viernes, enero 15, 2021

Información sobre el suero equino hiperinmune aprobado por la ANMAT

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica aprobó el tratamiento para pacientes adultos con enfermedad moderada a severa de COVID-19.


Investigadores e investigadoras argentinas desarrollaron un suero terapéutico para tratar a pacientes infectados con COVID-19 en nuestro país. El tratamiento, aprobado hoy por la ANMAT, es fruto del trabajo de articulación público-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience, CONICET y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM)

La aprobación de este medicamento innovador basado en anticuerpos policlonales se fundamentó en los resultados positivos del estudio clínico de Fase 2/3, los cuales mostraron que la aplicación de esta terapia, que demostró ser segura, redujo la mortalidad casi a la mitad (45%) en los pacientes con COVID-19 severa. Además, los pacientes tratados demostraron una reducción de la internación en terapia intensiva de 24% y del requerimiento de asistencia respiratoria mecánica de 36%, frente al placebo. 

El estudio clínico evaluó la seguridad y eficacia del medicamento en 242 pacientes adultos (18 a 79 años) con enfermedad moderada a severa causada por la infección del SARS-CoV-2, confirmada por PCR, dentro de diez días del inicio de síntomas y que requerían hospitalización. Se realizó en 19 hospitales y clínicas de AMBA, Neuquén y Tucumán. El promedio de edad fue de 54 años, con una participación mayor de hombres (65% varones y 35% mujeres). 

Acerca del suero hiperinmune anti-SARS-CoV-2 (INM005, CoviFab®)

Es una inmunoterapia basada en anticuerpos policlonales equinos con gran capacidad neutralizante anti SARS-CoV-2. Se obtienen utilizando como antígeno una proteína recombinante del virus, la cual se produce mediante técnicas de biotecnología. El medicamento se logra a partir del procesamiento de los anticuerpos, generando fragmentos con alta pureza y buen perfil de seguridad. Los anticuerpos policlonales tienen la ventaja que reconocen y unen en varias regiones a la molécula clave del virus, bloqueando los sitios de interacción con sus receptores. Como ventaja adicional, pueden producirse rápidamente a gran escala.

 


Fuente Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación

jueves, enero 14, 2021

La OPS y 16 países pactan 6 medidas concretas para modernizar los sistemas de salud de América Latina

La Organización Panamericana de la Salud insiste en no dejar a nadie atrás en la lucha contra la pandemia. Y un aliado para este objetivo es la tecnología. ¿Pero cómo hacerlo? Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay se han puesto de acuerdo con el organismo para poner en marcha “medidas concretas”.


Para 2030 la OPS pretende un sistema de salud más sofisticado / Foto: Pixabay

Para Latinoamérica, la pandemia fue un recordatorio de su gran problema: la desigualdad. Es la región del mundo donde la brecha entre ricos y pobres es más acentuada, y esto en parte explica las altas cifras de mortalidad y contagio que presentan los países latinoamericanos. También explica la fragilidad de los sistemas de salud, todavía incapaces de atender a todos los enfermos de coronavirus, bien porque falta infraestructura, o bien porque el acceso a la salud es un privilegio para los más pudientes.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y los países de la región son conscientes de esta problemática. De ahí el acuerdo firmado en Buenos Aires por el organismo con congresistas de Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Un acuerdo que busca vencer las brechas de acceso a la salud con tecnología y “medidas concretas”.

Estas son:

  • Implementar políticas públicas e instrumentos normativos que permitan una salud digital inclusiva con énfasis en los más vulnerables.
  • Asegurar la conectividad universal en el sector de la salud para 2030.
  • Implementar sistemas de información para la salud que sean integrales, interoperables, confiables y ciberseguros, y que estén basados en estándares éticos y legales para el manejo de datos.
  • Transversalizar los derechos humanos en todas las áreas de la transformación digital del sector salud.
  • Implementar una arquitectura de la salud pública acorde a la realidad que impone la era de la interdependencia digital y la salud global.
  • Promover espacios de intercambio de experiencias exitosas y cooperación en materia de salud digital, con la finalidad de impulsar la transformación digital en la salud pública con soporte legislativo y regulatorio fuerte.

