martes, octubre 06, 2026

Brasil avanza en la regulación de la IA en medicina

La inteligencia artificial ya está presente en distintas etapas de la atención médica, desde el análisis de exámenes hasta la organización de flujos de trabajo clínicos. Con el rápido avance de estas herramientas, el desafío para hospitales, clínicas y servicios de diagnóstico no radica solo en decidir si incorporarlas, sino en cómo hacerlo de forma segura, con gobernanza y responsabilidad clínica.

En Brasil, este debate alcanzó un nuevo hito este año. Desde el 26 de agosto, la Resolución N° 2.454/2026 del Consejo Federal de Medicina establece parámetros para el uso de la inteligencia artificial en medicina, incluyendo gobernanza, clasificación de riesgos, protección de datos, validación de herramientas y supervisión médica. La normativa establece que la IA debe funcionar como herramienta de apoyo, y que los diagnósticos, pronósticos, prescripciones y demás actos médicos siguen siendo responsabilidad del profesional, quien podrá aceptar o rechazar las recomendaciones generadas por la tecnología según su criterio clínico. La resolución garantiza además el derecho del médico a rechazar sistemas que no presenten una validación científica adecuada, la certificación reglamentaria pertinente o que contradigan principios éticos, técnicos o legales.

Para Entelai, una empresa argentina de tecnología sanitaria especializada en inteligencia artificial aplicada a la atención médica, con operaciones también en Brasil, el nuevo panorama regulatorio marca un cambio relevante en el debate sobre la adopción de estas tecnologías. Gisele Quinallia, directora de Entelai Brasil, señala que para las instituciones sanitarias resulta crucial comprender cómo se incorporará la IA al flujo de trabajo clínico, cuáles son los mecanismos de seguridad y validación, y cómo el médico seguirá estando en el centro del proceso de toma de decisiones.

La radiología ilustra la velocidad de esta transformación. Según datos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, 1.163 de los 1.524 dispositivos médicos con inteligencia artificial registrados por la agencia hasta marzo de 2026 estaban relacionados con la radiología, lo que representa más del 76% del total, con 68 nuevos algoritmos autorizados en esa especialidad solo en los primeros tres meses del año. Quinallia sostiene que no basta con incorporar un algoritmo, sino que es necesario evaluar la evidencia científica, el propósito clínico, la integración con los sistemas existentes, la protección de la información y su participación en el proceso de toma de decisiones.

Fundada en Argentina en 2017 y presente en Brasil desde 2020, Entelai desarrolla soluciones de inteligencia artificial para áreas como neurología, mamografía y radiología, brindando apoyo a los médicos en el análisis de exámenes y a las instituciones en la organización de sus flujos de trabajo.

 

Fuente: Consenso Salud

lunes, octubre 05, 2026

“Copiloto” de los médicos: cómo la inteligencia artificial y los relojes inteligentes pueden detectar enfermedades

Las nuevas herramientas digitales permiten monitorear al paciente fuera del consultorio, detectar señales tempranas de enfermedad y acompañar cambios de hábitos.

Mariano Benzadón, médico cardiólogo, participó en el Summit de Salud realizado por LA NACION

La prevención cardiovascular tiene una paradoja: se sabe qué hay que hacer para reducir el riesgo de enfermedad, pero lograr que las personas sostengan esas conductas en el tiempo sigue siendo uno de los grandes desafíos de la medicina.

Así lo planteó Mariano Benzadón, médico cardiólogo, especialista en cuidados intensivos y gestión de calidad en salud y director de Calidad, Seguridad y Experiencia del Paciente y de Innovación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), durante el Summit de Salud organizado hoy por LA NACION.

Para el especialista, no fumar, hacer actividad física, alimentarse de manera saludable, dormir bien y controlar la presión arterial, el colesterol, la glucemia y el peso son las ocho medidas esenciales para cuidar la salud cardiovascular. Sin embargo, indicó, los datos muestran que existe una importante distancia entre esas recomendaciones y lo que sucede en la vida cotidiana.

La importancia de estas medidas excede la prevención de un infarto o un accidente cerebrovascular. Benzadón citó estudios realizados sobre grandes grupos de población que muestran que un mejor cumplimiento de estos factores también está asociado con una menor incidencia de enfermedades que afectan a otros órganos. “Hacer prevención cardiovascular no solo beneficia el riesgo de infarto de las arterias, sino que también previene otras enfermedades”, sostuvo.

