miércoles, septiembre 21, 2022

Manejo de las complicaciones quirúrgicas comunes

Las complicaciones quirúrgicas se asocian con gran morbilidad fisiológica y psicológica.

Introducción

Ninguna cirugía está libre de complicaciones. Si bien es importante aceptar que surgen complicaciones a pesar de los mejores esfuerzos, del cirujano, se debe hacer hincapié en garantizar las medidas preoperatorias y posoperatorias que se implementan continuamente, para minimizar las tasas de complicaciones. Una complicación quirúrgica es cualquier desviación del curso esperado de la recuperación de la cirugía.

Las complicaciones se pueden clasificar en generales (eventos relacionados simplemente con el hecho de haberse sometido a una cirugía) o específicas (relacionadas solo con ciertos procedimientos). También se pueden clasificar en relación con el período de tiempo después de la cirugía. Sin tener en consideración la naturaleza o el tiempo de aparición de la complicación, todas las complicaciones quirúrgicas causan morbilidad y/o mortalidad, que no solo son angustiosas para el paciente y su familia, sino también para el cirujano!

Complicaciones y su manejo

Ø  Clasificación de las complicaciones quirúrgicas

Hay varias formas de clasificar las complicaciones quirúrgicas: La clasificación más amplia es generales o específicas. La clasificación en relación con el momento de la complicación después de la cirugía se puede dividir en inmediata (dentro de las 24 horas posteriores a la cirugía), temprana (dentro de los 30 días posteriores a la cirugía) y tardía/retrasada (después de los 30 días de la cirugía).

Ø  Clasificación de Clivean-Dindo

Esta clasificación, validada universalmente, también se usa mucho en la práctica clínica. El sistema de clasificación utilizado para las complicaciones posoperatorias fue propuesto por primera vez en 1992 y desde entonces ha sido actualizado en 2004, extendiéndose su uso a todas las especialidades quirúrgicas de adultos.

La clasificación de Clavien-Dindo tiene 5 grados que reflejan una progresión en la gravedad de las complicaciones posoperatorias. Está centrada en el manejo de las complicaciones quirúrgicas. La ventaja de usar esta clasificación es que estandariza la notificación de las complicaciones posoperatorias de manera sencilla y reproducible, y por lo tanto permite la auditoría de los médicos y los hospitales, para mantener la prestación de una atención excelente.

Evitación de complicaciones

Si bien las complicaciones siguen siendo una parte integral de la cirugía, son esenciales la evaluación del el riesgo y la prevención. Las ISQ por sí solas, como complicación postoperatoria, son una carga financiera tanto para los sistemas de salud como para los pacientes; en estos últimos, debido a la pérdida de sus ingresos laborales por la invalidez causada.

La evaluación clínica preoperatoria del riesgo permite a los médicos identificar y optimizar la evaluación de las comorbilidades, para reducir el riesgo de complicaciones perioperatorias que puedan surgir. Entre las medidas profilácticas “sencillas” se mencionan: las transfusiones de productos de la sangre para optimizar los índices sanguíneos hematológicos, la administración de antibióticos en el momento de la inducción anestésica, el ajuste de los medicamentos preexistentes, dejar de fumar y comenzar a tomar suplementos nutricionales.

Otra medida es la implementación de las Lista de Verificación de la OMS en el momento de la cirugía. Su cumplimiento correcto ha llevado a reducir significativamente la incidencia de complicaciones perioperatorias. Al identificar y abordar los errores, del que todo el equipo interviniente es consciente, se reduce la mortalidad de los pacientes en un 50% y la morbilidad en un 30%.

Principios del manejo de las complicaciones quirúrgicas

Para manejar cualquier emergencia médica o quirúrgica es fundamental seguir un enfoque ABCDE. Sin embargo, antes de que uno sea capaz de manejar una complicación se debe reconocer precozmente la desviación de lo esperado. Se necesita una ruta de recuperación. Esto es factible mediante el uso de sistemas de alerta temprana, que alertan a los médicos acerca de la desviación de los signos vitales de los parámetros preestablecidos, la obtención de análisis de sangre regulares y de otros estudios más específicos (por ej., un hisopado de pus para el estudio microbiológico, una radiografía de tórax o una tomografía computarizada).

