miércoles, febrero 24, 2021

TABLERO DE CONTROL DINÁMICO COVID-CIIPS ARGENTINA

 

El Centro de Implementación e Innovación en Políticas de Salud (CIIPS), con sede en el IECS, creó un Tablero de Control Dinámico COVID, una visualización interactiva de la información epidemiológica sobre COVID-19 en Argentina. Se alimenta de los datos provenientes del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA) que publica diariamente el Ministerio de Salud de la Nación.

En el tablero pueden observarse múltiples indicadores diarios y acumulados sobre:

  • Incidencia de la enfermedad (casos nuevos, acumulados, promedio de los últimos 7 días)
  • Dinámica de la epidemia (número efectivo de reproducción –Rt-, porcentajes de variación entre semanas)
  • Testeos (determinaciones realizadas y positividad), etc.

La visualización permite seleccionar cualquiera de las 24 jurisdicciones de Argentina o el total del país y establecer comparaciones entre las áreas seleccionadas. El sistema permite también descargar los gráficos en formato de imagen y las tablas en formato Excel.

ACCEDER LIBREMENTE AL TABLERO DE CONTROL DINÁMICO COVID A TRAVÉS DE ESTE LINK


IECS

info@iecs.org.ar

martes, febrero 23, 2021

Disminución en los tiempos requeridos para la adopción de tecnologías

Contribución de Felipe Mejia Medina, membro del equipo de IS4H y de la red de expertos

La emergencia de la pandemia de covid-19 ha mostrado los beneficios que puede tener para la salud pública y para los individuos el disponer de las tecnologías de información y comunicación adecuadas, así como del conocimiento y formación para darles uso. Sin embargo, para poder aprovechar el gran potencial que tiene la salud digital en la región de las Américas, y con el objetivo de no dejar a nadie atrás y reducir así la brecha digital, se hace indispensable el acceso y adopción de las diversas TIC.


Porcentaje de la población usando el internet, entre 1990 y 2017.

Esto nos indica que, para no dejar nadie atrás, es crucial acercar esa brecha tecnológica y digital entre los países de altos ingresos y los de bajo. Podríamos entonces preguntarnos, ¿cuánto tiempo tomaría cerrar esa brecha? Esto es difícil de responder pues depende en gran medida de la situación particular de cada región, pero podemos tomar como referencia los tiempos de adopción de otras tecnologías que, en su momento, han sido claves en la lucha contra la desigualdad económica y las inequidades en salud.

El gráfico 3iii nos muestra para los Estados Unidos, la adopción de diversas tecnologías entre 1860 y 2019.

Adopción de tecnología en los hogares de los Estados Unidos, entre 1860 y 2019.

Vemos que se requirieron:

·        129 años para el inodoro alcanzar en 1989 el 100% de los hogares.

·        120 años para el agua potable alcanzar en 1980 el 100% de los hogares.

·        99 años para la telefonía fija alcanzar en 2002 su pico más alto de 95%.

·        78 años para el automóvil alcanzar en 1993 su pico más alto de 92%.

·        48 años para la electricidad alcanzar en 1956 el 100% de los hogares.

·        47 años para la radio y para el refrigerador alcanzar en 1971 el 100% de los hogares.

·        25 años para el teléfono celular pasar del 10% al 96% de adopción en 2019.

·        24 años para el computador pasar del 20% al 89% de adopción en 2016.

·        23 años para la internet pasar del 10% al 88% de adopción en 2016.

·        14 años para el social media alcanzar el 80% de adopción en 2017.

·        7 años para la tableta alcanzar el 64% de adopción en 2017.

Lo anterior nos muestra que el tiempo requerido para una adopción mayoritaria de tecnologías ha ido acortándose con el tiempo. Al menos en lo que a los Estados Unidos se refiere, pero es de suponer que hay un comportamiento similar, quizás no con el mismo nivel de aceleración, en el resto del mundo. Esto sugiere que acortar la brecha digital actual, en cuanto a acceso a las TIC más recientes, debería tomar notablemente menos tiempo que lo requerido para, por ejemplo, la radio o la electricidad.

