jueves, marzo 12, 2026

No toda ineficiencia está para ser resuelta

En salud y otros sectores, muchas de las ineficiencias que la IA promete eliminar existen porque alguien gana con ellas.

Sebastián Defranchi

Hace algunos años tuve que juntar a unas veinte personas en una sala y llenar una pared de post-its para reconstruir, paso a paso, un proceso que nadie lograba explicarme de punta a punta: cómo circulaban los insumos dentro del hospital, según los pagara el hospital o el seguro del paciente. Era un viernes por la tarde y la consigna fue simple: nadie se va hasta que el circuito esté completo.

Pasadas casi tres horas, salimos creyendo que lo habíamos entendido. Pero la incómoda verdad es que, aun con todos los involucrados participando del ejercicio, el paso a paso seguía siendo difícil de explicar, sobre todo por la cantidad de excepciones que manejaba el hospital. A todas luces era un proceso ineficiente o, como se lo llama ahora, un proceso lleno de fricciones.

Cada nueva ola tecnológica llega con la misma promesa: eliminar ineficiencias. Menos pasos, menos demoras, menos burocracia, menos intermediación o menos costo. La idea parece una obviedad. Si un sistema está lleno de formularios, validaciones, autorizaciones, demoras y opacidad, reducir fricción debería ser una mejora evidente.

Pero no siempre ocurre así. No toda fricción es un error de diseño. Tampoco persiste siempre porque no se entienda o porque falten herramientas para eliminarla. A veces, la fricción está ahí porque cumple una función.

 

El sistema financiero lo muestra bien. Desde afuera, muchas fricciones parecen absurdas: pagar diferido, auditar cargos, revisar resúmenes, conciliar movimientos, extender plazos, multiplicar validaciones. Todo eso puede leerse como ineficiente. Pero quienes entienden de verdad la lógica financiera quieren justamente parte de esa fricción. Quieren recibir antes y pagar después. Quieren revisar, auditar y mantener el efectivo el mayor tiempo posible.

Los smart contracts resultaban muy atractivos. Son acuerdos que se ejecutan solos cuando se cumplen ciertas condiciones. Corren sobre blockchain, la tecnología de registro descentralizado que popularizó Bitcoin, y prometen algo muy poderoso: que lo pactado quede registrado de forma compartida, auditable y difícilmente modificable.

En teoría, tienen todo el sentido. Pero en la práctica chocan con una realidad incómoda: no siempre se quiere eliminar la fricción. Los smart contracts no se masificaron como muchos proyectaban. Si bien funcionan donde todas las partes quieren automatizar, su adopción fue bastante peor allí donde alguna de las partes tiene incentivos para conservar fricción.

No toda fricción es desperdicio. A veces es estrategia.

En salud, esta lógica aparece de manera todavía más cruda. Cada nueva tecnología que entra al sector promete algo parecido: menos papeles, menos autorizaciones, menos demoras, menos redundancia. La IA empuja hoy esa promesa con una potencia nueva. Puede resumir, clasificar, priorizar, extraer datos, automatizar tareas, ordenar flujos y reducir tiempos.

Pero antes de discutir qué puede hacer la IA, conviene recordar algo más básico: la tecnología no reemplaza el diseño de procesos.

Si un proceso no puede describirse con claridad, paso a paso y funcionar razonablemente bien aun sin tecnología, difícilmente vaya a mejorar solo por ser digital o automático. La tecnología no arregla procesos rotos. Los escala, los acelera y muchas veces los empeora. Primero están los procesos; después, la tecnología.

Cuando ese orden se invierte, aparece uno de los errores más frecuentes de esta época: se pretende resolver con IA algo que ni siquiera fue suficientemente entendido en papel o, como decía más arriba, en una secuencia de post-its. Se habla de automatización antes de haber definido con claridad qué se quiere hacer y para qué.

Pero incluso cuando el proceso está claro, en salud aparece un problema adicional. Solemos hablar de ineficiencias como si fueran fallas técnicas, cuando muchas veces son la expresión visible de un sistema de incentivos desalineados.

Hay una fricción operativa: documentación redundante, mala interoperabilidad, circuitos manuales absurdos, búsqueda de información dispersa, tareas repetitivas. Esa fricción sí debería bajar y ahí la IA tiene muchísimo para aportar.

Pero hay también una fricción sistémica. Y esa es otra cosa. No nace del desorden, sino de la estructura del sistema. Son las autorizaciones que filtran utilización, la complejidad de precios, las capas de validación, la documentación que funciona como barrera, las demoras que transfieren costo o riesgo, los procesos diseñados no para cuidar mejor a una persona, sino para definir quién paga, quién audita, quién controla y quién captura margen. Esa fricción no es accidental. Es estratégica. Es como suelo decir: by design.

