martes, marzo 31, 2026

En salud, no se trata de si una tecnología es “buena” o “mala”.

 

Se trata de: para qué fue diseñada, qué necesidad resuelve y si realmente encaja con el core de la institución. 🏥

Un resonador de 1.5T sigue siendo, en muchos contextos, el gold standard para estudios de rutina y para múltiples aplicaciones asistenciales, incluyendo cardiología.

Un equipo de 3T, por su parte, puede tener mucho más sentido cuando la estrategia apunta a neuro, investigación o estudios de mayor complejidad.

El problema aparece cuando la decisión no parte de una necesidad real, sino del impulso de tener “lo último”. Ahí es donde el objeto brillante empieza a desplazar al criterio. ⚠️

Porque la pregunta no es solo:

“¿Qué tecnología queremos comprar?”

La pregunta correcta es:

“¿Qué problema real necesitamos resolver, para quién, con qué impacto esperado y bajo qué modelo de sostenibilidad?”

Fuente:

Mario Andrés Huyó O.

 


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