Esto, por supuesto, depende en gran medida de las circunstancias sociales, políticas, económicas y culturales particulares de cada país y región.

i Hannah Ritchie (2017) - "Technology Adoption". Published online at OurWorldInData.org. Retrieved from: 'https://ourworldindata.org/technology-adoption' [Online Resource]
ii Ibid.
iii Ibid.

Leído en PAHO.org


lunes, febrero 22, 2021

Acortando las distancias con nuestros pacientes

Si bien la Teleoftalmología se viene ejerciendo desde hace casi treinta años, 1-4 sin duda la pandemia provocada por el virus SARS CoV-2 catapultó el uso de soluciones telemédicas para acortar las distancias entre los profesionales de la salud y sus pacientes.

 Lo mismo ocurrió en los demás sectores de la sociedad (con distintos matices en función del país) como fue en la educación, el estado, y gran parte del comercio tradicional, entre otros.  La gran mayoría se vio obligada a salir “online” a brindar sus servicios de una manera única, no vista hasta ese momento; buscando captar todas las franjas etarias. Ya no sólo se trataba de captar a los nativos digitales, sino a aquellos inmigrantes digitales e incluso los rezagados que hasta marzo del 2020 no habían recurrido a la world-wide-web en busca de servicios o soluciones para sus problemas.

Claramente la nueva normalidad, a la que nos estamos enfrentando, implica aprender a fusionar dos mundos o modelos de atención: el tradicional, cara-a-cara y el virtual. Solo así podemos pretender asistir a nuestra población de pacientes, estén donde estén; o incluso según dónde estemos nosotros como profesionales. Las barreras de las distancias y el tiempo se han acortado de manera significativa al combinar soluciones sincrónicas con las asincrónicas, valiéndonos de una multiplicidad de dispositivos y plataformas que hoy nos vinculan. Esto nos ha permitido poder extender nuestro alcance, para continuar cuidando de nuestros pacientes.

El objeto de este artículo es describir la experiencia de un modelo de atención virtual en oftalmología, que hace foco en la experiencia del paciente, utilizando soluciones en comunicaciones visuales unificadas durante los primeros 8 meses de pandemia en Argentina.



FIGURA 1. Soluciones Inmersivas – CISCO Telepresence Solutions. A) Suite Telemedicina Buenos Aires. B) Suite telemedicina Mendoza. Fotos de archivo Instituto Zaldivar S.A.

 

Leer el trabajo completo AQUÍ

viernes, febrero 19, 2021

Marcos normativos para la implementación de historias clínicas electrónicas (HCE) de 26 países de Latinoamérica y el Caribe (LAC)

Les comparto esta herramienta muy interesante producida por el BID

https://socialdigital.iadb.org/en/dashboard

 

Saludos

Daniel Roberto Otzoy García

W: RECAINSA | DESISCOM

E: dotzoy@desiscom.net - dotzoy@recainsa.org | C: +502 5017-0245

Un convenio con INVAP busca facilitar el acceso a las prestaciones de IPROSS.

El objetivo es facilitar el acceso a los usuarios de la obra social.

El Gobierno de Río Negro presentó los avances del actual sistema de digitalización integral de la obra social IPROSS, que tiene como objetivo facilitar el acceso de los usuarios y usuarias a la prestación, y firmó un convenio con INVAP para seguir mejorando distintas acciones. Fue durante el acto que hoy encabezó en Viedma la gobernadora,


Gracias a un trabajo articulado entre distintas áreas del Gobierno entre las que se destaca Río Negro Innova, se firmó un convenio entre IPROSS y la empresa rionegrina INVAP, para el desarrollo de acciones estratégicas que tiene que ver con este proceso de digitalización de la obra social.

Sobre este gran paso, la Mandataria expresó: “IPROSS está progresando para mejorar la percepción del usuario; es la mejor obra social que existe en Río Negro porque cubre todas las prestaciones que un paciente puede necesitar, pero teníamos un problema: la persona que estaba en una situación de sufrimiento por su salud, tenía que enfrentar una maraña burocrática para acceder, entonces empezamos enfocándonos por allí, de acuerdo a lo que se evaluó desde IPROSS y de lo que nos dijeron los gremios con respecto a las necesidades de sus afiliados”.