Haven fue un buen ejemplo de lo difícil que es cambiar eso desde afuera. En 2018, AmazonJPMorgan y Berkshire Hathaway, tres de las empresas más poderosas del planeta, lanzaron una iniciativa para simplificar la atención de salud de sus empleados, mejorar calidad y bajar costos. Tenían escala, capital, talento y credibilidad. Si alguien podía cambiar las reglas del juego, parecían ellos.

El proyecto se desarmó en menos de tres años. No fracasó por falta de recursos ni de inteligencia. Fracasó porque quiso introducir una lógica más racional en un sistema que respondía a incentivos mucho más profundos y resistentes. En teoría, simplificar tenía todo el sentido. En la práctica, chocó con modelos de pago, poder de mercado y reglas no escritas que no iban a ceder solo porque la propuesta fuera mejor.

Los débitos en salud son un ejemplo perfecto. Para quien no lo sabe, un débito es cuando quien paga una prestación ya realizada decide no reconocerla del todo o hacerlo solo en parte al momento de liquidarla.

Para quien presta el servicio, suele vivirse como una patología administrativa. Pero del lado de quien paga, no son una falla del sistema: son una herramienta. Funcionan como auditoría, defensa, negociación o retención financiera. Lo que para un actor es fricción innecesaria, para otro puede ser control, margen o dinero.

Por eso tantos proyectos tecnológicos impresionan pero no transforman. No porque la tecnología sea mala. Muchas veces fracasan porque intentan resolver con software, o ahora con IA, lo que en realidad es un problema de economía política. Ven fricción y asumen que toda fricción es innecesaria. Automatizan la superficie, pero no alteran la lógica que la produjo.

Y ahí aparece el problema de fondo. El sistema no termina de estar realmente centrado en el paciente. Si en cada intervención, en cada proceso y en cada decisión la pregunta dominante fuera “¿qué es lo mejor para esta persona?”, muchas soluciones serían bastante más fáciles de encontrar. No sencillas, pero sí más claras.

Lamentablemente, no suele ser así. Con demasiada frecuencia, las preguntas que ordenan el sistema son otras: quién paga, quién cubre, quién autoriza, quién transfiere riesgo, quién protege su margen, quién gana tiempo, quién evita perder.

Mientras esas sean las preguntas dominantes, la fricción va a reaparecer bajo nuevas formas, incluso con mejor tecnología, incluso con IA. Por eso la pregunta no es si la IA va a cambiar la salud. Va a cambiar muchas cosas. La pregunta es qué parte del sistema estamos realmente dispuestos a dejar cambiar.

Mi impresión es que conviene desconfiar de las promesas grandilocuentes y empezar por algo mucho más concreto: un problema específico, medible, con pocos actores, un KPI basal y un resultado verificable. Menos épica y más ejecución. Menos disrupción y más procesos. Menos PowerPoint y más circuitos reales.

Porque en salud, muchas veces, la fricción no desaparece cuando llega una nueva tecnología. Desaparece recién cuando deja de servirle a alguien.

 

Fuente: Principios, no opiniones | Sebastián Defranchi

miércoles, marzo 11, 2026

Solicitar en Argentina Firma Digital Remota sin Token

Una solución tecnológica segura y confiable que permite firmar digitalmente documentos electrónicos sin token.

En el botón de “PEDIR TURNO” se podrán seleccionar aquellas autoridades de registro que tengan definido días y horarios disponibles.

Para consultas referidas a la AR-MODERNIZACIÓN comunicarse con la cuenta: firmadigital@sicyt.gob.ar.

Para el resto de las autoridades de registro comunicarse con la que corresponda según el trámite: Ver listado

Los certificados que se otorgan de la AC-ONTI (con token) o de la AC-MODERNIZACIÓN (sin token) son únicamente para personas humanas. Ambas tienen la misma validez jurídica.

La firma digital remota (sin token) sirve únicamente para firmar digitalmente archivos en formato PDF a través del Firmador.

Es una herramienta tecnológica que nos permite asegurar la autoría de un documento o mensaje y verificar que su contenido no haya sido alterado.

La firma digital otorga: validez jurídica, autenticidad e integridad del documento y seguridad.

¿Qué necesito?

  • Tener acceso a una cuenta de correo electrónico al momento de concurrir a la Autoridad de Registro a realizar el trámite.
  • Tener un teléfono inteligente con una aplicación instalada para generar el OTP (One Time Password).

Esta app te permitirá generar contraseñas temporales que utilizarás como uno de los tres (3) mecanismos de autenticación.

  • Documento Nacional de Identidad (DNI) y tener número de CUIL o CUIT.