En esa línea, para el especialista, el desafío aparece cuando esas recomendaciones tienen que trasladarse a la vida real. Benzadón citó como ejemplos la hipertensión y el sobrepeso. En el mundo hay más de 1000 millones de personas con hipertensión y una proporción importante no tiene la presión controlada. Al mismo tiempo, aproximadamente seis de cada 10 adultos tienen sobrepeso u obesidad. “Así que nos está yendo mal y estamos en problemas a pesar de que sabemos qué es lo que tenemos que hacer”, resumió.

Y fue justamente en esa contradicción donde ubicó la oportunidad para innovar. “Para aquellos que hacemos innovación, sabemos que estas brechas, estos problemas y estos dolores son terreno fértil para la innovación”, afirmó.

El cuerpo empieza a generar información

De acuerdo con Benzadón, durante décadas, buena parte de la información que un médico utilizaba se obtenía durante la consulta o a través de estudios solicitados específicamente para ese paciente. Eso está cambiando.

“La caja de herramientas convencional de los médicos es la siguiente: interrogamos al paciente, lo revisamos, pedimos estudios, indicamos fármacos, intervenciones y cirugías”, describió Benzadón.

Y añadió: “A esta caja de herramientas en los últimos años se le agregó la denominada salud digital, consistente en herramientas basadas en software y hardware destinadas a mejorar la salud de las personas”.

Smartphones, relojes inteligentes, bandas y otros dispositivos portátiles permiten registrar variables que antes resultaban difíciles de medir de manera continua: cantidad de pasos, frecuencia cardíaca, sueño y otros parámetros fisiológicos.

“Nos permiten medir una serie de variables que antes era muy difícil medir. Toda esta información adicional, llamada biomarcadores digitales, es sumamente importante y está demostrando que nos permite gestionar mucho mejor la salud de las personas y la prevención cardiovascular”, indicó.

Benzadón presentó algunos desarrollos realizados en el ICBA que muestran hasta dónde puede llegar esta transformación. Uno de ellos es una aplicación utilizada con pacientes con insuficiencia cardíaca. Entre sus funcionalidades permite sacar una fotografía del plato de comida con el celular y obtener rápidamente información sobre sus componentes nutricionales, como proteínas, hidratos de carbono, grasas y calorías. La herramienta busca facilitar el seguimiento de la alimentación en un contexto cotidiano, fuera del consultorio.

Otro trabajo desarrollado en el instituto exploró el uso de la cámara del teléfono para obtener información a partir de los cambios de coloración de la piel que se producen con cada latido. A través de una video selfie, el sistema busca inferir indirectamente la presión arterial de pacientes con insuficiencia cardíaca.

“Son solo dos ejemplos locales de cómo con un celular o un reloj inteligente se pueden hacer mediciones en salud que son críticas para la prevención cardiovascular”, señaló Benzadón.

Cambios en la relación médico - paciente

De acuerdo con Benzadón, la tecnología también puede modificar la relación entre el paciente y el equipo médico. “Hoy, cuando los médicos le decimos al paciente en el consultorio ‘nos vemos en seis meses o nos vemos el año que viene’, dejamos liberado al paciente durante un año a una reducción en nuestro cuidado”, planteó.

Y añadió: “Lo otro que podemos hacer con la salud digital y las aplicaciones es acompañar al paciente entre consultas”. A través de aplicaciones y sistemas de telemonitoreo, los pacientes pueden registrar información, recibir indicaciones y, en determinados casos, transmitir datos al equipo de salud.

Según explicó Benzadón, distintas investigaciones clínicas analizaron la efectividad de estas herramientas y algunas mostraron mejoras en determinados resultados frente a la atención convencional. “Estas verdaderas terapéuticas digitales permiten acompañar al paciente y mejorar las metas de prevención”, sostuvo.

En el ICBA, por ejemplo, los pacientes con insuficiencia cardíaca pueden continuar siendo monitoreados después del alta mediante el celular y dispositivos específicos. “El paciente que se va de alta entra en un plan de telemonitoreo a través del celular y de algunos dispositivos que le entregamos, el cual ha demostrado científicamente reducir las reinternaciones”, contó.

