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miércoles, abril 08, 2026

Cómo evolucionó la Inteligencia Artificial en el Hospital Italiano.

Este estudio, publicado por referentes de los departamentos de Informática, Dermatología y Diagnóstico de Imágenes en 𝘐𝘯𝘵𝘦𝘳𝘯𝘢𝘵𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘑𝘰𝘶𝘳𝘯𝘢𝘭 𝘰𝘧 𝘔𝘦𝘥𝘪𝘤𝘢𝘭 𝘐𝘯𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘵𝘪𝘤𝘴, recorre un camino de 25 años 👉🏻 cuatro etapas que van desde los primeros sistemas de soporte a la decisión clínica hasta las actuales aplicaciones de inteligencia artificial generativa.

Hacia el final, se ofrece una reflexión paradigmática sobre la implementación de esta tecnología y los factores clave que las instituciones deben tener en cuenta para su adopción real en la práctica clínica; entre ellos, la calidad de los datos como base de todo desarrollo, la necesidad de equipos interdisciplinarios, la validación rigurosa de los modelos antes de su uso y la capacitación de quienes los utilizan.

🔗 Leé el análisis completo sobre el artículo 𝘌𝘷𝘰𝘭𝘶𝘵𝘪𝘰𝘯 𝘰𝘧 𝘢𝘳𝘵𝘪𝘧𝘪𝘤𝘪𝘢𝘭 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘭𝘭𝘪𝘨𝘦𝘯𝘤𝘦 𝘢𝘵 𝘏𝘰𝘴𝘱𝘪𝘵𝘢𝘭 𝘐𝘵𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘉𝘶𝘦𝘯𝘰𝘴 𝘈𝘪𝘳𝘦𝘴: 𝘈 𝘳𝘦𝘵𝘳𝘰𝘴𝘱𝘦𝘤𝘵𝘪𝘷𝘦 𝘳𝘦𝘷𝘪𝘦𝘸 𝘰𝘧 𝘦𝘹𝘱𝘦𝘳𝘪𝘦𝘯𝘤𝘦 𝘢𝘯𝘥 𝘭𝘦𝘴𝘴𝘰𝘯𝘴 𝘭𝘦𝘢𝘳𝘯𝘦𝘥 en la web de Infomed: https://lnkd.in/d2WFNFRt.



Fuente:  Informática en Salud del Hospital Italiano


lunes, abril 06, 2026

Buenos Aires impulsa su Distrito de Inteligencia Artificial en el microcentro

l Gobierno porteño presentó el proyecto a representantes de empresas líderes del sector tecnológico. Los detalles del Proyecto de Ley

La Ciudad de Buenos Aires dio un paso clave en su estrategia de desarrollo tecnológico con el envío a la Legislatura de un proyecto de ley para la creación del Distrito de Inteligencia Artificial (IA) en el microcentro porteño. La iniciativa apunta a posicionar a la capital argentina como líder regional en innovación, mediante la articulación de un ecosistema que integre empresas, universidades, centros de investigación y el sector público.

El nuevo distrito estará delimitado por las avenidas Belgrano, Paseo Colón/Leandro N. Alem, 9 de Julio y Santa Fe, y contará con un régimen de promoción económica orientado a fomentar la radicación de compañías dedicadas al desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial, ciencia de datos, automatización, procesamiento de lenguaje natural y robótica, entre otras disciplinas clave de la economía digital.


Desde el Gobierno porteño destacan que el objetivo central es construir un entorno colaborativo donde startups, grandes empresas, instituciones académicas y organismos públicos trabajen de manera integrada. La propuesta busca no solo atraer inversiones estratégicas, sino también potenciar la competitividad de Buenos Aires en un contexto global cada vez más orientado a la innovación.

El proyecto fue presentado ante referentes de compañías líderes del sector tecnológico, en un encuentro donde se compartieron los lineamientos de la iniciativa y se reforzó la intención de generar sinergias entre actores clave del ecosistema digital.