En este sentido, destacó la iniciativa de RN Innova y el trabajo en conjunto con INVAP: “Río Negro Innova es el gran articulador de este trabajo de modernización del Estado que estamos realizando y nos asociamos con INVAP que es nuestra empresa de tecnología y le planteamos querer ser clientes porque aporta innovación tecnológica en el mundo y es así que empezamos a diseñar proyectos de trabajo en conjunto”.

Integrar todos los servicios que ofrece la obra social y ponerlos a disposición de los usuarios es el primer objetivo: “Después hay que trabajar con los prestadores de servicios, proveedores y farmacias, entre otros, para que se vayan incorporando al sistema y sea todo más transparente porque cuando hablamos de innovación y digitalización, hablamos de trasparencia del Estado, de este modo optimizamos los servicios, podemos controlar y brindar información precisa”, apuntó la Gobernadora.    

Mejorar el acceso, el punto principal

Por su parte, el titular del IPROSS, Alejandro Marenco, resaltó la unión estratégica entre IPROSS, INVAP y RN Innova: “Este proyecto surge de la unión de personas capacitadas que integran conocimientos para ponerlos a disposición de usuarios, facilitando la accesibilidad a los servicios”.

“La pandemia fue el paradigma del cambio, ahí surgió el sistema de validación electrónica. Este sistema ha sido un éxito, que empodera a los afiliados y convierte al IPROSS en una obra social más amigable.”, remarcó Marenco.

La implementación de la Aplicación Móvil “Ipross Río Negro” y el Sistema de Validación Electrónica, constituyó un gran paso hacia la integrabilidad digital. Este sistema, que ya registra 368.777 validaciones y 94.259 recetas electrónicas, permitió agilizar el acceso a la atención médica, validar la cobertura de las y los afiliados, realizar trámites, controlar el pago de coseguro al momento de la atención, disminuir el uso de papel y el tiempo de espera en las delegaciones y calificar la atención recibida, impulsando mejoras en la calidad de los servicios.

Por otra parte, el sistema de turnos en las delegaciones posibilitó el ordenamiento de la atención y el centro de atención reforzó la atención respondiendo inquietudes de lunes a lunes, a través de 10 operadores permanentes. Respondiendo en promedio 3100 llamadas y más de 600 mensajes de WhatsApp diarios. 

Otro de los hitos fue la reformulación de la imagen institucional pensando en la cercanía con las y los afiliados y prestadores y el desarrollo de un nuevo sitio web que facilita el acceso a los principales trámites y servicios realizados por afiliados y afiliadas, con un diseño pensado en el usuario, accesible desde cualquier dispositivo.

Un sistema integral muy novedoso

El INVAP diseñó la estructura de 28 módulos de gestión de implementación progresiva, el Sistema Único de la Obra Social para el cual ya se relevaron más de 30 procesos internos, con un equipo de 20 personas asignadas al proyecto. Este sistema integral posibilitará la agilización de los plazos de gestión de trámites, trazabilidad integral de la información, maximizar la autogestión de las y los afiliados incorporando funcionalidades a la aplicación móvil, diagnóstico a distancia, telemedicina y la utilización de la información sanitaria para la optimización de recursos y planificación de servicios específicos para las y los afiliados.

La Gobernadora estuvo acompañada por el Gerente General de INVAP, Vicente Campenni, la Directora Ejecutiva de RN Innova, Soledad Gonnet y el intendente de Viedma, Pedro Pesatti.