Una vez reconocida la complicación, se requiere la implementación de un plan de manejo definitivo en el momento oportuno. En el hospital, un cirujano júnior se encontrará más frecuentemente con atelectasias, dolor posoperatorio, sangrado, infección y tromboembolismo venoso.

Ø  Dolor postoperatorio

El dolor agudo es quizás el síntoma quirúrgico más frecuente; el 40-80% de los pacientes experimentan dolor moderado a intenso el día de la cirugía.

El dolor se define como una sensación sensorial y emocional asociada con daño tisular real o potencial. Si no se trata adecuadamente, el dolor puede tener consecuencias adversas significativas que incluyen taquicardia, hipertensión, aumento del uso de opioides, compromiso respiratorio debido a una tos ineficaz y parálisis diafragmática que a su vez causa atelectasia y neumonía, insatisfacción del paciente y desarrollo de dolor crónico (duración >3 meses desde la fecha del procedimiento).

El dolor es subjetivo, complejo, multifacético y difícil de tratar. El dolor preexistente, la ansiedad, el catastrofismo y el tipo de cirugía son factores predictivos reconocidos del dolor posoperatorio. Por lo tanto, la analgesia preventiva y posoperatoria debe ser multimodal, apuntando a las diferentes vías bioquímicas y psicológicas del dolor, para lograr resultados satisfactorios.

Para evaluar el dolor se usan herramientas verbales y visuales. Es de gran importancia la evaluación frecuente del dolor y las dosis y/o tipo de analgesia. Para el manejo del dolor se usa la escala analgésica de la OMS. Se debe comenzar con analgesia simple como paracetamol y antiinflamatorios no esteroides y dosis escaladas de opiáceos según la respuesta.

La vía de administración de los analgésicos también debe ser multimodal. Al principio de la fase posoperatoria, cuando el dolor está en su punto más alto, la analgesia oral es menos eficaz debido a la variabilidad de las concentraciones plasmáticas. La analgesia intravenosa, particularmente los opiáceos, permite una titulación más rápida de las dosis. Sin embargo, se debe tener cuidado con los efectos adversos como la depresión respiratoria y la sedación, ya que con las concentraciones elevadas de opioides la misma puede ocurrir rápidamente. La vía subcutánea es mejor tolerada que la analgesia intramuscular y ambas vías tiene la misma eficiencia.

Para el dolor intenso, la analgesia controlada por el paciente y la anestesia regional son complementos efectivos de la administración oral y parenteral. A menudo, su administración requiere consultar con un especialista en dolor o anestesista. Pero esto no debería disuadir al médico junior de hacerlo en la primera oportunidad. La consulta a un servicio de dolor agudo y la implementación del programa Enhanced Recovery After Surgery (ERAS) (Recuperación Después de la Cirugía) deben implementarse tempranamente en la fase de recuperación posoperatoria. El uso de ERAS para las cirugías mayores ha demostrado mejorar significativamente los resultados posoperatorios, al tener algoritmos estructurados para la recuperación, incluido el manejo del dolor, que involucra a todo el equipo multidisciplinario.

Ø  Sangrado

El sangrado posoperatorio se clasifica como inmediato, reactivo o secundario.

El sangrado inmediato ocurre en el período intraoperatorio o al final de la cirugía, siendo este último evidente en la sala de recuperación. Se debe a una hemostasia inadecuada durante la cirugía y casi siempre requiere un regreso al quirófano.

El sangrado reactivo es el que ocurre dentro de las primeras 24 horas (comúnmente 4-6 horas) después de la cirugía. Una causa posible es el retorno a una presión arterial más elevada, ya que hay agentes anestésicos intraoperatorios que causan hipotensión. Otras causas son el calentamiento del paciente y la consiguiente vasodilatación, lo que inicia el sangrado de los vasos, que no fue evidente en el momento de la cirugía.

El sangrado secundario se manifiesta 7-14 días después de la cirugía y es el resultado de infección local. Es necesario evaluar el perfil del sangrado y preventivamente aplicar medidas y corregir problemas hematológicos e índices de coagulación, lo cual mitigarán la inestabilidad hemodinámica causada por una hemorragia importante, en caso de que sucediera. Antes de la operación se debe corregir la anemia preexistente, mediante transfusiones de sangre.

Si el paciente rechaza las transfusiones de sangre por creencias religiosas o culturales, las mismas serán de hierro. Para lograr una capacidad óptima de transporte de oxígeno después de la transfusión, la transfusión de concentrados de glóbulos rojos debe hacerse 48-72 horas antes de la cirugía. Otras medidas preventivas que se pueden tomar son el uso intraoperatorio de un dispositivo de rescate celular y una técnica quirúrgica meticulosa.

