jueves, abril 21, 2022

Quiénes son los 12 médicos e investigadores argentinos de mayor impacto mundial

La plataforma Key Opinion Leaders midió el grado de influencia y relevancia de los nacionales. Mucha participación, predominancia femenina y poco federalismo.

El trabajo de investigadores argentinos está teniendo impacto en otras partes del mundo. Así lo muestran los estudios realizados por la plataforma Key Opinion Leaders, que puede ser usada de múltiples maneras por diferentes stakeholders en la comunidad científica. La lista completa para cada especialidad muestra algunas particularidades a resaltar. Por un lado, figuran más mujeres que hombres.

“Esto es algo inusual que no se da prácticamente en ningún otro país, ni siquiera en Europa. Creo que habla muy bien sobre la igualdad de género en la República Argentina”, señala Ana Codallo, Chief Technical Officer de la empresa. Otra cosa interesante es que gran parte de estos profesionales trabaja en la Ciudad de Buenos Aires. “Es comprensible por ser la capital, pero en otros países hemos observado un poco más de diversidad geográfica”, dice respecto al poco federalismo registrado. Hay más. Se calcula que el 2% de los investigadores, científicos y académicos que forman parte de la base de datos de esta plataforma, son argentinos o se han formado en el país. “Teniendo en cuenta que la cobertura actual de Key Opinion Leaders es de más de 50 millones de profesionales que han hecho su aporte en los últimos 120 años en más de 170 países, ese 2% indica que Argentina no es un país promedio en cuanto a investigación científica y la repercusión de esa investigación fuera de sus propias fronteras. Está por arriba de la media”, afirma Codallo.

 

En el podio

 

Según estas estadísticas, las especialidades tradicionalmente más investigadas en Argentina son Cardiología, Oncología y Virología, a las que en los últimos dos años se agregó síntomas de covid. En la lista de los médicos más influyentes en las investigaciones sobre COVID-19 en Argentina, los tres primeros son Fernando Ferrero, de la división Neumonología del Hospital de Niños Dr. Pedro de Elizalde; Liliana Patrucco, de la división de Neurología del Hospital Italiano de Buenos Aires; y Judith D. Steinberg, del grupo de trabajo de Neurofarmacología de la Sociedad Neurológica Argentina.

En cuanto a los de Cardiología, están Juan Pablo Costabel; Lucrecia Maria M Burgos, ambos del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires; y Mariano Anibal Giorgi, del departamento de Cardiología CEMIC. En el área de Oncología, aparecen Guillermo Luis Chantada, del departamento de Oncología del Hospital Garrahan; Aldo Renato Eynard, del Instituto de Biología Celular de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba/CONICET; y María del Pilar Díaz, del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (INICSA-CONICET).

https://youtu.be/VglLJDcSmUM 

Y entre los más influyentes en cuanto a virus y enfermedades transmisibles están María Laura García, del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (CONICET-Universidad Nacional de La Plata); Marta Silvia Contigiani, del laboratorio de Arbovirus del Instituto de Virología “Dr. J. M. Vanella”, Universidad Nacional de Córdoba; y María Edith Barrandeguy, del Instituto de Virología del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas del INTA.

 

Sobre el mecanismo de medición

 

En un mundo en el que lo que abunda es información, la clave es poder entender quién sabe verdaderamente sobre algo y validar la veracidad de esos dichos. Esta necesidad se transformó en urgencia cuando los papers científicos se multiplicaron de un modo inaudito con la pandemia que comenzó en 2020.

“En los primeros 40 días del estado de emergencia por COVID-19, se publicaron con ese tópico el 0,12% del número de publicaciones total que existen en todas las áreas del saber humano durante los 100 años anteriores. Fue un crecimiento rápido y desproporcionado, y en la naturaleza, todo crecimiento exponencial produce caos. Así que empezamos a tratar de resolver ese problema específico, para identificar a los autores con mayor credibilidad e influencia, basándonos en métodos de análisis estadístico. Cuando lo logramos, decidimos expandir la cobertura a todas las áreas de la medicina”, explica Codallo.

En ese sentido, Key Opinion Leaders mide y cuantifica el nivel de influencia para conceptos técnicos específicos, de cada investigador. El modo en el que cuantifican los puntajes de influencia para cada concepto tiene que ver no solo con las veces que el profesional haya escrito sobre ese tópico específico, sino también con las que haya sido citado por otros en el contexto de ese tema. Y también, cuánta influencia implica su cita. De ese modo, por ejemplo, tiene más peso ser citado por un investigador que es reconocido como un experto en el tema, que por otro sin ese grado de relevancia.