Para el especialista, el siguiente salto está en la capacidad de la inteligencia artificial para procesar señales del organismo. Benzadón destacó que ya existen herramientas de inteligencia artificial aprobadas por la FDA que analizan electrocardiogramas y pueden detectar enfermedades antes de que sean evidentes mediante métodos convencionales. “Cuando se puede detectar algo en una etapa tan incipiente, es una gran oportunidad para resolverlo e incluso prevenir su expresión clínica”, explicó.

Y precisó que el ICBA también trabaja en esta línea. “Hemos desarrollado una herramienta con la que, sacándole una foto al electro, podemos diagnosticar enfermedades que de otra manera requerirían estudios mucho más costosos o laboriosos”, contó.

“La inteligencia artificial que está irrumpiendo en todas las profesiones también está impactando en el consultorio, sirviendo como un soporte cognitivo o copiloto que nos permite tomar mejores decisiones”, sintetizó.

Por Laura Ponasso

Fuente: La Nación

viernes, octubre 02, 2026

Presentación del libro Inteligencia Artificial. Ficción y realidad

 


La «Fiera» del Libro es un festival literario al aire libre diseñado para celebrar la bibliodiversidad y promover la lectura. 

Organizado por la Cámara Argentina del Libro (CAL), el evento juega humorísticamente con su nombre para invitar a los lectores a saciar esa "fiera hambrienta de nuevas aventuras" que despierta al engancharse con una historia.

A diferencia de la masiva e histórica Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que se realiza cada año en La Rural, esta propuesta se destaca por realizarse en un entorno natural.

La próxima edición se llevará a cabo del viernes 2 al domingo 4 de octubre de 2026, en el Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires (ubicado en Av. Santa Fe y Av. Sarmiento, Palermo), con entrada gratuita y en el horario de 11:00 a 18:00 horas.

Qué ofrece el festival:

100 stands disponibles. Espacios interactivos integrados por editoriales independientes, librerías comerciales y distribuidoras de todo el ecosistema editorial argentino.

Actividades culturales: Charlas abiertas con autores, talleres recreativos y experiencias interactivas pensadas tanto para el público infantil como para adultos.

Entorno sustentable: Al realizarse dentro del predio del Ecoparque, combina el paseo cultural con la concientización ambiental y el contacto con la naturaleza.


Eduardo Rodas

Periodismo Científico. Notas de actualidad.


jueves, octubre 01, 2026

Inteligencia artificial y seguridad del paciente: ¿dónde estamos?

 

Predecir no es prevenir: lo que muestra la evidencia 2023–2026, sus promesas y sus nuevos riesgos

RESUMEN EJECUTIVO:

En enero de 2026, ECRI publicó su lista anual de peligros de la tecnología sanitaria. El primer lugar fue para el mal uso de los chatbots de inteligencia artificial (IA) (ECRI, 2026a). Dos meses después, la misma organización eligió como la principal preocupación de seguridad del paciente del año el "dilema diagnóstico de la IA" (ECRI, 2026b). La tecnología que más promete reducir el daño evitable encabeza al mismo tiempo las dos listas de riesgos. Esa paradoja es el punto de partida de este trabajo.

Revisamos la literatura más relevante de los últimos tres años en ocho líneas clásicas de la seguridad del paciente: error diagnóstico, sepsis y deterioro clínico, errores de medicación, eventos adversos quirúrgicos, infecciones asociadas al cuidado, caídas, lesiones por presión, y notificación y análisis de incidentes. Hicimos a cada línea la misma pregunta: ¿hay evidencia de que la IA reduzca el daño a los pacientes, o solo de que predice bien? Además, ¿qué riesgos nuevos introduce?

Diez mensajes clave

1.     Predecir no es prevenir.

En casi todas las líneas abundan los estudios que muestran que un algoritmo predice bien, y escasean los que muestran que los pacientes sufren menos daño. Cuando se miden desenlaces duros, a menudo el resultado es neutro:

•       Un modelo de mortalidad quirúrgica con muy buena capacidad de discriminación se implementó en UCLA sobre más de 40.000 cirugías, y la mortalidad no cambió (Wingert et al., 2026).

•     El índice que anticipa la hipotensión intraoperatoria reduce los minutos de hipotensión. Pero en 14 ensayos aleatorizados no mejoró de manera robusta la lesión renal, la lesión miocárdica ni la mortalidad (S. S. Wang et al., 2026).