La hemorragia interna requiere un elevado índice de sospecha clínica. Un drenaje lleno de sangre en las primeras horas después de la cirugía indica un sangrado reaccionario. La falta de sangre en el drenaje puede ser muy engañosa ya que, si el sangrado es significativo, puede haber coágulos que bloquean el drenaje. Sin embargo, la presencia de taquicardia, hipotensión, palidez, oliguria y una caída aguda de la hemoglobina en el contexto de una cirugía reciente es muy sugestiva de sangrado posoperatorio.

El manejo del sangrado, independientemente del momento de la aparición, se centra en el mantenimiento de la estabilidad hemodinámica. El shock hipovolémico se evalúa utilizando el Resuscitation Council ABCDE (Consejo para el Enfoque de Resucitación ABCDE).

Las hemorragias relacionadas con las heridas pueden responder a la aplicación de una presión directa sobre la herida. Lo mejor es aplicar la presión durante un período de tiempo suficiente, por lo general al menos 5 minutos. Ejemplos de métodos para el manejo del sangrado de las heridas quirúrgicas son: aplicación de múltiples gasas, almohadilla de presión, cinta adhesiva, vendajes hemostáticos (es decir, gasa empapada en adrenalina) y cauterización con nitrato de plata.

El sangrado quirúrgico significativo obliga a la activación del protocolo de hemorragia mayor del hospital, además de la notificación a los miembros superiores del equipo quirúrgico. Se requiere la administración rápida de agentes hemostáticos como el ácido tranexámico y la transfusión de hemoderivados (glóbulos rojos, plaquetas, plasma fresco congelado). En los casos de inestabilidad hemodinámica o imposibilidad de detener el sangrado, es necesario retornar urgentemente al quirófano para restablecer la hemostasia.

Ø  Infección

En los últimos años, las ISQ han atraído una atención creciente. Se las considera una carga financiera y sanitaria en todo el mundo. Su heterogeneidad ha complicado la capacidad de los estudios epidemiológicos para informar su verdadera incidencia. Una revisión de la literatura ha informado que representan aproximadamente el 15% de todas las infecciones hospitalarias. Los procedimientos infectados y contaminados están asociados con un riesgo mayor de ISQ, con una incidencia de infecciones posquirúrgicas colorrectales del 2 al 45%.

Las ISQ se definen como una infección que ocurre dentro de los 30 días de la cirugía, si no se ha dejado ningún implante o cuerpo extraño in situ, o dentro del año de la cirugía, en presencia de implantes o cuerpos extraños. Estas infecciones aumentan significativamente la morbilidad y el estrés psicosocial. Las consecuencias son la hospitalización prolongada, la necesidad de mayores recursos para el manejo de la herida, y el riesgo 5 veces mayor de una nueva hospitalización.

La presentación clínica de las ISQ incluye los 5 signos cardinales de la inflamación: rubor (enrojecimiento), tumor (hinchazón), calor (aumento del calor), dolor (dolor) y, pérdida de la función junto con una secreción ofensiva de la herida, dehiscencia de la sutura, respuesta inflamatoria sistémica (taquicardia, fiebre, hipotensión) y marcadores inflamatorios elevados. El riesgo de desarrollar una ISQ es multifactorial.

La implementación de paquetes de reducción de las ISQ, que adjudica igual responsabilidad a todos los profesionales de la salud implicados en el cuidado del paciente, permite tomar medidas preventivas para reducir el riesgo, mediante la aplicación de medidas para su reducción. En algunos hospitales, esta conducta ha reducido la incidencia de esas infecciones.

Las recomendaciones de la OMS para una cirugía segura se refieren al uso de antibióticos profilácticos preoperatorios y en el momento de la inducción anestésica, con lo que se ha informado una reducción del50% del riesgo de ISQ. Recientemente, el National Institute for Health and Care Excellence apoyó el uso de vendajes de presión negativa para incisiones quirúrgicas cerradas, con el fin de reducir el riesgo de ISQ. Si todavía ocurren ISQ a pesar de la implementación de las medidas preventivas, entonces el manejo debe enfocase en el control de la sepsis.