"Vamos a liderar el desarrollo tecnológico en la región. Es un desafío en el que venimos trabajando desde hace tiempo", sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto al ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, y a Augusto Ardiles, Subsecretario de Inversiones. "Vamos a consolidar un ecosistema de innovación donde todos los actores estén integrados: startups, universidades, centros de investigación, emprendedores y sector público. Todos en un mismo lugar, trabajando en red y potenciándose entre sí", agregó.

Jorge Macri compartió detalles del proyecto con representantes de empresas líderes del sector tecnológico como Tomás Kroyer (Meta), Dalma Parisi (Siemens), Mariana Freiré (Microsoft), Federico Rosenhain (Oracle), Gabriel Antelo (Globant), Lorena Zicker (Amazon Web Services), Pablo Fiuza (CESSI), Celina Rodríguez Sanmartino (IBM), Facundo Martín Díaz (Lonq & The Quantum), Augusto Salvatto (Rocking Data/Apgreid), Sergio Nardini (Altura Ventures), Fernando Jaime (Salesforce), Alexander Ditzend (SAIA), Facundo Vázquez (Poincenot) y Julián Ercolessi (IPLAN)

Incentivos y beneficios para atraer inversiones

El Distrito IA contempla un paquete integral de beneficios para estimular la instalación de empresas. Entre ellos se destacan exenciones impositivas en Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos, Impuesto Inmobiliario y derechos de obra. A esto se suman líneas de financiamiento con tasas preferenciales del 8,5% a través del Banco Ciudad, destinadas a la adquisición de inmuebles dentro del área.

Otro punto relevante es la creación de un “sandbox regulatorio”, un entorno controlado —técnico y legal— donde empresas, startups o instituciones pueden probar nuevas tecnologías o modelos de negocio basados en inteligencia artificial sin estar sujetas desde el inicio a todas las regulaciones tradicionales.

Reconversión del microcentro

La iniciativa también forma parte de un plan más amplio de revitalización del microcentro, una zona históricamente afectada por la vacancia de oficinas tras los cambios en la dinámica laboral. El objetivo es transformar estos espacios en laboratorios, hubs de innovación y áreas de coworking.

Además, se impulsan líneas de crédito para la compra, refacción y reconversión de propiedades, con financiamiento de hasta el 75% del valor y plazos de hasta 20 años. También se incluyen herramientas específicas para pymes y comercios, con el fin de fortalecer el entramado productivo y promover nuevas actividades económicas.

Complementariedad con el Distrito Tecnológico

El modelo de distritos económicos no es nuevo en Buenos Aires. Desde la creación del Distrito Tecnológico en 2008, la política logró atraer más de 300 empresas y generar más de 23.000 empleos en el sur de la ciudad. A este esquema se suman otros polos como el Distrito Audiovisual, el de Diseño, el de las Artes, el del Deporte y el Distrito Joven.

Si el desafío del nuevo Distrito de Inteligencia Artificial es fortalecer la economía del conocimiento, su éxito dependerá de evitar superposiciones con el ya consolidado Distrito Tecnológico y de lograr una complementariedad real entre ambos polos. Mientras el distrito del sur porteño ha demostrado su capacidad para atraer empresas y generar empleo, el nuevo enclave en el microcentro buscará posicionarse en áreas de frontera como la IA y la ciencia de datos. La coordinación de políticas, incentivos y especialización será determinante para que no compitan por los mismos recursos, sino que funcionen como piezas de una estrategia integral que potencie, en conjunto, el desarrollo tecnológico de la Ciudad.

Fuente: Canal AR



jueves, febrero 05, 2026

Ciclo II de Webinarios sobre Inteligencia Artificial (IA),

Texto, Aplicación, Chat o mensaje de texto

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Ya se encuentra disponible en el Campus Virtual de Salud Pública (CVSP) el Ciclo II de Webinarios sobre Inteligencia Artificial (IA), diseñado para profundizar en los casos prácticos y las implicaciones estratégicas de esta tecnología en el sector salud. Las sesiones magistrales producidas durante el año 2025 se encuentran organizadas en un formato de aprendizaje autoguiado para avanzar según su propia disponibilidad.