Si bien otras plataformas de búsqueda disponen de medidas del nivel de influencia de los autores en forma del “número de citas”, ese puntaje es un número global y no hay forma de discernir cuántas ocurrieron para un concepto “A” o en el contexto de otro concepto “B”. Tomemos como ejemplo al Dr. Bernando Houssay, uno de los investigadores Argentinos más prominentes de la historia moderna y ganador del premio Nobel de Medicina en 1947. En el buscador Key Opinion Leaders no solo se puede ver que, por ejemplo, en 2021 tuvo 53 citas en publicaciones médicas, sino que se ofrece más nivel de detalle en cuanto al contexto en el que ocurren:


Fuente: Doctor Alberto houssay en Key Opinion Leaders

 

Beneficios para la comunidad científica

 

¿Cómo hace un hospital para contratar a un experto en determinada materia? Una alternativa es leer todos los papers sobre el tema, para detectar cuáles son los nombres que suenan más a menudo, pero la frecuencia no necesariamente es igual a calidad. Con un buscador como Key Opinion Leaders, la institución médica puede entender rápidamente quiénes son las personas de mayor influencia en el contexto de ese concepto específico, en cualquier ciudad o país del mundo, y en una base objetiva.

A su vez, como la investigación científica requiere de redes, y los médicos e investigadores muchas veces necesitan dar con la persona más reconocida sobre un concepto específico, ya sea para consultar una duda, para hacer una propuesta de investigación o para discutir una idea; la plataforma permite la conexión con colegas. Del mismo modo, las universidades invierten recursos humanos y económicos en programas de investigación. La efectividad de esas inversiones en investigación, puede ser medida por el impacto o influencia que esas publicaciones tienen en círculos científicos, pero no hay una forma sistemática de medir ese impacto a largo plazo.

“Nuestra plataforma ofrece herramientas para hacer seguimiento del nivel de influencia de un individuo, o un grupo de individuos para conceptos científicos específicos, a través del tiempo. Esto le permite a las universidades medir su Retorno por Inversión (ROI) para cada individuo o grupo de investigación”, dice Ana Codallo. Las empresas de biotecnología también están interesadas en entender quienes son los expertos sobre ciertos temas para invitarlos a ser embajadores de sus productos, o para conducir estudios clínicos. “Nuestra plataforma les muestra rápidamente que tan alto sería el ROI en caso de trabajar con un investigador”, concluye Codallo.

Así, esta plataforma brinda una medida cuantitativa y objetiva del nivel de influencia de cada médico e investigador para cada concepto específico y proporciona una forma rápida de contactarlos. Una herramienta para el beneficio del mundo académico, científico, empresarial y de la salud.

Leído en Clarin


miércoles, abril 20, 2022

Países de la región colaboran en pos de la interoperabilidad y el intercambio de datos

El proyecto LACPass reúne a países de Latinoamérica y el Caribe apostando a la disponibilidad de los datos de salud entre fronteras de la región y haciendo posible la validación de los certificados digitales de COVID-19, en una primera instancia.

El proyecto LACPass tiene por misión impulsar el intercambio datos de salud entre países de la región y, en una primera etapa, autentificar datos de vacunación, resultados de laboratorio y certificados de pacientes recuperados de COVID-19 de las personas que se desplazan en la región.

Actualmente, y luego de un año de asistencia técnica y colaboración que hizo posible garantizar que los certificados digitales de COVID-19 cumplan con los estándares internacionales de interoperabilidad, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), la entidad ejecutora del proyecto, y la Red Americana de Cooperación sobre Salud Electrónica (RACSEL) se encuentran trabajando en una prueba de concepto que demostrará que es posible la verificación de los datos médicos de las personas que cruzan fronteras  en la región de manera segura. Así, un certificado generado por alguno de los países participantes podrá ser verificado en cualquier otro.

La interoperabilidad entre certificados digitales haría posible que los Estados autentifiquen la información de vacunación, resultados o recuperación de COVID-19 de los ciudadanos al momento del cruce de fronteras de manera inmediata. Así, al momento de elaborar un certificado digital COVID-19, el país emisor incluirá un código QR que permitirá la validación cruzada de la información y garantizar su autenticidad por el país receptor. El acceso a datos médicos entre países únicamente incluirá información esencial, protegiendo a los ciudadanos.

Fernando Portila, experto internacional de estándares de informática en salud y miembro fundador de RACSEL, explica que cada “documento tendrá un código QR con validez internacional. Si una persona viaja de Colombia a Chile, el código local de su país no le serviría en el otro. Por eso buscamos que los QR de la región sean válidos entre países. Queremos que los países tengan las competencias para que eso sea una realidad”.

Por su parte, Steffen Härtel, presidente del Comité Académico de CENS, asegura que “nuestro objetivo mayor es que cada persona que pase una frontera pueda tener en su mochila digital los datos de su historia de salud. El objetivo del proyecto LACPass es optimizar el cuidado de la salud de todas las personas que cruzamos fronteras en la forma más oportuna posible”.

Argentina, Colombia, El Salvador, Paraguay, Surinam, Ecuador, Perú y Uruguay son los países participantes que hoy colaboran estrechamente para demostrar que es posible la transformación digital en salud en la región mediante el trabajo conjunto.