Antes de comenzar con los antibióticos deben tomarse muestras para cultivos microbiológicos mediante el hisopado de pus y sangre.

Se debe comenzar con antibióticos de amplio espectro según las pautas de confianza individuales para luego, en la primera oportunidad, cambiarlos por antibióticos de espectro reducido, dependiendo de la sensibilidad, para evitar el desarrollo de resistencia a los antibióticos. Además de la terapia antimicrobiana, las infecciones superficiales de la herida pueden requerir la apertura al lado de la cama para hacer el drenaje de la colección acumulada.

Las colecciones de las heridas más profundas requerirán un drenaje mediante intervención quirúrgica o radiológica. Para el manejo de las ISQ también se pueden usar complementos, como dispositivos de cierre asistido por vacío y terapia con gusanos beneficiosos en heridas crónicamente infectadas o de mala cicatrización. En las heridas crónicas se puede utilizar yodo y apósitos de plata para reducir la carga bacteriana.

Las infecciones no se limitan al sitio quirúrgico. En el posoperatorio también se observan, con demasiada frecuencia, infecciones del tracto urinario y pulmonares. Se debe tener cuidado al insertar catéteres urinarios intraoperatorios y asegurar una técnica aséptica sin contacto. La extracción de los catéteres urinarios debe realizarse lo antes posible. Se aconseja la movilización precoz, la fisioterapia torácica y la estimulación de las inspiraciones profundas, además de asegurar una analgesia adecuada, para reducir los riesgos de adquirir una infección pulmonar intrahospitalaria.

Complicaciones cardíacas

Las arritmias cardíacas más frecuentes en el posoperatorio son la taquicardia sinusal y la fibrilación auricular. La arritmia cardíaca puede manifestarse en el contexto de infección, hemorragia y dolor. Las fugas anastomóticas, por ejemplo, pueden presentarse con fibrilación auricular debida a la sepsis subsiguiente. La taquicardia sinusal y la bradicardia posterior se observan en el shock hipovolémico, ya sea secundaria a una hemorragia o a la depleción de líquidos debido a la mala ingesta posquirúrgica. Se debe prestar atención a la tendencia de frecuencia cardíaca en el puntaje de signos vitales Early Warning (Early Warning Score). A menudo significa que algo anda mal.

Atelectasia

El compromiso respiratorio se evidencia por la presencia de hipoxia e hipercapnia, signos que frecuentemente se observan en el momento de la inducción de la anestesia general. En el posoperatorio, la atelectasia y la neumonía son las complicaciones más comunes, con consecuencias significativas de morbilidad y mortalidad, si no se reconocen y tratan a tiempo.

La atelectasia suele presentarse en el primer o segundo día del posoperatorio. La atelectasia se define como el colapso parcial o total del tejido pulmonar. Este colapso proporciona un nido de infección y predispone a otras complicaciones pulmonares posoperatorias. Dependiendo de la cantidad de tejido pulmonar involucrado, la atelectasia puede ser asintomática o presentarse con pirexia leve y desaturación de oxígeno.

Los protocolos ERAS específicos para cirugía han revolucionado la recuperación posoperatoria al proporcionar al equipo multidisciplinario una vía a seguir que optimizará la atención de la función fisiológica y minimizará la respuesta al estrés quirúrgico, mejorando así la recuperación.

Se recomienda practicar en forma rutinaria la movilización temprana, favoreciendo la posición vertical del paciente, además de omitir la sonda nasogástrica en caso de no ser necesaria, prevenir la sobrecarga de líquidos e inducir ejercicios de respiración profunda.

Tromboembolismo venoso

El tromboembolismo venoso (TEV) adquirido en el hospital representa el 50 a 60% de todos los TEV. El uso de guías nacionales y hospitalarias ha llevado a una mayor conciencia de esta condición, con la reducción de muertes relacionadas con el TEV. También pueden producirse embolias pulmonares (EP), sobre todo después de la cirugía ortopédica.

El pilar fundamental para el manejo del TEV y la EP asociados a la cirugía es la tromboprofilaxis. En las Clínicas de Evaluación preoperatoria se identifica a los pacientes que tienen riesgo elevado de sufrir un TEV, como malignidad, obesidad, tabaquismo, TEV anteriores, trastornos trombóticos, tiempo prolongado de anestesia y cirugía (>90 minutos) y movilidad reducida.