Estas seis medidas fueron pactadas por la OPS con los congresistas de los 16 países que asistieron al encuentro en Buenos Aires, las cuales quedaron plasmadas en la Declaración de Argentina.

“Esto debe ser un esfuerzo permanente que nos permita no sólo resolver los retos sino también cerrar las brechas que existen y que persisten en nuestros sistemas, no sólo en emergencias sino en un cambio hacia adelante”, dijo Sebastián García Saisó, director del Departamento de Evidencia e Inteligencia para la Acción en Salud de la OPS.

.

“Salud y derechos es una zona de encuentros y hay que fortalecer esa unión. La era de la salud digital no tiene fronteras y a través de la tecnología nos acerca herramientas para acompañar este gran desarrollo a través también de sólidos marcos normativos que nos debemos y que tenemos que concretar”, agregó elpresidente de la Comisión de Salud del Senado de Argentina, Mario Fiad

Fuente AlNavio.es


miércoles, enero 13, 2021

Inteligencia artificial para el diagnóstico de la COVID-19: análisis automático de radiografías simples de tórax

La pandemia por COVID-19 se ha convertido en uno de los mayores retos sanitarios en la historia reciente, habiendo ya infectado a millones de personas y poniendo al límite sistemas sanitarios de todas partes del mundo. El diagnóstico clínico de la enfermedad se realiza tras una prueba RT-PCR (o PCR), que frecuentemente se complementa con una radiografía simple de tórax. Debido a la afectación primaria del sistema respiratorio, la neumonía debido a COVID-19 puede ser observada en radiografías simples de tórax, un método que resulta ser rápido, poco invasivo, de bajo coste y que requiere de una logística muy sencilla para su realización. El análisis combinado pretende reducir el número de falsos negativos de las pruebas (su sensibilidad oscila entre el 70 y el 90%), mejorando el diagnóstico y evaluación de la enfermedad.

A la vista de lo anterior, y apoyándose en la capacidad que los sistemas basados en inteligencia artificial poseen para obtener información que incluso está oculta al ojo humano, investigadores de la Universidad de Antioquia en Colombia, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) en España, y la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos, con la coordinación del profesor Juan I. Godino-Llorente del Laboratorio de Bioingeniería y Optoelectrónica de la ETSI de Telecomunicación de la UPM, han desarrollado una prueba de concepto a mediana-gran escala de un sistema computarizado de diagnóstico de COVID-19, usando imágenes de radiografía simple de tórax.

“Desde febrero del 2020, la OMS considera la radiografía de tórax criterio diagnóstico y de evaluación de la infección por COVID-19. Las recomendaciones se basan en que la neumonía asociada produce sombras en forma de parches blancos en los pulmones, conocidas como de opacidades de vidrio esmerilado”, explica Jorge Andrés Gómez, del Laboratorio de Bioingeniería y Optoelectrónica de la ETSI de Telecomunicación de la UPM y uno de los coautores de este trabajo. “Estos patrones, sin embargo, a menudo se confunden con otros encontrados en diversas neumonías víricas y/o bacterianas, lo que dificulta el diagnóstico clínico mediante imágenes diagnósticas. Además, su análisis tiene un significativo cuello de botella debido a la necesidad de radiólogos expertos para interpretar las imágenes, y que en un contexto de presión asistencial alto debido a la pandemia puede resultar problemático”, asegura el investigador.

Para resolver este problema y favorecer el uso de la radiografía como elemento diagnóstico, los investigadores han diseñado un sistema de ayuda a la toma de decisión basado en redes neuronales y en paradigmas de aprendizaje profundo, proveyendo un diagnóstico automático, capaz de diferenciar COVID-19 de otras neumonías y de identificar las regiones afectadas por la enfermedad eficientemente.


Comparativa de imágenes entre estado normal (control) en la columna izquierda, neumonía en la central y COVID-19 en la derecha. (Imágenes: UPM)

“Con el objetivo de trasladar los resultados a entornos clínicos, no solo se ha evaluado la capacidad diagnóstica del sistema, sino que además se ha estudiado el efecto de un conjunto de factores que podrían sesgar las decisiones, como son la tecnología de la máquina de rayos X, el tipo de proyección de la imagen, el sexo del paciente, etc.; concluyendo que no hay evidencias claras de sesgo en el sistema”, explica Gómez.  