Para ello, y si bien la primera etapa del proyecto tiene por misión impulsar el intercambio de datos médicos para las personas que viajan a través de la emisión de certificados digitales de COVID-19 según estándares internacionales, LACPass pretende ir más allá del COVID-19 para promover la transformación digital en salud y sus múltiples aplicaciones.

De esta forma, la segunda etapa del proyecto (a ejecutarse durante el 2022) busca viabilizar la interoperabilidad e intercambio de datos para la vigilancia en salud pública; mientras que la tercera etapa (proyectada para 2023) buscará crear lineamientos para hacer realidad la telesalud transfronteriza y el uso del resumen del paciente internacional (IPS).

LACPass está siendo ejecutado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el apoyo de la Organización Panamericana de Salud (OPS), la Red Americana de Cooperación sobre Salud Electrónica (RACSEL) y HL7 y se encuentra actualmente en la primera etapa de desarrollo.

Fuentes:

https://racsel.org/Noticias/Pa%C3%ADses-de-la-regi%C3%B3n-colaboran-para-demostrar-que-es-posible-la-interoperabilidad-y-el-intercambio-de-datos-de-forma-confiable/#wbb1

https://racsel.org/Noticias/LACPass-Los-beneficios-de-la-interoperabilidad-para-el-ciudadano-de-la-regi%C3%B3n-al-cruzar-fronteras/#wbb1

 

Leído en eHealth Reporter


martes, abril 19, 2022

El futuro de la salud es digital

"En el 2005 la Asamblea Mundial de la Salud instó a todos sus países miembros a desarrollar e implementar planes estratégicos a largo plazo sobre salud digital".


En el 2005 la Asamblea Mundial de la Salud instó a todos sus países miembros a desarrollar e implementar planes estratégicos a largo plazo sobre salud digital. Desde entonces cerca de 120 Estados, entre ellos Colombia, han adoptado estrategias y medidas pertinentes sobre esta materia. 

Las acciones se han realizado bajo el consenso que existe por parte de la comunidad sanitaria de que, el uso estratégico e innovador de tecnologías digitales de la información y las comunicaciones en la salud garantizará que 3.000 millones de personas en 2023 se beneficien de cobertura universal, estén mejor protegidas a emergencias sanitarias y disfruten de altos niveles de salud y bienestar.  

Bajo esta óptica, en el Día Mundial de la Salud, que entre sus diferentes propósitos está conmemorar el nacimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace 74 años, quiero invitar a todos los actores del sector a que sigamos promoviendo un cambio hacia la transformación digital en los procesos que sustentan los sistemas de salud. 

Y esto no es un tema menor, si tenemos en cuenta que, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la digitalización aumenta la calidad y eficiencia de la atención médica mediante la obtención de información y, su uso apropiado, permite mejorar la toma de decisiones en todos los niveles del sector salud. 

Aunque el organismo multilateral ha sido claro en resaltar que el rezago digital en América Latina es de vieja data y que, por ejemplo, aún menos del 35 % de los países de la región cuentan con normativas que respalden el uso de la historia clínica electrónica, la pandemia por COVID-19, de una u otra manera, permitió que se robusteciera el sector gracias a que se mejoró la infraestructura, se actualizó la normatividad y hubo mayor inversión. 

Como lo resaltó la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne, la crisis sanitaria expuso la necesidad de contar con sistemas de salud más resilientes, interdisciplinarios, intersectoriales e interconectados y, para esto, fue clave adoptar sistemas de información, tecnologías de la comunicación y soluciones de salud digital. 

Ahora bien, cuando hablamos de la digitalización del sector de la salud, es necesario comprender dos puntos. Primero, la responsabilidad de que en los sistemas médicos se integren soluciones tecnológicas no sólo recae en las autoridades, sino también en el sector privado. Es nuestra responsabilidad aportar con ideas e inversión a que la Inteligencia Artificial (IA) y la analítica de datos (Big Data), entre otros, revolucionen las estrategias de salud pública, que garanticen más cobertura y acceso en la prestación de servicios terapéuticos.

Y, segundo, que esta transformación no sólo debe ser tecnológica sino también cultural, ya que el personal de la salud, las entidades regulatorias, las compañías biotecnológicas y la población en general, debemos repensar la manera en la que interactuamos a través del sistema de salud, así como priorizar nuevos valores como la innovación y la agilidad en los procesos. Ante esto, la OPS ha recomendado que la forma de ver distinta la salud pública es asumiendo principios como la conectividad universal, bienes públicos digitales, seguridad de la información, derechos humanos, e interoperabilidad.

En el caso de Colombia, el país no ha sido ajeno a estos cambios y por el contrario se han adelantado acciones como la sanción de la Ley 2015 de 2020 que reguló la interoperabilidad de la historia clínica, así como la consolidación de sistemas telemédicos que, según el Ministerio de Salud, permitieron que entre marzo de 2020 y noviembre de 2021 se realizarán 127 millones de teleorientaciones y teleconsultas en el país. 