 

Leído en Anbariloche

jueves, febrero 18, 2021

Tecnología en la nube en el mundo de la salud: una revolución científica gracias al coronavirus

La transformación en el uso de datos en la nube sobre pacientes que se produjo gracias al COVID-19 ha significado un cambio tan impactante como el teletrabajo

IMAGEN DE ARCHIVO. Un hombre utilizando una mascarilla camina cerca de una ilustración de un virus fuera de un centro regional de ciencia en Oldham, Gran Bretaña. Agosto 3, 2020. REUTERS/Phil Noble

En la actualidad, se reconoce cada vez más el potencial de las tecnologías en la nube, que proporcionan almacenamiento de datos y recursos informáticos administrados por proveedores de servicios externos, para ayudar a mejorar la seguridad, la calidad y la eficiencia de la atención médica. Sin embargo, la adopción de la tecnología en la nube ha sido variable en las organizaciones de atención médica, obstaculizada por la preocupación de que la tecnología no sea coherente con los métodos existentes de garantía de calidad y gobierno de la privacidad, la integridad de los datos y la confiabilidad del servicio.

El convincente propósito compartido y las necesidades de información en el contexto de la pandemia de COVID-19 han proporcionado un poderoso incentivo para adoptar y beneficiarse de la rápida ampliación de las soluciones basadas en la nube. Ahora que los implementadores han establecido este impulso, es importante tener en cuenta los compromisos y riesgos asociados con estas soluciones y su implementación con rapidez.

En un documento de reciente publicación, especialistas del Usher Institute de la Universidad de Edimburgo relevan una descripción de cómo los entornos de atención médica han utilizado las tecnologías en la nube para permitir la implementación rápida de aplicaciones en organizaciones individuales y la integración de análisis de datos en todas las organizaciones durante la pandemia de COVID-19. También enumeran las posibles consecuencias no deseadas que surgen de la escala y la velocidad con la que se han implementado las tecnologías en la nube. Estos incluyen consideraciones de privacidad y gobernanza de datos, bloqueo de estructuras de datos, silos de datos e implicaciones no deseadas para las prácticas laborales y el funcionamiento organizacional.

Digitalizados con cautela

Hungarian biologist Alexandra Torok checks the purity of an antibody, a genetic sensor of sorts, manufactured by a small family company and sold to the largest pharmaceutical companies in the race for a coronavirus vaccine, in Szirak, Hungary, November 13, 2020. Picture taken November 13, 2020. REUTERS/Bernadett Szabo

Las organizaciones de proveedores individuales se han basado en tecnologías en la nube para implementar funcionalidades discretas relacionadas con COVID-19 para procesos organizativos y clínicos que incluyen monitoreo, diagnóstico, pruebas, triagge y consultas. Algunas aplicaciones facilitan el monitoreo en tiempo real de pacientes en entornos de alto riesgo para COVID-19 mediante la generación de descripciones generales de datos de varias fuentes, algunas permiten interacciones entre el personal de atención médica y los pacientes a distancia, y otras permiten el desarrollo de paneles de gestión operativa. facilitar la planificación de la fuerza laboral, los recursos y la atención.

Un beneficio clave de los servicios basados en la nube para organizaciones y especialidades individuales es que permiten una rápida implementación y ampliación en una variedad de configuraciones, ya que no requieren que la organización compre hardware adicional (como servidores necesarios para soluciones locales) y se pueden implementar de forma remota (siempre que exista la infraestructura adecuada). Por ejemplo, Huawei Technologies informa que desplegaron una solución de diagnóstico de neumonía en un hospital de Ecuador en tan solo 14 hs. y el Departamento de Salud del Estado de Oklahoma hizo algo similar para el personal médico, diseñada para dar seguimiento a las personas con síntomas reportados de COVID-19, en 48 hs.

Sin embargo, implementaciones tan rápidas, aunque abordan desafíos inmediatos, podrían tener consecuencias no deseadas para las prácticas laborales de los profesionales de la salud existentes y la seguridad del paciente, particularmente cuando se implementan nuevas funcionalidades en múltiples contextos a gran escala. Por el contrario, las soluciones locales permiten realizar pruebas piloto y adaptarse a los requisitos contextuales, ya que permiten un mayor grado de control organizacional. Esto es importante, ya que el trabajo existente con registros de salud electrónicos locales ha identificado la necesidad de adaptarse a los desafíos rápidamente cambiantes asociados con COVID-19.