Detalles:

  • Nombre: Ciclo II – Inteligencia Artificial en Salud Pública
  • Carga horaria: 5 horas académicas.
  • Modalidad: Virtual, autoguiado y gratuito.
  • Certificación: Al completar las actividades y responder los cuestionarios se emite un certificado.
  • Enlace: Acceso al Ciclo II - IA en Salud

Continuidad de su formación: Este ciclo es la continuidad del Ciclo I sobre IA en Salud que también se encuentra disponible aquí: Acceso al Ciclo I - IA en Salud

Fortalecer nuestras competencias digitales es un paso esencial para liderar la transformación de la salud en nuestra región. Agradecemos su compromiso con la excelencia profesional y esperamos que este material sea de gran utilidad para su labor diaria.

Myrna Marti

Asesora,

Unidad de Sistemas de Información y Salud Digital

Departamento de Evidencia e Inteligencia para la Acción en Salud

Organización Panamericana de la Salud, Organización Mundial de la Salud

 

jueves, enero 22, 2026

Diseño de prompts de inteligencia artificial para salud pública: hacia un uso responsable de la inteligencia artificial

Diagrama

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Imagen que contiene Tabla

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https://iris.paho.org/server/api/core/bitstreams/9d098bcd-79b5-4610-8f73-37b6c9c4034b/content

 

Fuente:

Marcelo D’Agostino

Unit Chief, Information Systems and Digital Health

Department of Evidence and Intelligence for Action in Health

Pan American Health Organization / World Health Organization

dagostim@paho.org

PAHO/WHO

jueves, enero 01, 2026

¿Cómo podría la inteligencia artificial mejorar la experiencia del paciente en el ámbito ambulatorio? Reflexiones del grupo JANUS

El término inteligencia artificial (IA) se refiere a la simulación de procesos propios de la inteligencia humana, como aprendizaje, razonamiento, percepción visual, reconocimiento del lenguaje natural (hablado), toma de decisiones y resolución de problemas, mediante la programación de algoritmos (o conjunto de instrucciones) en sistemas informáticos.

La IA ya se aplica en numerosos ámbitos de nuestra vida cotidiana (y seguramente lo hará en muchos más en un futuro próximo), pero el de la salud y atención sanitaria es uno de los que ha suscitado mayor interés8910. Inicialmente, las herramientas de IA se centraban en abordar tareas muy específicas o repetitivas, pero actualmente se están desarrollando alternativas más flexibles que pueden adaptarse a entornos diferentes, como la ayuda a la toma de decisiones clínicas por parte del facultativo en un paciente individual o el apoyo al propio paciente directamente en su domicilio.

El grupo JANUS es una iniciativa amparada en el seno del Colegio de Médicos de Barcelona (COMB) (https://www.comb.cat/es/serveis/salut-metge/janus) impulsada por un grupo de profesionales sanitarios que sufren o han sufrido una enfermedad grave y que quieren contribuir a mejorar la experiencia del paciente en su tránsito por el sistema sanitario a partir de sus propias vivencias como pacientes con formación sanitaria, es decir, a partir de la dualidad médico-enfermo (JANUS era el Dios mitológico romano de las dos caras). Recientemente, el grupo JANUS ha publicado un documento en el que reflexionaba sobre diversas mejoras posibles en el ámbito de la consulta externa (comunicación, nuevas formas de consulta, empoderamiento de la persona atendida y mejoras estructurales)16, por considerar la visita ambulatoria un elemento central de la atención sanitaria, ya tenga lugar en atención primaria o especializada, para enfermedad médica o quirúrgica, o en un ámbito público o privado.

En este artículo, el grupo JANUS extiende estas reflexiones al ámbito de la IA con el objetivo de identificar acciones concretas en las que la IA pudiera ayudar al paciente en el ámbito de las consultas externas. Estas reflexiones no pretenden ser una revisión exhaustiva sobre el tema sino tan solo reflejar la experiencia de los miembros de JANUS como enfermos con formación sanitaria ante las expectativas (y riesgos) que la IA puede ofrecer en el ámbito de la atención ambulatoria.