Estos avances han estado acompañados por el esfuerzo privado y, por ejemplo, en nuestro caso hemos trabajado en diversos proyectos digitales como Pfizer PRO, para brindar información y material de interés que complemente la práctica diaria de más de 28.000 profesionales de la salud. Adicionalmente, nos hemos propuesto ganar la carrera digital y, para hacerlo, estamos apoyando soluciones de diagnóstico acelerado con Inteligencia Artificial como el proyecto “EDIRAI” en conjunto con el Instituto Científico de Pfizer Colombia (ICPC), que avanza en el diseño de un software de inteligencia artificial para apoyar al médico general o de familia en el proceso diagnóstico de enfermedades reumáticas.

Asimismo, estamos fomentando la telemedicina como una estrategia complementaria para la prestación de servicios médicos, facilitando el empoderamiento del paciente a través de la educación y el conocimiento basado en la ciencia con plataformas como Mi Salud me Mueve, y diseñando aplicativos como Living With para ayudar a pacientes con cáncer y sus cuidadores.

Estoy segura de que la transformación digital es el futuro del sector salud y Colombia está dando pasos agigantados. Sin embargo, es clave que entre todos construyamos una agenda común de desarrollo digital de los sistemas médicos, que ponga en el centro de la discusión al paciente, y que de forma colaborativa aúne más esfuerzos en inversión, investigación, gobernanza institucional y humana para que en un corto plazo podamos hablar de salud digital a gran escala.

1.     WHO. Proyecto de estrategia mundial sobre salud digital 2020 – 2025. Disponible en: 200067-lb-full-draft-digital-health-strategy-with-annex-cf-6jan20-cf-rev-10-1-clean-sp_1c8b2b9c-4c25-4efb-8553-9f466028b583.pdf (who.int)

2.     WHO. Proyecto de estrategia mundial sobre salud digital 2020 – 2025. Disponible en: 200067-lb-full-draft-digital-health-strategy-with-annex-cf-6jan20-cf-rev-10-1-clean-sp_1c8b2b9c-4c25-4efb-8553-9f466028b583.pdf (who.int).

3.     BID. Transformación digital del sector salud en América Latina y el Caribe. Disponible en: https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/Transformaci%C3%B3n_digital_del_sector_salud_en_Am%C3%A9rica_Latina_y_el_Caribe_la_historia_cl%C3%ADnica_electr%C3%B3nica_es_es.pdf.
Acceso 30 de marzo.

 

4.     Salud Digital. El panorama actual de la Salud Digital en Latinoamérica. 
Disponible en:
https://saluddigital.com/comunidades-conectadas/el-panorama-actual-de-la-salud-digital-en-latinoamerica/.
Acceso 29 de marzo.

5.     PAHO. De la evolución de los sistemas de información para la salud (IS4H) a la transformación digital del sector de la salud.
Disponible en:
https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/53801/OPSEIHIS210006_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y.
Acceso 29 de marzo de 2022.

6.     PAHO. Ocho principios rectores de la transformación digital del sector de la salud. Un llamado a la acción panamericana.
Disponible en:
https://iris.paho.org/handle/10665.2/53730.
Acceso 30 de marzo de 2022.

7.     Minsalud. Gobierno Nacional sancionó Ley de Interoperabilidad de la Historia Clínica Electrónica.
Disponible en:
https://www.minsalud.gov.co/Paginas/-Gobierno-Nacional-sanciono-Ley-de-Interoperabilidad-de-la-Historia-Cl%C3%ADnica-Electronica.aspx#:~:text=Bogot%C3%A1%2C%2031%20de%20enero%20de,y%20respetando%20el%20Habeas%20Data.
Acceso 30 de marzo de 2022.

8.     Minsalud. Dos años de posicionamiento de la telemedicina en Colombia.
Disponible en:
https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Dos-anos-de-posicionamiento-de-la-telemedicina-en-Colombia.aspx.
Acceso 30 de marzo de 2022.

9.     ICPC. Disponible en: Inteligencia artificial aplicada al diagnóstico de enfermedades reumáticas | ICPC.
Acceso 31 de marzo de 2022.

Por Ana Dolores Román

Fuente: Kien Opina

lunes, abril 18, 2022

Lanzamiento de los Principios de Gobernanza de Datos de Salud

 


La coalición Transform Health, y más de 50 socios dentro de los que se encuentra la Red Centroamericana de Informática en Salud lanzaron los Principios de Gobernanza de Datos de Salud en el marco del Día Mundial de la Salud 2022.

Estos Principios, aportan una perspectiva de derechos humanos y equidad al uso de datos dentro y entre los sistemas de salud. Están orientados a apoyar sistemas de salud pública sostenibles y resilientes que puedan brindar Cobertura Universal de Salud (UHC).

