Unos científicos han creado nanosensores blandos que funcionan sin baterías y que tampoco necesitan recibir energía del exterior mediante cables. A diferencia de los sistemas convencionales utilizados en relojes inteligentes y otros dispositivos portátiles, que dependen de baterías y de recargas periódicas, los nuevos nanosensores, que pueden integrarse en la ropa o en dispositivos portátiles de próxima generación, generan su propia electricidad a partir de movimientos del usuario como los efectuados al caminar o correr, e incluso simplemente al respirar o al darse la vuelta en la cama mientras se duerme.
Esta nueva clase de
nanosensores podría abrir el camino hacia dispositivos para la supervisión
continuada de la salud tan cómodos para el usuario que este ni siquiera note su
presencia.
El logro es obra de
un equipo encabezado por Sajib Roy, de la Universidad de Surrey en el Reino
Unido
Roy y sus colegas ya
han probado esta nueva tecnología, utilizando un conjunto de 16 nanosensores en
voluntarios, El conjunto de nanosensores fue capaz de rastrear diferentes
patrones de sueño y movimientos corporales, demostrando que una de las primeras
aplicaciones prácticas de esta tecnología podría ser el seguimiento de
trastornos del sueño, monitorizando a los pacientes mientras duermen, algo,
esto último, para lo cual resulta imprescindible que el sistema de observación
sea cómodo para la persona a fin de no convertirse él mismo en una fuente de
perturbación del sueño.
Entre
otras aplicaciones, los nuevos nanosensores pueden utilizarse en calcetines y
plantillas para monitorizar la distribución de la presión contra el suelo y
otros patrones de marcha cuando el usuario se mueve, con la finalidad de
obtener información útil en el marco de un entrenamiento deportivo. (Foto:
University of Surrey)
La nueva clase de
nanosensores se basa en una estructura de nanofibras ultrafina obtenida
mediante la incorporación de un nanomaterial bidimensional (con grosor del
orden del átomo) a base de boro, conocido como borofeno, en un polímero
flexible, mediante un proceso de electrohilado.
Cuando se aplica
presión o movimiento, el material genera su propia electricidad, haciendo
innecesaria la incorporación de baterías o de cables de alimentación eléctrica
externa. La energía eléctrica así obtenida basta para energizar la electrónica
de bajo consumo que los nanosensores emplean.
Roy y sus colegas
exponen los detalles técnicos de sus nuevos nanosensores en la revista
académica Advanced Materials, bajo el título “Ultra-Sensitive Nanofiber-Based
Triboelectric Nanogenerator for Energy Harvesting and Self-Powered Sensing”.
(Fuente: NCYT de Amazings)

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