(Shutterstock.com)

“Las organizaciones de atención médica deben considerar priorizar las soluciones en la nube de bajo riesgo que consisten en complementos a la funcionalidad existente (por ejemplo, una aplicación o un módulo en una plataforma existente basada en la nube para permitir un acceso compartido rápido), ya que es más probable que permitan mejor integración con las prácticas existentes que las aplicaciones complejas que conectan departamentos y organizaciones”, explicó Kathrin Cresswell, especialista a cargo del documento.

El intercambio de datos entre organizaciones en la atención médica es difícil, particularmente cuando los datos se almacenan en servidores locales, ya que estos pueden convertirse en silos de datos. COVID-19 ha introducido necesidades informativas comunes y urgentes en torno a la incidencia, los pacientes de alto riesgo y la actividad de prueba. Los entornos de atención médica ahora utilizan cada vez más tecnologías en la nube para compartir información relacionada con COVID-19 y proporcionar inteligencia a través de análisis de datos integrados en tiempo real de varias fuentes en todas las organizaciones. “Las nuevas aplicaciones van desde paneles que conectan registros médicos electrónicos basados en la nube para identificar tendencias en pacientes de alto riesgo y actividad de prueba, hasta el establecimiento de centros de datos que facilitan la agregación y el análisis de información casi en tiempo real para aportar en decisiones sobre recursos y atención clínica asociados con COVID-19 en todos los grupos de hospitales -señala Cressmweel-. También hay muchos ejemplos de portales COVID-19 que brindan una visión general de las tendencias nacionales e internacionales, alojados en servicios en la nube, que actualmente se encuentran en desarrollo”.

Este grado de intercambio de información a gran escala simplemente no es posible con los sistemas locales, donde se necesitarían instalar motores de integración adicionales, pero solo permitirían un intercambio de información relativamente pequeño entre organizaciones a través de mensajes estandarizados.

Big Data es el análisis de un mundo constantemente inundado de datos

Las tecnologías en la nube parecen ofrecer un camino a seguir aquí. Sin embargo, ahora existe la necesidad de alinear los propósitos de las tecnologías de nube existentes, ya que existe el riesgo de superposición entre las nubes de diferentes proveedores de servicios. También existe el riesgo de silos de datos en nubes individuales y problemas asociados que rodean la propiedad de los datos y el bloqueo de las estructuras de datos (por ejemplo, identificadores de pacientes o ubicación, clasificaciones de enfermedades). Los esfuerzos de colaboración que alinean las actividades de los proveedores de la nube podrían reducir este riesgo, pero esta colaboración debe equilibrarse cuidadosamente con las consideraciones de seguridad de la información (que se agravan a mayor escala a medida que los datos trascienden los límites de la organización). Por ejemplo, la gente ha advertido que el establecimiento de grandes nubes a gran velocidad podría aumentar los riesgos de la llamada ciberpandémica, lo que podría generar riesgos y costos adicionales imprevistos.

“La implementación a menudo acelerada de las aplicaciones en la nube para COVID-19 también podría haber comprometido una negociación adecuada en torno a la armonización de las estructuras de datos y la gobernanza desde el principio, lo que llevó a posibles problemas relacionados con la integración de datos”, aporta la investigadora. Por lo tanto, existen claros beneficios de las tecnologías basadas en la nube en comparación con las soluciones locales, particularmente en términos de implementación ágil y ampliación de servicios donde la demanda es desconocida (como con COVID-19) e integración de datos entre organizaciones. Sin embargo, queda por ver si estos beneficios se mantienen.

Leído en InfoBae

miércoles, febrero 17, 2021

ABRIÓ LA CONVOCATORIA PARA PARTICIPAR DEL CONCURSO “INNOVA SALUD”

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación convoca a personas emprendedoras y empresas de base tecnológica (EBT) a presentar proyectos de base científica y/o tecnológica en el campo de la salud.