Todos deberían beneficiarse de los datos de salud, un paso fundamental para lograr salud para todos y todas, sin dejar a nadie atrás. Se espera que el anuncio de estos principios promueva la conversación sobre el impacto de los datos de salud en la salud pública.

Como coalición, Transform Health continuará impulsando un marco de gobernanza de datos de salud global con equidad y derechos humanos en el centro. Los Principios de Gobernanza de Datos de Salud son un primer paso fundamental en la creación de dicho marco.

Invitamos fraternalmente a endosalos a todas las organizaciones que quieran ser parte de esta iniciativa, así como apoyar a difundirlos para que este sea un movimiento global.

 

https://healthdataprinciples.org/

viernes, abril 15, 2022

El costo de la “no calidad”

Desde hace años se reconoce la fragilidad del sistema económico o financiero a nivel sanitario en torno a un gran abanico de posibilidades diagnósticas y terapéuticas y una limitación de recursos. 

En 1990 se publicó un documento donde se hace alusión a esta problemática, estableciendo una variación de disponibilidad de recursos en función de fluctuaciones macroeconómicas en la Región de las Américas1, aclarando que la inestabilidad y la limitación financiera ha generado que en los diversos países busquen caminos para aumentar el flujo de recursos no gubernamentales en salud. 

En dicho documento se cita también la necesidad del cuidado en torno al análisis de la demanda como así también la administración de los recursos a través de programas que cuiden costos, definiendo una serie de políticas, estrategias gubernamentales o regionales que intenten dar respuestas al cuidado de consumos y servicios innecesarios. 

En la actualidad esta situación la definiríamos como prácticas que no aportan valor o no son costo efectivas, probablemente enmarcadas en el costo oculto de la no calidad, o incluidas en el concepto de desperdicio. 

Es importante señalar que estos conceptos no amplifiquen otros costos de la no calidad vinculado con el daño a las personas, u otros menos tangibles, como los perjuicios del prestigio o imagen de las instituciones. 

En dicha cita se incluyen situaciones preocupantes que comienzan a adquirir relevancia como ser el incremento del peso relativo de la enfermedad no transmisible o de la cronicidad, el envejecimiento de la población, el uso de tecnología, el gasto en materia de productos farmacéuticos, todos impactando en forma negativa en materia de recursos. 

Si además, a lo mencionado le agregamos un cofactor a nivel local o institucional microeconómico, como ser la incorrecta utilización de recursos disponibles, la falta de control de costos o gastos, la utilización excesiva de medios, la perspectiva se torna aún más negativa. 

El artículo también deja entrever una situación vigente en nuestro tiempo, como es el consumo inducido o impuesto por el mercado. 

 De este documento surgen dos reflexiones importantes, una relacionada con la necesidad de elaborar estrategias que aborden el control de costos, el uso racional y eficiente de recursos, a través de la aplicación de medidas de control e incentivos y corrección de procesos técnicos y administrativos. 

La otra se vincula con el concepto que “no es necesario buscar nuevos modelos, sino analizar y poner en práctica experiencias positivas de otros equipos” lo que reconocemos como parte del Benchmarking. En este sentido se puede citar un artículo sobre economía de la Salud en el Hospital2 en el que se compara la definición clásica de de la OMS, donde la salud está determinada por un equilibrio entre el individuo y el medio que lo rodea en esta simbiosis normal, adaptativa o bien patológica y una analogía sobre la visión económica donde la atención sanitaria se da a través del consumo de servicios de salud, cuya producción está determinada por la cantidad de equilibrio que debe buscar el profesional. 

El sistema de Salud debe entender que una adecuada gestión permite alcanzar metas y dar respuesta a los objetivos que se han impuesto dentro del plan estratégico que puede ser cuya complejidad dependerá si es para un centro de atención primaria o para ejecutar políticas de salud a nivel estado. 

Las empresas Sanitarias desarrollan y ofrecen servicios para cada paciente pudiéndose definir dos tipos: 

  1. Productos finales de procesos clínicos 
  2. Productos de servicios intermedios. 

Las Instituciones deben velar por ofrecer un cuidado y asistencia de calidad como así también valorar su desempeño y competitividad en el mercado, lo que se constituye en un verdadero desafío.

Las empresas que ofrecen servicios relacionados con la salud difieren de otras organizaciones de servicios entre otras por las siguientes razones:

  1. Hay consecuencia, pero no forma. 
  2. Es intangible. 
  3. La producción y el consumo es simultáneo. 
  4. No puede existir sin participación del cliente. 
  5. La creación de valor a lo largo de un proceso de producción tiene lugar a la aplicación de instrumentos no inventaríales o no controlables. 
  6. La percepción subjetiva desempeña un rol básico. 
  7. Utilización intensa del recurso humano. 
  8. Participación de los clientes, pacientes y empleados en la producción. 
  9. Dificultad para asegurar estándares de calidad consistentes. 
  10. Su prestación además de actividad económica supone un sistema de relación social.