Debe hacerse todo lo posible para mantener al paciente hidratado y fomentar la movilidad, para evitar la tríada de Virchow (lesión endotelial, estado de hipercoagulabilidad y estasis venosa) que lleva al desarrollo de TEV.

La profilaxis del TEV consiste en métodos mecánicos y farmacológicos.

Entre los métodos mecánicos se encuentran las medias antiembólicas y los dispositivos de compresión neumática intermitente. La profilaxis farmacológica consiste en administrar heparina de bajo peso molecular en inyecciones subcutáneas o la infusión de heparina no fraccionada.

Cuando existe un elevado índice de sospecha clínica, es aceptable comenzar el tratamiento, mientras se espera el resultado de los estudios solicitados. El tratamiento preferido es la inyección de dosis de heparina de bajo peso molecular o un anticoagulante oral no antagonista de la vitamina K. El uso de este último para el tratamiento del TEV debe ser discutido con un hematólogo, desde un enfoque individualizado.

Los agentes fibrinolíticos están contraindicados después de la cirugía, pero pueden ser usados en caso de TEV potencialmente mortal. Si el TEV se extiende, se puede recurrir a la trombectomía o embolectomía, ya sea radiológica o quirúrgica, y a la inserción de un filtro en la vena cava inferior, para evitar su propagación a las arterias pulmonares.

Conclusión

Ø  Es imprescindible reconocer las complicaciones en forma temprana y hacer un manejo agresivo, tanto en el preoperatorio como cuando comienzan, para mitigar la aparición de sus efectos posoperatorios.

Ø  La infección, el sangrado, el tromboembólico venoso, las complicaciones respiratorias y cardíacas, además de las complicaciones específicas de la cirugía, son enfrentades que comúnmente se le presentan al cirujano junior.

Ø  Como ”más vale prevenir que curar” la responsabilidad del equipo multidisciplinar interviniente debe estar alerta para implementar los pasos preventivos, con el fin de optimizar los resultados posoperatorios.


Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti

Fuente: IntraMed

lunes, septiembre 19, 2022

Las tecnologías cuánticas cruzan el umbral de lo imaginable

Auguran un punto de inflexión en la medicina en los próximos años

Las tecnologías cuánticas están revolucionando no solo la computación, sino también la Inteligencia Artificial y la creación de fármacos y vacunas, abriendo posibilidades inimaginables para la supremacía cuántica y la medicina del inmediato futuro.

Un congreso desarrollado en Viena esta semana ha puesto de manifiesto cómo la física cuántica está abriendo posibilidades inimaginables en aplicaciones tan diversas como la investigación de vacunas, el desarrollo de fármacos o la inteligencia artificial.

El congreso, denominado SFB BeyondC Conference 2022, Frontiers of Quantum Information Science, ha reunido en la Universidad de Viena a una treintena de científicos experimentados de los campos de la ciencia de la información cuántica, tanto teórica como experimental.

Según la agencia austriaca ORF, que publica en amplio resumen del congreso, este evento pone de manifiesto lo que se ha avanzado en el campo de la investigación cuántica desde que en 2016 se publicara el conocido como Manifiesto Cuántico europeo.

Esta iniciativa tiene como objetivo colocar a Europa a la vanguardia de la segunda revolución cuántica que ahora se desarrolla en todo el mundo, aportando avances transformadores a la ciencia, la industria y la sociedad. El congreso de Viena viene a señalar lo que se ha avanzado desde entonces en este campo.

Sinapsis cuánticas

Uno de los avances más significativos mostrados en este congreso ha venido de la mano de su organizador, el profesor Philip Walther, que ha sido capaz de unir la tecnología del memristor, un dispositivo básico de los circuitos electrónicos, con la mecánica cuántica. A diferencia de los transistores, los "memristores" recuerdan cuánta corriente ha fluido a través de ellos y responden a ella.

El resultado de esta interacción ha sido la creación de sinapsis artificiales basadas en luz (sinapsis cuánticas), que se utilizan en el aprendizaje automático y aumentan la velocidad de aprendizaje de una red neuronal por un factor de 100.

La sinapsis cuántica surgida de este trabajo, que se presentó este año en la revista Nature Photonics, se ha comprobado a nivel de simulaciones, pero los experimentos que podrán certificarla están en marcha, según explicó Walther en el congreso de Viena.