El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación (MINCYT) junto al Foro de Ciencia y Tecnología para la Producción, con el apoyo financiero de la compañía biofarmacéutica MSD Argentina, convoca a personas emprendedoras y empresas de base tecnológica (EBT) a presentar proyectos de base científica y/o tecnológica en el campo de la salud para participar del concurso “INNOVA SALUD”. La convocatoria está destinada a personas mayores de 18 años que tengan proyectos de origen nacional, y a EBT con proyectos nacionales que tengan una antigüedad menor a 4 años. Se podrán presentar innovaciones, soluciones, diseños y/o proyectos utilizando una o más tecnologías transversales como robótica, inteligencia artificial, tecnologías de la información y la comunicación, internet de las cosas, big data, impresión 3D, realidad aumentada o medicina nuclear; que deberán aplicarse a las siguientes áreas de interés: oncología, infectología, vacunas, biotecnología y microbiología.

La convocatoria estará abierta desde el 11 de febrero de 2021 hasta el 11 de marzo de 2021. La consulta de las bases y condiciones y la presentación de proyectos se realizará a través del  siguiente enlace: https://www.argentina.gob.ar/ciencia/concurso-innova-salud.

La propuesta ganadora recibirá la suma de $1.000.000 y se entregarán, además, dos menciones de $500.000, una de ellas al mejor proyecto orientado a la pandemia de COVID-19 que abarque áreas como diagnóstico, control, prevención, tratamiento o monitoreo.

Criterios como el carácter innovador y disruptivo de los proyectos, la novedad científica o tecnológica y el impacto en la mejora de la calidad de vida de la sociedad, serán considerados a la hora de la evaluación. Aquellos proyectos que resulten preseleccionados serán presentados ante un jurado de expertos un “pitching day”, durante el mes de abril de 2021.

“Con este premio queremos visibilizar y reconocer las capacidades de argentinos y argentinas que trabajan en la búsqueda de soluciones tecnológicas innovadoras en un área central para el bienestar de la población como la de la salud. Esta iniciativa se complementa con una serie de políticas y acciones que llevamos a cabo este año desde el Ministerio, atravesadas por el contexto de la pandemia por COVID-19,  y  que apuestan a aprovechar las posibilidades que las tecnologías 4.0 aplicadas a la salud pueden otorgarnos”, indicó Cecilia Sleiman, subsecretaria de Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

“La innovación científica está en nuestro ADN. Es por lo tanto un orgullo para nosotros acompañar al MINCYT en su impulso a emprendedores científicos y proyectos innovadores que puedan impactar positivamente en nuestra sociedad”, afirmó por su parte Guillermo Browne, director general de MSD en Argentina

Leído en Consenso en Salud

martes, febrero 16, 2021

VACUNAS: EXPERTOS OPINAN SOBRE QUÉ HACER SI UNA PERSONA YA TUVO COVID-19

¿Debo vacunarme si ya tuve coronavirus? ¿Cuánto dura el efecto de inmunidad? ¿Una dosis o dos? Todas las respuestas explicadas por expertos.

 


El COVID-19 es una enfermedad producto de la irrupción del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 que originó la actual pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A pesar de la llegada de las primeras vacunas, los científicos siguen están aprendiendo del comportamiento del COVID-19 y su evolución, mientras el mundo registra más de 107 millones de infectados y 2,3 millones de fallecidos desde su origen en la ciudad china de Wuhan, en diciembre de 2019.

En ese sentido, las vacunas que actualmente son desarrolladas por varias farmacéuticas son herramientas en las que muchos han puesto sus esperanzas para proteger a la población y evitar que más personas sigan muriendo a causa del SARS-CoV-2, el virus que provoca la enfermedad.

No obstante, alrededor de estas surgen un sinnúmero de dudas. Una de ellas es la que plantean quienes ya han sufrido la enfermedad que, en algunos casos, consideran que ya no necesitan la vacuna porque es probable que no vuelvan a infectarse.

Pero ¿qué sabemos acerca de cómo la inmunidad de una infección previa se compara con la protección que dan las nuevas vacunas? La respuesta corta: no mucho. Pero las vacunas para el COVID-19 han prevenido la enfermedad de manera predecible, y son una apuesta mucho más segura, dijeron los expertos.

“Es difícil predecir quién sobrevivirá ileso a una infección”, dijo en diálogo con The New York Times Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto. Dadas todas las incógnitas -como la capacidad hospitalaria de una región o la fuerza de la respuesta inmune de una persona- elegir la enfermedad en lugar de la vacuna es “una decisión muy mala”, afirmó. “La principal ventaja de una vacuna es que es predecible y segura. Ha sido diseñada de forma óptima para generar una respuesta inmune efectiva”, agregó.