Método:

En este estudio de investigación cualitativa, se ha utilizado una metodología basada en diálogos deliberativos en reuniones de grupos focales (GF).

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Diagrama

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Fuente: Science Direct

lunes, noviembre 03, 2025

¿Reemplazará la inteligencia artificial a los médicos?

La medicina no es una ecuación, es un acto de humanidad.

Hace apenas unos años, la idea de que una máquina pudiera aprobar un examen médico parecía ciencia ficción. Hoy, la realidad es otra.

En NEJM AI, el modelo GPT-4 fue puesto a prueba con casos clínicos complejos —de esos que hacen sudar incluso a los residentes más brillantes— y logró algo sorprendente: diagnosticó correctamente el 57 % de los casos, superando a los médicos humanos que resolvieron las mismas viñetas, que acertaron en torno al 36 %.

Sí, una IA logró razonar a partir de síntomas, laboratorios e imágenes y proponer diagnósticos plausibles. En otras palabras: un modelo de texto demostró que podía pensar como un clínico.

Y los avances no se detienen ahí. Versiones más recientes —como GPT-5 o los equivalentes multimodales de Google, OpenAI y Anthropic— ya obtienen puntajes extraordinarios en los exámenes médicos estandarizados, como el USMLE. Algunos alcanzan entre 85 % y 90 % de aciertos, muy por encima del umbral de aprobación. La IA, al menos en papel, ya puede “graduarse de medicina”.

Mientras tanto, los modelos especializados de Google en radiología lograron superar a radiólogos humanos en la detección de cáncer de mama, reduciendo falsos positivos y falsos negativos. En esos escenarios controlados, el desempeño es espectacular.

Y ahí surge la pregunta inevitable:

Si ya diagnostica, ya interpreta imágenes y ya pasa los exámenes… ¿qué queda para los médicos?

El espejismo del rendimiento perfecto

La respuesta corta: mucho más de lo que parece. Porque no todo lo que brilla en un benchmark reluce en el mundo real.

Los modelos de lenguaje, como GPT-4 o Gemini, han aprendido a resolver preguntas estructuradas, del tipo selección múltiple. Pero hay un detalle que pocos mencionan: cuando los investigadores modificaron una sola opción y agregaron “ninguna de las anteriores”, el rendimiento se desplomó.

En el estudio It is Too Many Options: Pitfalls of Multiple-Choice Questions in Generative AI and Medical Education, los modelos perdieron casi 40 puntos porcentuales cuando tuvieron que responder sin opciones dadas. En otras palabras, son excelentes eligiendo entre alternativas, pero mucho menos hábiles creando una respuesta desde cero.

Eso no es pensamiento clínico. Eso es predicción estadística. Y ahí está la diferencia entre un modelo y un médico. El médico no busca la opción correcta: busca la verdad que aún no tiene nombre.

Radiología: la supuesta “primera víctima”

Durante años se dijo que los radiólogos serían los primeros en desaparecer. Que los algoritmos leerían todas las placas y que las máquinas firmarían los informes. Pero los hechos cuentan otra historia.

Un artículo reciente, “AI Isn’t Replacing Radiologists”, lo explica con claridad: la IA puede detectar patrones, pero no entiende el contexto clínico. Una sombra en una tomografía puede ser neumonía, cáncer o simplemente un artefacto. Solo el médico, con toda la historia del paciente en mente, puede decidir qué significa.

Y los datos lo confirman. En Radiology’s Last Exam (RadLE), publicado en 2025 por Suvrankar Datta y colegas, se evaluó a los modelos más avanzados —GPT-5, o3, Gemini 2.5 Pro, Grok-4 y Claude Opus 4.1— frente a radiólogos certificados en 50 casos de diagnóstico visual complejo. El resultado fue contundente:

  • Radiólogos: 83 % de aciertos.
  • Mejor modelo (GPT-5): apenas 30 %.