¿Cómo hago?

  1. Sacá un turno en la Autoridad de Registro más cercana o consulta en AR con turnero propio. Consultá el listado de todas las Autoridades de Registro del país: Listado de Autoridades de Registro.

Si usted solicitó un certificado de firma digital en una Autoridad de Registro privada de la AC-Modernización-PFDR, sólo podrá gestionar el cambio de clave u OTP en la misma Autoridad de Registro que le aprobó su certificado.

  1. El Oficial de Registro te solicitará la documentación requerida, te tomará los datos biométricos y te guiará en el proceso.
  2. Una vez finalizado el trámite, podés firmar digitalmente a través del FIRMADOR de la Plataforma de Firma Digital Remota (PFDR).

Recuerde:

La Autoridad Certificante no percibe aranceles por ninguno de los servicios que pudiera brindar. Consecuentemente con ello debe resguardarse la gratuidad de la emisión, renovación y revocación de los certificados Resolución Ex SMA 87/2018, inciso 9.1.

Los certificados emitidos por las entidades y jurisdicciones pertenecientes al Sector Público deberán ser provistos en forma gratuita Resolución Ex SIP N° 946/2021 inciso 9.1.

Sin perjuicio de lo expuesto, no queda comprendida dentro del concepto de gratuidad la gestión administrativa que pueda desarrollarse en las Autoridades de Registro.

¿Cuánto tiempo lleva hacer el trámite?

El trámite lleva: 30 minutos

¿Cuál es el costo?

Gratuito

La Autoridad Certificante no percibe arancel alguno por la emisión del certificado.

Pedir turno

 

 

Fuente: Argentina.gob.ar

martes, marzo 10, 2026

Gestión de cambio en Salud Digital

¿Qué pasaría si pudieras saber exactamente cómo reaccionará tu cuerpo a una terapia antes de recibir la primera dosis?

Taller técnico | Teleconsultas en contextos vulnerables

¿Trabajas en la transformación digital de la salud en América Latina y el Caribe? Entonces, este taller es para ti.

1er taller sobre Gestión del Cambio en Salud Digital 2026.

Ahondaremos en la implementación de teleconsultas en un hospital público de la Ciudad de Buenos Aires, abordando el impacto sanitario, la brecha digital, los desafíos tecnológicos y el marco ético y legal. El taller será coordinado por Elisa Martínez Luaces, del equipo de Salud Digital del BID, e incluirá un espacio para intercambios y preguntas.

Lunes 23 de marzo | 10:00 a. m. –12.00 p. m. Eastern Time.

Inscríbete aquí

Español · Inglés · Portugués

Si todavía no lo hiciste, únete a la comunidad de práctica en Gestión del Cambio en Salud Digital y aprende junto a pares de la región.



lunes, marzo 09, 2026

Gemelos digitales: el nuevo hito de la medicina oncológica

Expertos revelan la visión de un futuro cercano donde avatares creados con datos reales permitirán simular escenarios terapéuticos en entornos virtuales como herramienta de apoyo en la toma de decisiones clínicas.

Un dibujo de una persona

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

¿Qué pasaría si pudieras saber exactamente cómo reaccionará tu cuerpo a una terapia antes de recibir la primera dosis?

Lo que parece una escena de película es, en realidad, la frontera más avanzada de la medicina de precisión: el Gemelo Digital del paciente. A diferencia de un diagnóstico tradicional, es una visión tecnológica que propone crear un “avatar” matemático y biológico de la persona. No se trata simplemente de procesar datos, sino de modelar un clon digital capaz de predecir el comportamiento de un organismo real frente a distintas variables.

Este cambio de paradigma marca un antes y un después en la práctica médica actual. Antes de avanzar con un tratamiento, los profesionales pueden someter a este Gemelo Digital a cientos de simulaciones computarizadas con el objetivo de determinar qué camino tiene mayor probabilidad de éxito y tratar con mayor certeza el diagnóstico antes de intervenir al paciente.

La ciencia detrás del “avatar” médico

Esta visión tecnológica, que se proyecta como el estándar de la próxima década, integra hitos que hasta hace poco eran impensables:

  • Interpretación automática con IA: antes de que el radiólogo vea la imagen, un asistente inteligente analiza los escaneos automáticamente, resaltando nódulos o lesiones milimétricas que podrían pasar
  • Radioterapia que “respira” con el paciente: en el momento del tratamiento, la tecnología de aceleración lineal de precisión se sincroniza con el movimiento del cuerpo (como la respiración), garantizando que la radiación impacte sólo en las células cancerígenas y proteja los órganos sanos circundantes.
  • Quirófanos con Realidad Aumentada: los cirujanos interactúan con el gemelo digital superpuesto al paciente real, navegando por su anatomía con la precisión de un GPS quirúrgico.