Por lo tanto se entiende y desprende la multiplicidad de cuidados que suponen ofrecer un servicio de calidad y satisfacción para el paciente y que el mismo sea costo efectivo para el sistema.

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Autor: Dr. Rubén Vernuccio. Secretario de la Comisión Directiva del ITAES. Jefe de auditoría de la Clínica San Camilo (CABA).

Fuente: ITAES

jueves, abril 14, 2022

Los trabajadores de primera línea como impulsores de la aceleración digital en la industria de la salud.


No caben dudas que la pandemia ha transformado el mundo como lo conocemos. A lo largo del 2020, las industrias se han visto obligadas a enfrentar desafíos impensados, buscando respuestas urgentes para adaptarse a una nueva realidad sin precedentes.

La disrupción exige la habilidad de convertir los retos en oportunidades, y en el mundo actual esta capacidad se construye sobre una base digital sólida y de confianza.   

No hay retorno a los estándares de digitalización como los conocíamos. Las exigencias se visualizan a través de todas las industrias, y el sector sanitario no ha sido la excepción.

Lo que solíamos llamar “transformación digital”, hoy se ha convertido en aceleración digital.

El COVID-19 ha cambiado los modelos estándares en los que las organizaciones sanitarias abordan la colaboración de los equipos de atención, la salud virtual y la monitorización remota, así como la seguridad y el cumplimiento de las normas. La transformación digital como consecuencia de la pandemia también ha tenido una implicancia en las expectativas de los pacientes.

Estas expectativas hoy en día se han elevado a estándares muchos más altos a lo largo de toda la industria de la salud: médicos, prepagas y tratamientos.

Con la creciente digitalización, los pacientes esperan recibir una atención personalizada y proactiva desde cualquier lugar y en cualquier momento, acomodándose a su estilo de vida.

A medida que las expectativas y normas del sector de salud se van transformando, existen tres áreas claves prioritarias que las organizaciones sanitarias deben tener en cuenta para brindar soporte a sus pacientes y equipos de salud:

  • Colaboración del equipo sanitario: Los canales de participación desarticulados limitan la colaboración y la satisfacción del paciente.
  • Salud virtual y seguimiento a distancia: Los proveedores deben encontrar nuevas formas de mantener el contacto con sus pacientes.
  • Seguridad y cumplimiento: La privacidad y la seguridad de los datos siguen siendo una de las principales preocupaciones, especialmente a medida que crece la salud virtual y aumenta el volumen de datos sensibles de los pacientes.

Esta actualidad dinámica requiere que las organizaciones sanitarias adopten un nuevo paradigma.

Para continuar siendo competitivas a medida que la digitalización reconfigura su entorno empresarial, las empresas de salud deben permitir la atención personalizada, capacitar a sus equipos de atención, mejorar los resultados operativos y proteger la información sanitaria.

Muchas organizaciones siguen un triple enfoque para prepararse para el futuro: responder, recuperar y reactivar.

Responder es adaptarse y reaccionar en tiempo real a medida que más elementos de nuestra vida cotidiana se mueven en línea.

La demanda de atención ha aumentado por la crisis sanitaria que el mundo está viviendo en este último año, lo que ha provocado la limitación de la capacidad y los recursos de la industria de salud.

A medida que la digitalización va avanzando cada vez más en el sistema de salud, las organizaciones deben responder a las necesidades cambiantes de los pacientes y del sector lo más rápido posible.

Por otro lado, estas organizaciones también deben recuperarse del impacto de la pandemia mediante el desarrollo de nuevos modelos de prestación de asistencia basados en la salud del paciente, el valor y la reducción de costos, y re imaginar sus objetivos de negocio centrados en las nuevas oportunidades para mejorar la atención y aumentar sus ingresos en una nueva normalidad híbrida.

El primer paso para una organización de salud robusta y competitiva es brindarles a los empleados de toda la organización las herramientas modernas que necesitan para que sean eficientes y exitosos.

  • Administradores sanitarios: los ejecutivos y gestores necesitan un acceso rápido a la información para tomar decisiones eficaces que repercutan en la organización.
  • Trabajadores de la información: los técnicos, analistas y responsables de TI necesitan herramientas potentes de análisis de datos para obtener información valiosa para el negocio.
  • Trabajadores sanitarios de primera línea: los clínicos, los equipos de atención, el personal no clínico (por ejemplo, el de transporte y el de limpieza) y los profesionales sanitarios aliados (por ejemplo, los especialistas en fisioterapia) necesitan herramientas de productividad para ofrecer experiencias excepcionales a los pacientes.

Una transformación digital totalmente exitosa requiere que todos los trabajadores de la organización participen, desde la sala de juntas hasta los trabajadores de primera línea.

Los trabajadores sanitarios son una parte indispensable en las organizaciones de la salud. Tienen un potencial enorme, aún no aprovechado, para promover el crecimiento, impulsar la innovación y acelerar el éxito de una organización en la era digital.