2.     El diagnóstico es hoy la línea con mejor evidencia de beneficio real.

En un ensayo en el que participaron más de 105.000 mujeres, y la IA como apoyo a la lectura de mamografías aumentó la sensibilidad. Los cánceres de intervalo, que son los que se "escapan" entre dos controles, bajaron un 12%. Esa reducción cumplió el criterio de no inferioridad, aunque no demostró superioridad (Gommers et al., 2026). Además, la carga de lectura de los radiólogos bajó un 44%. En un ensayo pragmático con casi 16.000 pacientes, las alertas de un electrocardiograma analizado con IA redujeron la mortalidad a 90 días de 4,3% a 3,6% (C.-S. Lin et al., 2024).

3.     En sepsis y deterioro clínico las señales son alentadoras, pero no concluyentes.

Estudios observacionales muestran reducciones de mortalidad cercanas al 17% (Adams et al., 2022; Boussina et al., 2024). Sin embargo, el metaanálisis que reunió solo ensayos aleatorizados no encontró una diferencia significativa (Ein Alshaeba et al., 2025). En sala general, los sistemas de alerta de deterioro reducen los paros cardíacos intrahospitalarios, pero su efecto sobre la mortalidad no es concluyente (Chua et al., 2026). La advertencia más citada es el modelo de sepsis de Epic, uno de los más difundidos del mundo. Cuando se analizaron solo las predicciones previas a que el médico sospechara la sepsis, rindió peor que el azar (Kamran et al., 2024).

4.     El algoritmo no salva vidas: lo hace el circuito que responde a la alerta.

Las experiencias exitosas tienen algo en común: detrás de la alerta hay un equipo, un protocolo y un tiempo de respuesta. En Kaiser Permanente, la reducción de mortalidad asociada a su índice de deterioro dependió de un equipo de enfermería que monitoreaba a distancia y activaba la respuesta (Escobar et al., 2020). Comprar un algoritmo sin rediseñar el proceso es comprar una alarma más.

5.     La combinación de profesional e IA supera a cada uno por separado, pero no alcanza con tener la herramienta.

En una farmacia en línea, un modelo de lenguaje con revisión humana redujo un 33% los casi-errores en la transcripción de indicaciones (Pais et al., 2024).

•   En casos simulados, los farmacéuticos asistidos por IA detectaron más errores de medicación que trabajando solos (Ong, Jin, et al., 2025).

•  En cambio, darle GPT-4 a un grupo de médicos no mejoró su razonamiento diagnóstico, aunque el modelo solo rendía mejor que ellos (Goh et al., 2024).

•    Con pacientes pasa algo parecido. Los modelos identificaron la condición correcta en el 95% de los casos, pero las personas que los consultaban acertaron en menos del 35% (Bean et al., 2026).

El algoritmo acierta; el desafío es que acierte el equipo.

6.     En caídas y lesiones por presión la evidencia es la más débil.

Los modelos predicen el riesgo mejor que las escalas tradicionales, pero no hay ensayos aleatorizados que muestren menos caídas. El mejor estudio disponible redujo las caídas con lesión, pero no las caídas totales (Cho et al., 2023). Para las lesiones por presión, una revisión paraguas de 70 herramientas concluyó que ni la escala de Braden ni los modelos de aprendizaje automático demostraron reducir su incidencia (Hillier et al., 2025a).

7.     Lo que funciona en un hospital puede fallar en otro.

Los sistemas de visión por computadora que miden la higiene de manos alcanzan un 95% de exactitud en la unidad donde se entrenaron, y caen a un 56% al trasladarse a otro servicio (X. Lin et al., 2026). En el caso de Epic, lo que falló fue un producto propietario, desplegado a gran escala sin validación independiente. Validar el modelo en la propia población no es un lujo: es una condición de seguridad.

8.     Con los incidentes, la IA ya sabe clasificar, pero todavía no sabe analizar.

Un modelo de lenguaje clasificó reportes de errores de medicación con un 96% de concordancia con farmacéuticos expertos (Krifors et al., 2026). Pero al buscar los factores contribuyentes de un evento adverso, los modelos confunden los factores organizacionales con los individuales (Y. Wang et al., 2026). Es decir, tienden a señalar a la persona donde había una falla del sistema. En un análisis causa raíz eso no es un detalle técnico: es un retroceso hacia la cultura de la culpa.