El grupo de Philip Walther también ha demostrado que los robots pueden aprender más rápido cuando utilizan recursos cuánticos y toman prestados esquemas de la computación cuántica. Este nuevo logro representa un paso más hacia un futuro en el que la inteligencia artificial cuántica se haga realidad, según sus desarrolladores.

Menos ruido cuántico

Sabrina Maniscalco, profesora de computación cuántica en la Universidad de Helsinki, ha sido otra de las ponentes destacadas del congreso de Viena.

Presentó un método que se puede utilizar para liberar del ruido disruptivo la señal de los ordenadores cuánticos. Esta "mitigación de ruido", explicó Maniscalco en una entrevista con ORF, es en cierto modo comparable al software utilizado en las cámaras de los teléfonos móviles.

Indica que de la misma forma que el software adecuado puede obtener fotos de calidad de un teléfono móvil, con la tecnología apropiada es posible limpiar el ruido de la computación cuántica.

Los ordenadores cuánticos actuales están plagados de errores y ruidos que pueden confundir las mediciones simples de potencia, destaca Maniscalco, por lo que el pulido de las señales es importante, sobre todo porque aumenta significativamente la potencia de cálculo de la computación cuántica.

Según los cálculos de Maniscalco, la llamada superioridad cuántica ya se ha conseguido con la nueva reducción de ruido. En otras palabras, demuestra que las computadoras cuánticas pueden hacer cosas que incluso las supercomputadoras más poderosas de diseño convencional no pueden hacer.

Cruce de caminos

Un ejemplo de esta potencia son las simulaciones en la zona de contacto de la física y la química. La penicilina, por ejemplo, descubierta por primera vez por el cirujano vienés Theodor Billroth en 1874, con todos sus efectos farmacológicos, es probablemente una de las moléculas mejor comprendidas, pero a nivel de sus bloques de construcción más pequeños, los cuantos, todavía hay rompecabezas, explicó Maniscalco.

Añadió que la aproximación entre la química y la física cuántica puede conducir a resultados significativos, "ya que, si quisiéramos calcular con precisión el comportamiento de la penicilina a nivel cuántico, necesitaríamos una memoria de informática que tenga más bits que átomos en el universo".

La solución está en sustituir los bits tradicionales por los bits cuánticos (cúbits) que rigen la computación cuántica: “Para describir completamente la penicilina con una computadora cuántica no se necesitarían más de unos 300 cúbits”, según Maniscalco.

Las máquinas cuánticas más fuertes actualmente, una de las cuales se encuentra en el laboratorio del grupo de trabajo de Rainer Blatt en Innsbruck, tienen actualmente alrededor de 50 cúbits controlables.

Fármacos cuánticos

Por supuesto, la expansión de la computación cuántica también abre posibilidades inimaginables en otros campos, por ejemplo, para el desarrollo de nuevos fármacos, se puso de manifiesto en el congreso de Viena.

Donde la farmacología solía desarrollar nuevos ingredientes activos a través de prueba y error, ahora puede diseñar moléculas desde cero. Desde el nivel cuántico, por así decirlo, hasta las propiedades químicas deseadas.

Maniscalco ve, por tanto, un punto de inflexión en la medicina en los próximos años merced a las tecnologías cuánticas aplicadas a los tratamientos médicos.

Ian Walmsley del Imperial College London, respaldó esta idea en el congreso de Viena. El físico británico comparó las nuevas máquinas cuánticas con el microscopio de Robert Hooke: “Al igual que Hooke pudo observar las células por primera vez en el siglo XVII y así abrió una puerta de par en par a la biología, así será también aquí. "

Incluso vacunas

Según Walmsley, la conexión entre lo técnicamente factible y el horizonte de lo concebible siempre ha sido poderosa. En consecuencia, también espera grandes cosas en medicina.

"Si podemos construir nuevas estructuras moleculares, esto también tendrá un impacto en el desarrollo de vacunas. Ha sido notable la rapidez con la que la tecnología de ARN ha llevado a nuevas vacunas contra el covid-19, pero con la aparición de nuevos virus, nos vendría bien un poco de ayuda de la ciencia cuántica".

A pesar de todo el optimismo y todas las nuevas posibilidades, la prudencia también se impone: la historia de la ciencia muestra que la transferencia de nuevas ideas no siempre es tan fácil como se imaginó originalmente, advirtió Maniscalco.