Mediante el análisis automatizado de imágenes de radiografía simple de tórax, el sistema desarrollado proporciona un método objetivo complementario y mínimamente invasivo para el diagnóstico y la evaluación del grado de afectación.

“Los resultados arrojan una muy alta especificidad y sensibilidad (por encima del 90%, y comparable a la alcanzada por los expertos en radiología). Por otro lado, el sistema proporciona resultados en pocos minutos, reduciendo significativamente el tiempo dedicado por los expertos en radiología a la evaluación de cada paciente y aportando evidencias con capacidad diagnóstica en estadios incipientes de la enfermedad (en los cinco primeros días)”, asegura el investigador de la UPM. “Además, el sistema es fácil de trasladar al entorno clínico al estar integrado en un servicio disponible en la nube”.

El trabajo, que abre una nueva vía para el diagnóstico de la enfermedad, ha sido recientemente publicado en acceso abierto. La referencia es: Julián D. Arias-Londoño, Jorge A. Gómez-Garcia, L. Moro-Velázquez, Juan I. Godino-Llorente “Artificial Intelligence applied to chest X-Ray images for the automatic detection of COVID-19. A thoughtful evaluation approach”, IEEE Access, 2020. DOI:10.1109/ACCESS.2020.3044858.

(Fuente: UPM)

lunes, enero 11, 2021

Tecnologías digitales para la notificación de exposición en época de pandemia

El rastreo de contactos es el proceso de detectar, evaluar y decidir qué hacer con las personas que se han visto expuestas a una determinada enfermedad contagiosa con el fin de evitar que la transmisión se extienda. La pandemia causada por la COVID-19 ha desbordado la capacidad de los equipos dedicados a esta tarea generando la necesidad de nuevas técnicas y herramientas para asistir en este proceso. 

El tiempo de respuesta de los gobiernos ante una emergencia como la actual es vital para la contención y protección de vidas, y las lecciones aprendidas durante el año 2020 son claves para comprender cómo las tecnologías pueden ayudar a combatir enfermedades infecciosas. Este documento conjunto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) pretende mostrar cómo las tecnologías pueden ayudar a los gobiernos a superar crisis de esta categoría.

En él se recopilan y analizan las distintas soluciones puestas en marcha con el objetivo de ayudar a distintos tipos de organizaciones o gobiernos a planear sus estrategias de rastreo de contactos y se incluyen recomendaciones con base en las experiencias existentes.

DESCARGA: Español

Fuente: BID

viernes, enero 08, 2021

Impresora de fármacos: una alternativa a las inyecciones y la producción de medicamentos personalizados

Una impresora a tinta de uso común fue la tecnología con la cual Javier O. Morales, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, comenzó las pruebas experimentales de impresión de medicamentos en el 2013. Luego de años de trabajo en el Laboratorio de Entrega de Fármacos (Drug Delivery Lab) de esta unidad académica, la idea permitió la elaboración de pequeñas láminas delgadas y flexibles para la administración bucal de fármacos. El también director del Centro de Nuevos Fármacos para la Hipertensión (CENDHY) indica que hoy este sistema se encuentra patentado y en etapas avanzadas de validación en ensayos con cerdos. Resultados favorables en este modelo permitirían continuar con pruebas en humanos.

“Esencialmente esto es una impresora como las que tenemos en nuestros escritorios, que adaptamos para que en vez de tinta contenga el medicamento que queremos disponer'', explica el investigador. Actualmente, señala, se encuentran levantando el financiamiento para acceder a una impresora intermedia más sofisticada que permita un mayor control de los componentes utilizados. Este es el modelo que a través de Prime Technologies -empresa spin off de la U. de Chile- buscan escalar para una producción industrial de medicinas impresas en pequeñas láminas poliméricas flexibles de 2x2 centímetros, similares a una mica.

El inventor de esta innovación detalla que estas láminas se colocan en la cara interior de nuestras mejillas, dentro de la boca, para la absorción directa del fármaco en la sangre. "La idea es que sea lo suficientemente delgada y cómoda para que el paciente no la sienta como una barrera a las cosas que hace normalmente, como comer, hablar o tomar líquido", comenta Javier O. Morales, quien destaca además que esta es una tecnología de plataforma, que podría ser utilizada con cualquier fármaco para atacar distintas enfermedades.