9.     La IA genera riesgos propios.

•  Sesgo de automatización. Cuando la IA sugería una categoría equivocada, la exactitud de los lectores inexpertos de mamografía cayó de casi 80% a 20% (Dratsch et al., 2023).

•  Pérdida de habilidades. Después de acostumbrarse a la IA, los endoscopistas detectaron menos adenomas en las colonoscopías que hacían sin ella (Budzyń et al., 2025).

•   Escribas ambientales. Los asistentes que redactan la historia clínica a partir de la conversación omiten o alteran información de manera sutil (Lukac et al., 2025).

•   Chatbots de salud. En una prueba estructurada, un chatbot orientado a pacientes subestimó la urgencia en la mitad de las emergencias (Ramaswamy et al., 2026).

A esto se suma que los incidentes en los que la IA contribuye casi no se notifican (Taylor, 2025).

10.  Qué hacer.

Para las instituciones, el consenso internacional converge en cinco medidas (IHI Lucian Leape Institute, 2024; Joint Commission & Coalition for Health AI, 2025):

•       validar localmente antes de implementar;

•       xigir evidencia de desenlaces, no solo de rendimiento;

•       diseñar qué ocurre después de cada alerta;

•       establecer una gobernanza que monitoree el desempeño en el tiempo;

•       incorporar los eventos vinculados a la IA al sistema de notificación.

Para los profesionales, la IA debe funcionar como una segunda opinión y no como un piloto automático. Esto vale también en el plano médico-legal: la firma al pie de la historia clínica sigue siendo del médico, aunque el texto lo haya escrito una máquina.

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miércoles, septiembre 30, 2026

Congreso Argentino de Salud 2026

¿Ya consultaste el programa?

Este 1 de octubre a partir de las 8 AM abrimos las puertas en el Marriott Buenos Aires Downtown para encontramos en un espacio de análisis e intercambio para abordar los principales desafíos de la agenda sanitaria, con una mirada puesta en la innovación, la inteligencia y la sostenibilidad.

El programa de la vigésimo novena edición del CAS año 2026, nos invita a participar en una jornada que contará con destacados referentes del sector, quienes compartirán sus experiencias, conocimientos y perspectivas sobre los cambios que están definiendo el futuro de la salud.

 

VER PROGRAMA COMPLETO

 

martes, septiembre 29, 2026

Insights #01 - Inteligencia Artificial en Salud 2026

 

El impacto de la IA en el presente y futuro de la salud en América Latina

La Inteligencia Artificial está dejando de ser una promesa para convertirse en una herramienta concreta de transformación del sector salud.

SaludEnLinea.press Insights #01 es un informe construido junto al ecosistema que analiza esta evolución y reúne tendencias, información de mercado, casos de uso y la visión de organizaciones que están participando activamente de este proceso. Plasma una mirada integral sobre las oportunidades, desafíos y tecnologías que están redefiniendo la salud digital.

SaludEnLinea.press Insights busca reunir en una misma publicación diferentes perspectivas sobre los procesos que están transformando la salud.

Esta primera edición cuenta con la participación de empresas y organizaciones que aportan su experiencia, conocimiento y visión sobre la Inteligencia Artificial aplicada al sector.

Descargar el informe [PRÓXIMAMENTE]

Fuente: Salud en Línea Press

lunes, septiembre 28, 2026

COLOQUIO URUGUAYO DE ENFERMERIA 2026

ATENCIÓN EQUIPOS DE ENFERMERÍA DE TODO EL PAÍS.

Prepárense para dos días intensivos de aprendizaje e intercambio de experiencias ​e​n el COLOQUIO URUGUAYO DE ENFERMERÍA, que se llevará a cabo el ​1​7 y 18 de noviembre en el Regency Way - Montevideo.

Disfruten de una agenda imperdible con conferencias impartidas por expertos que abordarán temas de real interés para el sector.

La modalidad es presencial para aquellos que puedan asistir desde cerca, pero también habrá opciones online para quienes se encuentran en otras partes del país o exterior.

Para inscribirte, simplemente sigue este link:  https://forms.gle/qsM4YmEi4QQ7waLv7

Para ver todas las conferencias segui este link: https://www.opcionmedica.com.uy/x-coloquio-de-enfermeria/

¿Necesitas más información?

No dudes en contactarnos al 098263636 o opmedica@gmail.com