Son quienes saben qué hacen cada día las organizaciones sanitarias, las personas que interactúan directamente con los pacientes, los primeros en aplicar los cambios operativos, los primeros en trabajar con nuevos sistemas y tecnologías, y la cara de la institución.

Sin embargo, la pandemia ha puesto una gran carga sobre sus hombros:

·         el 78% cree que COVID-19 tendrá un efecto negativo en el lugar de trabajo,

·         solo el 54% se sintió preparado para hacer su trabajo durante COVID-19,

·         y solo el 44% siente que su organización se preocupa por su bienestar.

En un mundo cada vez más rápido y competitivo, empoderar a los colaboradores es esencial.

Sus perspectivas únicas, conocimientos, experiencia y creatividad pueden ayudar a repensar las culturas de trabajo y brindar nuevas ideas. Dar a los trabajadores sanitarios de primera línea las herramientas que necesitan para poder completar su trabajo de manera exitosa no sólo los empodera, sino que ayuda a las organizaciones sanitarias a transformar la manera de abordar una serie de desafíos cotidianos.

Pero ¿cómo empoderarlos?

  • Potenciar la colaboración de los equipos sanitarios: optimizando su rendimiento permitiendo a los médicos y al personal compartir fácilmente sus conocimientos y colaborar de forma más eficaz desde un centro único y seguro.
  • Proteger la información sanitaria: preservando los datos sanitarios sensibles para respaldar la seguridad y la privacidad de extremo a extremo, gestionar la evolución de las normativas de cumplimiento, y mejorar continuamente la gobernanza de los datos y la confianza.
  • Reimaginar la asistencia sanitaria: integrando bots de inteligencia artificial seguros y cohesionados con el flujo de trabajo y las visitas virtuales en el recorrido asistencial, y ampliando los servicios a más encuentros con pacientes y especialidades médicas

La misión de Microsoft es empoderar atodas las personas y organizacionespara que puedanlograr más. Nuestro objetivo esdiseñarherramientas para el lugar de trabajo modernocon elfin de cerrar las brechas tecnológicas que separan a los empleados de los datos, los recursos y la experiencia que necesitan para hacer su trabajode manera eficiente.

La transformación digitalyano esmásuna opción;es una realidad. Todas las industrias han adoptadolatecnología para optimizar sus procesos,incrementar su productividady brindar una mejor experienciatanto interna como externa.

Los trabajadores de primera líneacuentan con un rol imprescindiblepara cualquier organismo u empresa sanitaria, siendo el primer punto de contacto con los pacientes, y por eso que una estrategia digital integrada debededicarles un lugar especial.

Fuente: Microsoft


miércoles, abril 13, 2022

LA TELEMEDICINA COMO MODO DE GARANTÍA DEL EJERCICIO DE UN DERECHO HUMANO


 

Este artículo intenta visibilizar la Telemedicina como una herramienta tecnológica de información y comunicación capaz de garantizar el acceso a la asistencia sanitaria oportuna, cuando la distancia en el encuentro de las partes es un factor crítico. El lector podrá pensar que nada es comparable a recibir asistencia personalizada, es decir, al encuentro antropológico deseable para una alianza terapéutica, posición que las autoras adherimos “sine quanon”. Pero aquí la cuestión es más compleja, ya que la distancia geográfica imperante y la oportunidad de oferta asistencial ponen en jaque el acceso equitativo del paciente en términos de justicia.

Dicho lo anterior, y en consonancia con el Bloque de los Derechos Humanos donde la dignidad de la persona humana cobra el lugar de bien esencial sosteniendo la atención oportuna, corresponde poner en valor una herramienta tecnológica como la Telemedicina que se aproximará a la tan deseable asistencia sanitaria personal.

Corresponde hacer algunas precisiones acerca del marco teórico de la Telemedicina, tal como lo expresa el Marco de Implementación suscripto por la OPS que define en distinción a la Telesalud y la Telemedicina, siendo la primera una herramienta de interacción directa o indirecta con proveedores de atención médica, pacientes, o ciudadanía. Para la segunda, se reserva al acto de servicios de atención médica directa. Resulta claro la particularidad de la Telemedicina y su potencial de suplir el encuentro antropológico frente a cualquier otra forma de Telesalud que denota una mirada más amplia [1]. En este sentido, resulta necesario pensar a la Telemedicina como la protagonista de las estrategias y programas de transformación digital que se implementan en el sector sanitario de la región, tal es el caso del uso de esta herramienta en ocasión de la Covid-19 donde el encuentro estaba limitado por el peligro de contagio, y la oferta de personal sanitario adicional al existente de la distancia. El progreso a diferencia del desarrollo, que alcanza solo a las tecnologías y a las economías, integra a la persona en su entorno social, económico, político, educativo y sanitario. Corresponderá en este sentido, asegurarnos que existe una mirada contemplativa a la No Discriminación, Disponibilidad, Accesibilidad, Aceptabilidad, Calidad y Universalidad [2] de la asistencia que esta tecnología de la Telemedicina media para garantizar.