 

Fuente: Levante-EMV

viernes, septiembre 16, 2022

ICD-11 use for Rare Diseases

Como parte de la serie de seminarios web sobre la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud, la Unidad de Clasificaciones y Terminologías, en colaboración con la División de Poblaciones más Saludables de la OMS y Rare Diseases International, organiza un seminario web sobre la CIE-11 que se celebrará el 27 de septiembre de 2022 a las 9:00 hrs de Chile (12:00 UTC/14:00 CEST).

El seminario web se centrará en: “ICD-11 use for Rare Diseases”.

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) proporciona un lenguaje común para el registro, la notificación y el seguimiento de las enfermedades. Esto permite al mundo comparar y compartir los datos de una manera consistente y estandarizada - entre hospitales, regiones y países y a lo largo de períodos. El seminario web pretende destacar el uso y la importancia de la CIE-11 para las enfermedades raras; un trabajo vinculado a la Red Mundial de Colaboración para las Enfermedades Raras.

Agenda y más información: https://www.who.int/news-room/events/detail/2022/09/27/default-calendar/webinar-on-icd-11-use-for-rare-diseases

Enlace al webinar: https://who.zoom.us/j/92131844779 (no requiere inscripción previa)


Visita el tema

Fuente: Michael Braun vía FSD

jueves, septiembre 15, 2022

Día Mundial de la Seguridad del Paciente 2022


Los medicamentos son las intervenciones más utilizadas en la atención de salud, y los daños relacionados con la medicación constituyen la mayor proporción de todos los perjuicios evitables debidos a una atención insegura, sin contar con la carga económica y psicológica que imponen dichos daños. Teniendo en cuenta esta importante carga y a sabiendas de la complejidad que entraña la prevención y reducción de los daños relacionados con la medicación, el tema del Día Mundial de la Seguridad del Paciente de 2022 es «La seguridad de los medicamentos»

Se prevé que la campaña brinde el ímpetu necesario para consolidar los esfuerzos del actual Reto Mundial por la Seguridad del Paciente de la OMS: Medicación sin daño, haciendo hincapié en la necesidad de adoptar un enfoque sistémico y promover prácticas de medicación seguras para prevenir los errores de medicación y reducir los daños relacionados. Se prestará especial atención a las zonas donde se produce el mayor daño. Las áreas de actuación clave son las situaciones de alto riesgo, la transición entre servicios de atención y la polimedicación.

Los daños causados por la medicación representan el 50% del total de los daños evitables en la atención médica.

Si se evitan los errores de medicación, pueden ahorrarse US$ 42 000 millones del gasto sanitario total en todo el mundo.

 

Objetivos del Día Mundial de la Seguridad del Paciente de 2022

  1. AUMENTAR la concienciación mundial sobre la elevada carga de daños relacionados con los medicamentos debido a errores de medicación y prácticas inseguras, y ABOGAR por la adopción de medidas urgentes encaminadas a mejorar la seguridad de la medicación.
  2. IMPLICAR a las principales partes interesadas y a los asociados en los esfuerzos para prevenir los errores de medicación y reducir los daños relacionados.
  3. EMPODERAR a pacientes y familiares para que participen activamente en el uso seguro de los medicamentos.
  4. AMPLIAR la aplicación del Reto Mundial por la Seguridad del Paciente: Medicación sin daño.

Fuente: OMS


 


miércoles, septiembre 14, 2022

¿Qué es el IPS (International Patient Summary)?

El resumen internacional del paciente mínimo (IPS (INTERNATIONAL PATIENT SUMMARY)) es un resumen y no exhaustivo del paciente, independiente de la especialidad, independiente de la condición, pero fácilmente utilizable por todos los clínicos para la atención no programada (transfronteriza) de un paciente. 


El Comité Europeo de Normalización (CEN) ha aprobado la Norma Europea para Resúmenes de Pacientes para atención transfronteriza no planificada. Este es un hito para la colaboración europea y mundial y puede salvar vidas. 

La norma toma como punto de partida las Directrices europeas sobre atención transfronteriza, adoptadas por la Red Europea de eSalud. Estas directrices surgieron del programa piloto a gran escala epSOS financiado por la UE. Forman la base para la infraestructura de servicios digitales de eHealth en Europa que está actualmente en funcionamiento. 

Con el fin de facilitar la adopción de un formato común para el resumen del paciente en todos los Estados miembros, la Comisión Europea permitió al CEN crear esta norma y su guía de implementación complementaria, a través del proyecto CEN International Patient Summary (IPS). 