“Las vacunas hasta ahora han demostrado que generan una respuesta inmune mayor que la enfermedad natural. Por otro lado, los primeros datos de eficacia muestran que la vacuna es eficaz aún en personas que ya han tenido la enfermedad. En la campaña de vacunación no será un criterio para no vacunar a alguien el haber tenido la enfermedad”, aseguró en diálogo con Infobae el doctor Pablo Bonvehí, médico infectólogo (MN: 62.648), jefe de la Sección Infectología y Control de Infecciones del CEMIC.

“No hay nada perjudicial en obtener un estímulo para una respuesta inmune que ya se ha tenido antes”, reafirmó Marion Pepper, inmunóloga de la Universidad de Washington en Seattle. “Podrías obtener una respuesta inmune aún mejor al aumentar la inmunidad de la primera infección con la vacuna”. La idea de la especialista se refuerza con la noticia del fin de semana que indica que dos estudios científicos demostraron que las personas que ya se han infectado por coronavirus necesitarían una sola aplicación para alcanzar la inmunidad, lo cual genera una gran importancia por la posibilidad de cambiar los criterios de inmunización para hacer frente a la escasez de inyecciones, según los expertos.

En un nuevo estudio los investigadores encontraron que las personas que habían sido infectadas previamente con el virus informaron fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, fiebre y dolor muscular y articular después de la primera inyección con más frecuencia que aquellos que nunca habían sido infectados. Los sobrevivientes de la enfermedad también tuvieron niveles de anticuerpos mucho más altos después de la primera y segunda dosis de la vacuna.

Según estos resultados, dicen los investigadores, las personas que han tenido COVID-19 pueden necesitar solo una inyección. “Creo que una vacuna debería ser suficiente”, aseveró Florian Krammer, virólogo de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai y autor del estudio. “Esto también evitaría a las personas un dolor innecesario al recibir la segunda dosis y liberaría dosis adicionales de la vacuna”, agregó.

¿Cuál es el riesgo de reinfección?

El riesgo de reinfección parece ser bastante bajo según los expertos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) afirman que el riesgo de reinfección es ‘bajo’ dentro de los primeros 90 días después de haberse infectado con COVID. “Igualmente, en base a lo que sabemos de virus similares, se espera que haya algunas reinfecciones”, señalan los CDC en su sitio web.

“En algún momento tendremos que averiguar si 90 días es el número correcto”, dijo Yvonne Maldonado, quien representa a la Academia Estadounidense de Pediatría en las reuniones del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización. Pero por ahora, “las personas que tienen evidencia de infección recientemente probablemente no deberían estar en la primera línea de la vacunación porque hay muy pocas vacunas disponibles”.

Sin embargo, en otros casos, se cree que una infección natural es más poderosa que una vacuna. Por ejemplo, el hecho de contraer paperas -que en casos raros puede causar problemas de fertilidad en los hombres- genera inmunidad de por vida, pero algunas personas que han recibido una o dos dosis de la vacuna siguen contrayendo la enfermedad.

En el caso de coronavirus, la inmunidad natural que provoca es afortunadamente bastante fuerte. La gran mayoría de las personas infectadas producen al menos algunos anticuerpos y células inmunes que pueden combatir la infección. Y la evidencia hasta ahora sugiere que esta protección persistirá por años, lo que prevendrá enfermedades serias, si no la reinfección.

“En la mayoría de los casos, una infección produce una respuesta inmune mayor y más duradera. Esto es porque las vacunas, por lo menos las más antiguas, eran virus atenuados y la infección es caudada por el virus completo. En principio, cuando uno ya tuvo una infección, como la respuesta inmune es mayor que la vacuna no tiene mucho sentido vacunarse. Salvo en aquellos casos donde la inmunidad no persiste. Tendrá que pasar tiempo para que podamos saberlo con certeza”, señaló en diálogo con este medio la doctora Cristina Freuler, médica infectóloga y jefa del Departamento de Medicina Interna del Hospital Alemán.