Además, los investigadores clasificaron los errores de la IA en categorías fascinantes: desde “confusión anatómica” hasta “falta de foco clínico”. Incluso cuando el modelo tenía buena intuición visual, le faltaba la historia detrás de la imagen.

Benchmarks, exámenes y la ilusión de la competencia justa

Los llamados benchmarks son como los Juegos Olímpicos de la IA: pruebas estandarizadas donde se compara el desempeño de diferentes modelos. En salud, estos incluyen desde bancos tipo USMLE hasta desafíos radiológicos o clínicos complejos.

Pero hay una trampa: los benchmarks simplifican la realidad. El mundo no te da cuatro opciones; te da miles de variables, emociones y seres humanos que cambian de opinión. En ese entorno, un modelo puede tener un 90 % de precisión y aun así fallar catastróficamente en un solo paciente. La medicina no perdona ese 10 %.

Por eso, los investigadores ahora diseñan nuevos benchmarks que no miden solo aciertos, sino razonamiento, reproducibilidad y ética. Buscan evaluar no qué tan bien responde un modelo, sino cómo llega a esa respuesta.

La verdad incómoda: la IA no puede hacerse cargo de un paciente

Hay algo que la IA aún no puede imitar: la experiencia y la auténtica empatía. La capacidad de un médico para leer entre líneas, sentir la urgencia en la voz del paciente o notar el silencio en una consulta no tiene equivalente digital.

Los modelos son herramientas poderosas, sí. Pero son herramientas. No sienten responsabilidad moral, no construyen confianza, no cargan con la mirada del familiar que pregunta “¿va a mejorar?”.

Y además, su desempeño cambia con cada actualización, cada fine-tuning, cada cambio en el prompt. No son reproducibles con la estabilidad que exige la medicina.

La medicina es demasiado compleja, demasiado humana, demasiado imperfecta para reducirla a un algoritmo.

El futuro no es “IA o médicos”. Es “médicos con IA”

Lo verdaderamente transformador no será reemplazar médicos, sino potenciarlos.

Imagina una medicina donde el clínico se enfoca en la relación, en el criterio, en la decisión difícil; y la IA, mientras tanto, procesa miles de variables, compara patrones globales y sugiere opciones que de otro modo nadie habría visto.

Ese futuro no es amenaza, es oportunidad. Una oportunidad para volver a lo esencial: la medicina como conversación, no como cálculo.

Y ahí, la inteligencia artificial puede ser una gran aliada. No para sustituirnos, sino para devolvernos tiempo, foco y humanidad.

Los modelos mejoran, los benchmarks evolucionan y los titulares seguirán gritando que la IA ya superó a los médicos. Pero al final del día, cuando un paciente te mira a los ojos y pregunta: “Doctor, ¿usted qué haría si fuera su madre?”, ningún algoritmo tiene aún esa respuesta.



Fernando Bonilla Sinibaldi, MD, MSc, MBA

Consultor y Divulgador 

Salud Digital e Inteligencia Artificial en Salud

Health Transformers 360 

https://substack.com/@iaensalud

 

Fuente: Intramed

viernes, octubre 24, 2025

OPS publica guía para diseñar instructivos de Inteligencia Artificial en salud pública

La publicación busca promover el uso responsable de la IA para mejorar la comunicación y la toma de decisiones en salud pública.


La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha lanzado una nueva guía que ofrece consejos prácticos sobre cómo crear mensajes de Inteligencia Artificial (IA) que generen contenido confiable, relevante y culturalmente apropiado en diversos contextos. La publicación busca promover el uso responsable de la IA para mejorar la comunicación y la toma de decisiones en salud pública.

Con la llegada de la IA generativa, la tecnología ha avanzado desde el análisis de información hasta la creación de contenido. Las instituciones de salud pública utilizan cada vez más la IA para redactar alertas, traducir informes a un lenguaje sencillo, desarrollar materiales educativos y simular respuestas. Las tareas que antes requerían múltiples rondas de revisión ahora se pueden completar con mayor eficiencia, siempre que la IA se guíe con instrucciones claras, específicas y con un propósito definido.

