formalizar el empleo no registrado y crear un
Fondo de Cese entre otras alternativas, lo que propone un camino más
simplificado para los trámites de negociación individual y colectiva.
Los cambios en la legislación laboral
suelen analizarse desde su efecto sobre el empleo, pero algunas decisiones
tienen vinculación directa con otras áreas que integran el ecosistema laboral,
nos referimos en este caso al sistema de salud y el modo en
que se financia la atención médica está estrechamente ligado a estas reformas y
requiere ser tenido en cuenta.
El sistema de salud argentino se apoya en
un esquema solidario basado en aportes de los trabajadores y contribuciones de
los empleadores. Ese equilibrio permite sostener prestaciones, programas
especiales y mecanismos de compensación. En este contexto, la relación entre el
mercado laboral y el financiamiento de la salud adquiere un rol central,
especialmente a la hora de analizar o introducir modificaciones en las fórmulas
vigentes.
La propuesta de reforma laboral incorpora
una modificación en la reducción de un punto de la contribución patronal
destinada a la salud, que pasaría del 6% al 5% del salario (sumado al 3% que
pone el empleador). Entonces, el análisis se centra en el impacto de derivar el
9% o el 8% a las entidades que dan cobertura de salud. Ese punto porcentual
representa una porción de los fondos que financian prestaciones médicas y
coberturas de alto costo, lo que significa entonces una modificación en la
estructura de financiación.
Como antecedentes recientes de esta
propuesta se puede mencionar el camino iniciado por la Ley Bases n° 27.742
promulgada en 2024 y decretos complementarios, que tuvieron incidencia en el
sector salud a través de acciones concretas:
- Desregulación
y libre elección de prepagas.
- Baja
en la obligatoriedad de permanencia.
- Modificaciones
en los procesos de contratación.
- Guardias
mínimas y modificaciones en huelgas.
El ajuste de un punto en la contribución
patronal destinada a la salud plantea interrogantes que pueden ser analizados
desde diferentes escenarios, como por ejemplo las prestaciones del servicio de
salud puestas a disposición a través de las obras sociales, las cuales deben
seguir garantizando la cobertura del Plan Médico Obligatorio (PMO).
Ver nota de ACAMI sobre el PMO
Actualmente las prepagas de Argentina dan
cobertura a unas siete millones de personas, de las cuales el 70% tienen
cobertura paga por su empleador. Otro sector corresponde a empleados que
transfieren sus aportes a una empresa de salud privada y pagan un adicional
mensual. En ese contexto, se hace necesario reglamentar adecuadamente estos
nuevos procesos, para que la transición hacia los ajustes de esquemas, tanto en
regulación laboral como del sector salud, puedan cumplir con sus objetivos y
reducir lo máximo posible el impacto sobre los usuarios y la comunidad.
Fuente: ACAMI
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