De la cuestión general pasaremos al caso particular que motiva como ejemplo, y es el caso del uso de la tecnología de Telemedicina en la Provincia de La Pampa, República Argentina, una provincia con ciertas características geográficas y poblacionales que la convierten en una especial candidata para el desarrollo de la telemedicina. Sin intención de aburrir al lector, las cifras que mencionaremos a continuación darán una idea de lo que la distingue de la urbana Ciudad de Buenos Aires a tan solo 612,8 Kms de Santa Rosa capital de La Pampa. La Provincia de La Pampa ocupa el 8° lugar en términos de superficie de las 24 Provincias de la Argentina [3], pero tiene el puesto número 22 en cuanto a los habitantes que posee por km2 ya que tiene 2,2 habitantes por km2 distribuidos en 143,440 km (para que se comprenda el contraste de densidad poblacional que esta provincia tiene con la ciudad Autónoma de Buenos Aires, les contamos que esta última tiene 14.450 hab. por km2[4], frente a los 2,2 de La Pampa). Ya podrá el lector vislumbrar cuán atractiva es la oferta de alta complejidad en geografías con mayor densidad poblacional, donde ocurre normalmente la asistencia, la docencia, y la investigación, condiciones necesarias para una atención segura, eficiente, efectiva y sostenible.

Existen tres proyectos de Telemedicina en la Provincia de la Pampa identificados:

·         Ojo Pampa , un exitoso programa de lucha contra la ceguera por diabetes;

·         Proyecto Código Infarto,  Red de atención del infarto agudo de miocardio que genera una nueva calidad de respuesta frente al contingente de la patología, muerte o  de serios daños derivados de la demora atencional;

·        Cardio 365 una propuesta del Modelo Integral de Salud que  ofrece a los equipos de salud del primer nivel de atención la posibilidad de acceder rápidamente a la consulta especializada ante situaciones de urgencias/emergencias cardiológicas.

Es una realidad inescrutable de los países de nuestra región, que las poblaciones rurales tienen mayor dificultad de acceso a los servicios de salud que las poblaciones urbanas. Las comunidades rurales suelen tener acceso a médicos generales o algún servicio de enfermería local, pero no siempre tienen la posibilidad de acceder a servicios de mayor complejidad y controles médicos periódicos derivados de la misma, a diferencia de lo que sucede en las poblaciones urbanas, en donde la oferta de salud y el capital humano es mayor, variado y especializado para llevar a cabo la prestación sanitaria en términos de calidad y justicia. En este contexto, la Telemedicina resulta una respuesta asertiva para brindar un servicio de salud eficiente, seguro y oportuno a las poblaciones rurales, logrando así disminuir la brecha urbano-rural.

Acceder a un servicio de salud de manera oportuna, es un diferencial de oportunidad en el proyecto vital de una persona, ya que puede evitar la complejización de una enfermedad o la muerte.

Como decía Hipócrates al referirse a lo deseable de sanar en términos de salud: “Sanar es una cuestión de tiempo, pero a veces también es cuestión de oportunidad”. Va de suyo que existe una carga moral en generar contextos favorecedores de la atención al servicio de la persona y eso es la telemedicina.

Si la persona humana es el bien a proteger, las políticas públicas deben adecuar su estrategia a sostener implementaciones tecnológicas capaces de neutralizar inequidades del acceso a la salud. Es en el ejercicio de políticas virtuosas donde los estados interactúan con sectores públicos y privados de la sociedad, para lograr una transformación solidaria, inclusiva y responsable capaz del uso tecnológico para el progreso de la humanidad.  

Podemos concluir que la Telemedicina en su ejercicio y su implementación operativa, logra el adecuado balance entre la supervaloración de la innovación disruptiva y la oportunidad de acceso efectivo y oportuno a un derecho tan esencial como el de la salud.

Si la persona es el bien a proteger, la telemedicina ha encontrado su razón.

1.     https://iris.paho.org/handle/10665.2/284132 

2.     https://www.oas.org/en/sedi/pub/indicadores_progreso.pdf

3.     https://www.ign.gob.ar/NuestrasActividades/Geografia/DatosArgentina/DivisionPolitica

4.     https://sig.indec.gov.ar/censo2010/

 

Por: María Isabel Iñigo Petralanda y Paula Eugenia Kohan

María Isabel Iñigo Petralanda es Abogada, Bioeticista y experta en Transformación Digital de la Salud.  Paula Eugenia Kohan es Abogada Civilista con Especialización en Derecho y Tecnologías Innovadoras.  María Isabel y Paula coordinan la Comisión de ética, privacidad y seguridad de la información en el uso de datos de salud de la Red Centroamericana de Informática en Salud – RECAINSA.

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente la opinión de la Junta Directiva y del Equipo Coordinador de la Red Centroamericana en Informática en Salud.

 

Fuente: RECAINSA