La inteligencia artificial generativa se ha convertido en una herramienta poderosa para la salud pública, pero su eficacia depende de cómo se implemente”, afirmó Marcelo D’Agostino, jefe de la Unidad de Sistemas de Información y Salud Digital de la OPS. “Un buen diseño de los mensajes es clave para aprovechar al máximo su potencial”, añadió.

La publicación,  AI prompt design for public health , subraya que el valor de la IA generativa depende de la capacidad de los profesionales para guiarla eficazmente para producir contenido preciso y significativo.

En su forma más simple, una indicación se refiere a la instrucción dada a un sistema de IA, ya sea una pregunta corta como “¿Cómo se puede prevenir el dengue?” o una solicitud más detallada que especifica el tono, el formato y la audiencia, por ejemplo: “Escriba un mensaje educativo sobre la vacunación para padres en zonas rurales, en un lenguaje claro y amigable”.

Por esta razón, diseñar mensajes efectivos puede considerarse una habilidad esencial para todo el personal de salud pública, con el fin de mejorar la eficiencia operativa y garantizar que los mensajes sean confiables, comprensibles y prácticos. Sin embargo, la guía también advierte sobre los riesgos asociados con el uso de IA generativa en salud pública, especialmente cuando el contenido podría influir en el comportamiento público, fundamentar políticas locales o apoyar las iniciativas de respuesta ante emergencias. Se enfatiza la importancia de la supervisión humana para revisar y aprobar todos los resultados generados por IA.

Entre sus recomendaciones, la OPS sugiere que las indicaciones se consideren “protocolos vivos”: instrucciones que puedan probarse, perfeccionarse y adaptarse según el contexto, el idioma o la audiencia. También alienta a las instituciones a desarrollar bibliotecas de indicaciones para promover la coherencia y la eficiencia en el uso de la IA en las operaciones de salud pública.

Esta publicación forma parte del Programa de Alfabetización Digital de la OPS, cuyo objetivo es fortalecer las competencias digitales de los profesionales de la salud pública en toda la Región de las Américas. Además, apoya la transformación digital de los sistemas de salud, permitiendo una toma de decisiones más rápida, precisa y de mayor impacto para mejorar la salud de las personas.

Leído en: Consenso Salud

jueves, octubre 23, 2025

¿La inteligencia artificial es la nueva docente en medicina?

La integración de la IA en la educación médica plantea retos y oportunidades. Hay estudiantes que pierden destrezas cognitivas, mientras que otros aprovechan la herramienta y aumentan su capacidad de resolución.


La IA en educación médica, entre la herramienta y el sobreuso

Los avances recientes en inteligencia artificial (IA) médica, en especial los grandes modelos de lenguaje (LLM), han transformado la interacción humano-computadora en la atención sanitaria al simular un razonamiento similar al humano, lo que podría cambiar fundamentalmente el aprendizaje y la práctica médica.

Aunque la IA ofrece beneficios educativos, como un aprendizaje mejorado y la descarga cognitiva de tareas rutinarias, también plantea riesgos: la dependencia excesiva (sesgo de automatización), la pérdida de habilidades (deskillingnever-skilling) y el refuerzo de errores (mis-skilling), debido a sus resultados a veces inexactos. Esto genera incertidumbre incluso entre médicos experimentados, remarcando la necesidad de una práctica adaptativa respaldada por el pensamiento crítico.

Aunque los LLM demuestran un rendimiento de nivel experto en tareas de razonamiento clínico, también heredan sesgos existentes en salud y pueden generar información falsa o engañosa (confabulación). Por ello, la IA debe considerarse un apoyo y no un reemplazo, manteniéndose la decisión clínica final bajo responsabilidad humana. Dada la magnitud de los riesgos, el uso de IA en el razonamiento clínico exige especial atención por parte de educadores y aprendices.