“El Gemelo Digital es la frontera más avanzada de la oncología: permitirá que el médico, además de ver el presente del paciente, pueda ver cómo evolucionará su salud ante distintas decisiones clínicas futuras. Es una nueva era en donde el paciente se convierte en el beneficiario de un plan ya probado, que tiene una mayor probabilidad de éxito por su precisión”, explica Mario Amadio, Director General de Siemens Healthineers Argentina.

Impacto en la salud pública: el factor tiempo

La urgencia de estas tecnologías radica en las cifras: se estima que unos 10 millones de personas murieron de cáncer en 2020[1]. En Latinoamérica, donde el acceso a especialistas es un desafío, el uso de gemelos digitales y sistemas de precisión remotos permitiría que procedimientos complejos se realicen con apoyo de expertos a distancia, democratizando la salud de alta complejidad.

En esta visión de futuro cercano, el cáncer deja de ser una sentencia de “esperar y ver” para convertirse en una batalla que se gana primero en los algoritmos, buscando que cuando el tratamiento llegue al paciente real esté respaldado por simulaciones y análisis previos que apoyen la toma de decisiones e incrementen la precisión y previsibilidad del abordaje terapéutico.


[1] Extraído de OMS – Cáncer. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer

 

Leído en Consenso Salud

viernes, marzo 06, 2026

Señales débiles en Seguridad del Paciente

Texto, Correo electrónico

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

La seguridad del paciente ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, consolidando marcos sistémicos de análisis del error y estrategias estructuradas de prevención. Sin embargo, gran parte de los modelos vigentes mantienen un enfoque predominantemente reactivo, centrado en el estudio de eventos adversos ya ocurridos.

Se definen las señales débiles como indicios tempranos, ambiguos y de baja intensidad que anticipan la posibilidad de fallas mayores, pero que no alcanzan umbrales formales de alarma. En entornos hospitalarios complejos, estas señales suelen manifestarse como microvariaciones técnicas, inconsistencias repetidas, cambios sutiles en dinámicas de equipo o desviaciones.

Dra Daniela García

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jueves, marzo 05, 2026

CAJAS NEGRAS EN QUIRÓFANO

Implicancias operativas, éticas y legales  

En la medicina moderna, la búsqueda incesante de la excelencia y la seguridad del paciente ha impulsado a la industria a mirar más allá de sus propias fronteras. Inspirados por sectores de alto riesgo como la aviación, donde la minimización del error es fundamental, los sistemas de salud han comenzado a adoptar lecciones valiosas sobre cómo crear entornos más seguros y resilientes (Cortez, 2019).

Esta transferencia de conocimiento ha demostrado ser exitosa, como lo evidencia la adopción generalizada de las listas de verificación (checklists) al estilo de la aviación, una herramienta que ha reducido significativamente los errores y eventos adversos en quirófanos de todo el mundo (Haynes et al., 2009).

Una caja negra de IA podría hacer la cirugía más segura - Observatorio IA

Continuando con esta filosofía, emerge la "Caja Negra del Quirófano" (OR Black Box), una evolución lógica análoga a los registradores de vuelo que transformaron la seguridad aérea. Este sistema va más allá de los protocolos estáticos para ofrecer una comprensión dinámica y objetiva de los complejos entornos quirúrgicos. El propósito de este artículo es analizar de manera integral esta tecnología, evaluar sus beneficios transformadores para la seguridad y la eficiencia, y abordar de frente las preocupaciones médico-legales y de privacidad que naturalmente surgen con su implementación.

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Dr. Fabián Vítolo

miércoles, marzo 04, 2026

¿Te interesa la inteligencia artificial aplicada a la salud?

Ya podés acceder online a todas las charlas del Simposio de IA de las #JIS2025.

Algunos títulos que pueden interesarte para ver o rever:

🔹TANA Copiloto asistencial: cuando la IA se pone el ambo - Agustín Marcos Segalini

🔹GeNERalize: enfoque sistematizado y escalable para estructurar documentos clínicos - Santiago Frid

🔹Chatbots en salud reproductiva: diseño, desafíos y caminos hacia su evaluación - Mariana Barreto Quevedo, Martin Saban, Paula Eugenia Kohan y Esteban Castillo Juarez

🔹Inteligencia Artificial aplicada a la predicción de dengue y prescripción de estrategias de mitigación en Cali, Colombia - Gabriel Tamura Morimitsu

Las encontrás en nuestro canal de YouTube DIS TV y en la plataforma web de las Jornadas. 🔗

Accedés acá: https://www.youtube.com/@DISTVhiba

Imagen que contiene Escala de tiempo

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

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