Pero hay un “rango dinámico masivo” en esa respuesta del organismo, con una diferencia de 200 veces en los niveles de anticuerpos. En las personas que están levemente enfermas, la protección inmunológica capaz de prevenir una segunda infección puede disminuir en unos pocos meses. “Esas personas podrían beneficiarse más de la vacuna que otras”, afirmó Bill Hanage, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard.

Consultado por este medio sobre el tema de reinfecciones, el doctor Francisco Nacinovich, jefe de infectología del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires y miembro de la comisión de vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología, indicó: “Aun habiendo contraído la enfermedad es recomendable vacunarse. Es la indicación de nuestra autoridad sanitaria. No se sabe cuánto duran los anticuerpos por la infección natural. Se cree que duran entre noventa y cien días, en algunas personas menos y no todos tienen anticuerpos protectores. En general, las vacunas estimulan el sistema inmunológico evitando los efectos adversos.

¿Qué sucede con las variantes nuevas?

Alrededor del mundo se detectaron múltiples variantes del SARS-CoV-2 en los últimos meses. “En general cuando el virus contagia se replica, y esa posibilidad es la que hace que el virus pueda llegar a mutar”, explica a Infobae el médico infectólogo Hugo Pizzi (M.P. 54.101). “Por eso pedimos por varias razones epidemiológicas que la gente se cuide, porque cuantos más casos haya, más riesgo hay de que haya mutación. Al principio creíamos que las mutantes que estábamos viendo eran más contagiosas, pero menos letales. Sin embargo, Patrick Vallance, asesor jefe científico del Reino Unido, ya dijo -y está publicado- que es más letal. Él hace un cálculo que muestra que el coronavirus antes mataba 10 personas sobre 1000 personas, y ahora 13. La variante brasileña no escapa a ese hecho. La prueba evidente está que tiene colapsada a Manaos con más de 1000 muertes diarias”.

Según declaraciones a este medio del inmunólogo Jorge Geffner, “hay preocupación por todas las variantes. La que más preocupa de las de Brasil tiene que ver con el desastre que ocurrió en Manaos. En base a esa experiencia, se piensa que tiene más transmisibilidad, es decir que es más contagiosa”. Una pesquisa preliminar del centro de investigación médica Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) indicó que esta nueva variante es un “fenómeno reciente”. Probablemente se desarrolló en diciembre y evolucionó a partir de variantes que se encontraban en circulación en Amazonas.

Para Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, existe la “necesidad de seguir de cerca las variantes y de acelerar los esfuerzos de vacunación antes de que surjan nuevas mutaciones incluso más peligrosas. La mejor manera de evitar que un virus siga evolucionando es impedir que se replique y eso se consigue vacunando a la gente lo más rápido posible”.

¿Debo ir a vacunarme si enfermo ahora?

La recomendación médica indica que si uno está cursando la enfermedad no es conveniente vacunarse hasta tanto concluyan los síntomas y la persona sea dada de alta. Igualmente, no hay una recomendación de tiempo mínimo entre la infección y la vacunación.

Además, no hay datos de seguridad sobre personas que hayan recibido una terapia con anticuerpos o plasma convaleciente para tratar una infección por COVID-19. Dado que la reinfección parece ser poco común en los 90 días posteriores a la infección inicial, los CDC recomiendan como precaución que la persona espere al menos 90 días.

¿Necesito ambas dosis de la vacuna?

Todas las vacunas lanzadas hasta ahora se componen de 2 dosis con 21 o 28 días de diferencia para alcanzar una alta inmunidad. Actualmente se recomienda que las personas sigan ese calendario de vacunación hasta que se realicen más investigaciones y los funcionarios de salud hagan otra recomendación.

“Se ha planteado el concepto de administrar una sola vacuna de refuerzo a quienes han tenido una infección natural como forma de preservar el suministro limitado de vacunas y ponerlas a disposición de quienes nunca desarrollaron la infección por COVID”, según el estudio médico citado precedentemente.

Fuente: Infobae

Leído en Consenso en Salud