Un resumen internacional del paciente, accesible a los profesionales de la salud a través de las fronteras, puede salvar vidas en caso de situaciones de emergencia y mejorar la atención segura. 

Fue desarrollado por el piloto europeo a gran escala epSOS y desarrollado y probado por proyectos europeos como eStandards y Trillium-II. 

El Comité Europeo de Normalización (CEN, francés: Comité Europeo de Normalización) es una organización pública de estándares cuya misión es fomentar la economía de la UE, el bienestar de los ciudadanos europeos y el medio ambiente a través de estándares y especificaciones. Los 251 miembros del Comité Técnico del CEN aprobaron la norma europea para 'El resumen del paciente para la atención transfronteriza no planificada'. 

Un IPS (Resumen de Paciente Internacional) contiene los siguientes datos:

  • Información general sobre el paciente (por ejemplo, nombre, fecha de nacimiento, sexo) 
  • Un resumen médico que consta de los datos clínicos más importantes del paciente (por ejemplo, alergias, problemas médicos actuales, implantes médicos o procedimientos quirúrgicos mayores durante los últimos seis meses). 
  • Una lista de los medicamentos actuales, incluidos todos los medicamentos recetados que el paciente está tomando actualmente. 
  • Información sobre el propio Resumen del paciente, p. cuándo y por quién se generó o actualizó el Resumen del paciente. Estos datos también se utilizan para fines de protocolo y seguridad. 

Publicado por Dr. Humberto Mandirola Brieux

Leído en HL7LATAM



martes, septiembre 13, 2022

¿Cómo contribuye auditoría interna a lograr la acreditación?

 


Obtener el sello de acreditación es uno de los logros más importantes para los servicios sanitarios, ya que atestigua la seguridad y la calidad de las actividades que ofrecen las instituciones. Es una forma de demostrar que los equipos siguen protocolos estrictos para atender a los pacientes.

Pero ¿sabía usted que para lograr este alto nivel de control de los procesos, uno de los pasos fundamentales es la realización de auditorías internas?

En primer lugar, hay que destacar que las principales acreditaciones son metodologías de evaluación voluntarias. Es decir, la organización sanitaria es la que decide hacer la verificación periódicamente, según la validez del certificado, y de forma reservada.

Una de las grandes ventajas de la acreditación es que estimula a las instituciones a mantenerse actualizadas y más preparadas para atender a los pacientes. Y, “al tener que pasar por varios requisitos para ser acreditada, la entidad adquiere mayor reconocimiento en el sector sanitario” (Vital Care).

¿Cuál es la influencia de la auditoría interna en este proceso?

Las auditorías, como explicamos en el post anterior, en general, son un tipo de evaluación que estimula la mejora continua de los procesos. Demuestran la existencia de no conformidades y de oportunidades para su mejora, además de ayudar a mapear todas las actividades realizadas en una organización.

En una auditoría interna, como su nombre indica, personas vinculadas internamente a la empresa analizan los procesos. Son profesionales que conocen a fondo su área de trabajo y están capacitados para comprobar un conjunto de requisitos que tienen como objetivo mejorar el rendimiento de cada sector.

Al ser auditadas internamente, las instituciones pueden comprender mejor sus necesidades, crear una escala de prioridades para las mejoras y formar a sus equipos de forma más objetiva.

Con esto, se puede afirmar que la auditoría interna puede ser vista como una preparación para el proceso de acreditación, más aún cuando utiliza las normas de seguridad nacionales e internacionales como base para su evaluación.

Hoy en día, para estar acreditada, una organización debe demostrar que cumple las normas definidas por los organismos de acreditación del sector, como:

  • ONA (Organización Nacional de Acreditación, Brasil),
  • ITAES (Instituto Técnico de Acreditación de Establecimientos de Salud, Argentina),
  • JCI (Joint Commission International, USA)
  • QMentum International (Canada).

Contar con una auditoría interna que busque alcanzar estos estándares se convierte en un facilitador en la búsqueda de la excelencia de los procesos.

La tecnología a favor de la acreditación

El uso de software de gestión es el mayor aliado en la búsqueda de la acreditación. Esto se debe a que pueden mantener la información organizada, almacenada de forma segura y actualizada en tiempo real.

 

Fuente: Interact Solutions