Utilizar la IA como sustituto del razonamiento clínico, en vez de apoyarse en ella como herramienta, puede perjudicar el desarrollo de habilidades mediante deskillingnever-skilling mis-skilling. La sobreconfianza en la IA puede llevar a los aprendices a perder destrezas clínicas esenciales y la capacidad de recuperación de información.

La evidencia muestra que el uso frecuente de IA se asocia a una disminución del pensamiento crítico debido a una mayor descarga cognitiva, lo que deriva en menos resolución de problemas y razonamiento analítico independiente, especialmente en los usuarios jóvenes. Un estudio encontró que aceptar sin crítica los resultados de la IA empeoró el rendimiento en tareas complejas, sobre todo entre quienes tenían habilidades más bajas, resaltando los peligros de una confianza pasiva en la IA por sobre el propio juicio.

 

El mis-skilling ocurre cuando los aprendices confían ciegamente en información inexacta o sesgada generada por IA y adoptan predicciones clínicas erróneas. Estudios muestran que los clínicos aceptan a menudo sesgos de la IA, como la sobrestimación de ciertos diagnósticos, y que la asistencia de IA puede perjudicar a clínicos con destreza basal baja, en ocasiones conduciendo a un rendimiento combinado peor que el de la IA sola.

Intentar explicar las decisiones de la IA no siempre reduce estos errores, evidenciando la dificultad de reconocer y corregir los sesgos, que pueden afianzar el mis-skilling. Por el contrario, ignorar consejos correctos de la IA implica un uso insuficiente y pérdida de posibles beneficios. Cuando los clínicos poseen habilidades sólidas, la combinación de razonamiento humano e IA mejora el desempeño, lo que sugiere que el uso efectivo de la IA depende del nivel de experiencia del usuario.

Frente a estos riesgos, los programas de educación médica han desarrollado principios, competencias y planes de estudio para el uso de IA en salud. Sin embargo, los educadores aún requieren estrategias para promover la práctica adaptativa durante las interacciones en tiempo real con IA.

Reforzar los conocimientos fundamentales es esencial para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos. El creciente protagonismo de la IA debe verse como una oportunidad educativa para potenciar tanto la alfabetización en IA como en clínica.

Una interacción con IA es el momento en que una herramienta computacional proporciona un juicio no rastreable que requiere que el usuario dé un salto de fe al confiar en él. Este salto de fe evidencia que los resultados de la IA no pueden ser totalmente confiables sin verificación, subrayando la necesidad de que los usuarios hagan una pausa y evalúen críticamente las recomendaciones de la IA. Reconocer estas interacciones supone una oportunidad didáctica para fomentar el pensamiento crítico.

El método DEFT-AI

Basándose en el método socrático y el marco DEFT existente (Diagnóstico, Evidencia, Feedback, Enseñanza), se propone la adaptación DEFT-AI para apoyar el pensamiento crítico y la práctica adaptativa durante el razonamiento clínico asistido por IA.

El educador comienza explorando el razonamiento clínico del aprendiz y su uso de IA. Esto implica preguntar cómo sintetizó el problema clínico (recolección de datos y razonamiento inductivo) y cómo elaboró el diagnóstico diferencial (razonamiento deductivo y conocimiento). También indaga sobre la herramienta de IA utilizada, los prompts dados, cómo los prompts de seguimiento pusieron a prueba el resultado de la IA y si las sugerencias de la IA influyeron, reemplazaron o complementaron el proceso diagnóstico del aprendiz.

En esta etapa, el educador evalúa el uso de evidencias a favor y en contra para valorar tanto el conocimiento médico como la comprensión de la IA. Esto incluye examinar el razonamiento diagnóstico, la prueba de hipótesis y la experiencia adaptativa. También explora el conocimiento del aprendiz sobre patobiología, guías clínicas y medicina basada en evidencia. Simultáneamente, fomenta la autoevaluación de alfabetización en IA, preguntando sobre el razonamiento de la IA, sus limitaciones, finalidad y estrategias de prompting, al igual que la evidencia que respalda su uso. Puede pedirse a los aprendices presentar casos sin IA para evaluar su resolución de problemas independiente y detectar posible dependencia excesiva de la IA.