El sistema, detalla, ofrece un camino de absorción veloz, mucho más rápido que la vía oral -en la que el medicamento pasa a la sangre desde el intestino- y consigue efectos similares a los obtenidos mediante inyecciones. De esta forma, la tecnología ofrecería una alternativa de reemplazo a estas, sobre todo en casos de enfermedades crónicas que requieren de tratamiento inyectable permanente. Un buen ejemplo es la diabetes, patología en la que los pacientes requieren la administración regular de insulina. “Las inyecciones son una forma muy eficiente de administrar medicamentos. En el uso crónico, eso sí, puede ser problemático para los pacientes porque empieza a generar lesiones o irritación en los sitios de administración. Para las personas que se tienen que pinchar una vez al año por una terapia diría que casi no es una barrera. Es en el tratamiento crónico donde este tipo de tecnología puede ser realmente importante”, sostiene el investigador.

Impresora de fármacos. (Foto: UCHILE)

El investigador indica que este problema con los fármacos inyectables será cada vez más recurrente a futuro, por lo que es una necesidad generar alternativas. “El objetivo es básicamente reemplazar la necesidad de inyectar a través de un sistema que sea una opción amigable para el paciente, con la esperanza de mejorar su adherencia a los tratamientos. Esta tecnología de impresión, licenciada por Prime Technologies y creada por nosotros, es una de las plataformas que se están trabajando dentro de CENDHY para la entrega de nuevos fármacos en hipertensión, pero también existen otras en desarrollo”, afirma.

Este tipo de tecnologías a futuro podrían jugar un rol clave en la medicina personalizada del futuro, concepto que ya se observa de manera más concreta en el espacio clínico. “Cada uno de nosotros en realidad presenta necesidades terapéuticas distintas. En la terapia farmacológica de hoy uno no puede hacer un fraccionamiento de forma tan sencilla, y estas técnicas de fabricación aditiva nos permiten hacer eso con facilidad. Por eso, a futuro la idea es que tecnologías como estas estén en las farmacias o en los hospitales, y que podamos producir medicamentos en las dosis específicas que necesita cada paciente”, señala Javier O. Morales.

Comenta que estas impresoras podrían estar incluso en nuestros hogares. “Es un salto lógico. Por supuesto que tiene muchas barreras regulatorias y de desarrollo, porque significaría que cada paciente tendría autonomía de hacer sus propios medicamentos, pero tecnológicamente es un salto muy pequeño, así que es algo a lo que podríamos llegar en el futuro". Ante esto, un paso intermedio "es que el control esté en las farmacias y hospitales. Pero una vez que la tecnología esté en esa etapa de implementación, el paso siguiente es que pueda estar en casas. Podría, por ejemplo, colocarse distintos colorantes a cada cartucho de medicamento para distinguirlos”.

La tecnología ya está patentada en Chile y está en proceso de solicitud de patente en Estados Unidos y Europa. En términos de desarrollo, cuentan con múltiples resultados in vitro y ex vivo, además de algunos estudios en modelos animales. Este año concluirán también pruebas en cerdos realizadas en Estados Unidos, estudio cuyos resultados permitirán dar un avance importante al proyecto. “Es un mejor modelo para representar el proceso de absorción, ya que nuestras mejillas son similares a las de estos animales”, explica.

“Ahora que estamos en etapas más avanzadas, y que tenemos como horizonte no tan lejano empezar a administrar fármacos en pacientes o en volúmenes más grandes de animales, es que empezamos a mirar impresoras escalables industrialmente”, adelanta el investigador. La idea de Prime Technologies a futuro, plantea, es seguir un modelo de producción industrial, para que cada paciente tenga diferentes láminas con distintas potencias para su tratamiento. “En términos de escalabilidad y de viabilidad es muy posible. Hay compañías que se dedican a fabricar estas láminas ya, y solo tendrían que introducir en su línea productiva una de estas impresoras”.

(Fuente: UCHILE / DICYT)

Leído en NCyT