La autorreflexión guiada es clave en esta fase, incentivando al aprendiz a considerar oportunidades de mejora tanto en el caso clínico como en su uso de IA. Esto incluye identificar diagnósticos omitidos, carencias de conocimiento y áreas para perfeccionar el uso y comprensión de la IA. El educador utiliza dicha autorreflexión para ofrecer retroalimentación personalizada sobre razonamiento clínico y uso de IA, reforzando destrezas de razonamiento, fomentando la medicina basada en evidencia y promoviendo la alfabetización en IA según las necesidades del aprendiz.

Los educadores concluyen la interacción promoviendo tanto habilidades clínicas fundamentales como alfabetización en IA, animando a los aprendices a seguir practicando el uso de IA bajo una supervisión adecuada y autocontrol.

Existen dos estilos típicos de colaboración con IA: centauro y cyborg:

  • El centauro delega tareas entre el humano y la IA, reservando el juicio clínico para las decisiones críticas.
  • El cyborg integra a la IA a lo largo de toda la tarea, refinando iterativamente sus respuestas.

Se recomienda guiar hacia el estilo centauro en tareas de alto riesgo o inciertas y al cyborg para tareas bien definidas y de bajo riesgo. Ambos requieren compromiso crítico activo para evitar deskilling o sobreconfianza.

Alfabetización en IA

La alfabetización en IA comienza por reconocer las interacciones como momentos que exigen pausa crítica debido a la opacidad del juicio del sistema. El marco DEFT-AI soporta la práctica adaptativa ayudando a los aprendices a alternar entre los modos centauro, cyborg y completamente humano según la tarea.

Los educadores deben enfatizar dos habilidades clave: la valoración crítica estructurada de las herramientas y salidas de la IA, y la ingeniería de prompts efectiva para mejorar la precisión de sus respuestas.

La evaluación de la confiabilidad de una herramienta de IA comienza definiendo con claridad la pregunta que orienta la búsqueda de evidencia. Luego, educadores y aprendices recogen y valoran críticamente evidencias como estudios revisados, scorecards de IA, ránkings y datos regulatorios. Aunque estos recursos ayudan a evaluar herramientas de IA, tienen utilidad limitada en tiempo real y dichas evaluaciones suelen estar fuera del alcance práctico para la mayoría de los educadores y aprendices.

En vez de centrarse en evaluar la herramienta per se, se recomienda valorar críticamente las salidas generadas por la IA integrando competencias clínicas, preferencias del paciente y evidencia de investigación. Comparar las sugerencias de la IA con evidencia independiente, guías clínicas u opiniones de expertos ayuda a juzgar su exactitud. Mientras la concordancia entre la IA y el profesional puede generar confianza, la supervisión humana sigue siendo esencial.

De forma similar a consultar a un experto humano, los prompts claros, específicos y ricos en contexto producen mejores resultados; los vagos o sesgados pueden dar lugar a respuestas erróneas o complacientes. Usar casos ejemplo y fomentar que la IA “piense en voz alta” (chain-of-thought prompting) mejora la precisión y transparencia del razonamiento.

A pesar de los avances técnicos de la IA, su uso aún requiere verificación cuidadosa y confianza cautelosa. Con la integración de la IA en la formación y práctica médica, los educadores deben asumir estas interacciones como permanentes. El pensamiento crítico es esencial para evitar la pérdida de habilidades por sobredependencia y para construir una práctica y alfabetización adaptativas en aprendices y docentes. El marco DEFT-AI ofrece una vía estructurada para promover el pensamiento crítico y validar las salidas de la IA.

Autor/a: Abdulnour REE, Gin B, Boscardin CK.

Fuente: N Engl J Med. 2025;391(10):e40. Educational strategies for clinical supervision of artificial intelligence use

Leído en: Intramed