viernes, septiembre 19, 2025

¿Hospitales de inteligencia artificial? El futuro de la sanidad ya no es ciencia-ficción

En China, Tsinghua University acaba de inaugurar un hospital que, a primera vista, parece sacado de una novela de ciencia-ficción: un centro en el que el diagnóstico, el seguimiento y buena parte de la atención médica no son llevados a cabo por médicos humanos, sino por sistemas agénticos de inteligencia artificial.

La noticia de un «AI hospital» ha sido recibida por muchos con una mezcla de fascinación y escepticismo. El titular típico habla de «hospital atendido por robots», una imagen que resulta muy llamativa, aunque profundamente absurda y equivocada, y que refleja mucha de la confusión que la inteligencia artificial aún genera en la mayoría de la sociedad. No, no estamos hablando de autómatas vestidos de bata blanca ni de androides que nos reciben en la consulta, sino de algo mucho más interesante y relevante: utilizar sistemas agénticos que gestionan información médica a una escala imposible para cualquier profesional humano.

Conviene entender bien esa diferencia. Un chatbot es lo que la mayoría conoce: un sistema con el que se mantiene una conversación más o menos fluida y que intenta responder a lo que se le plantea. Un agente, sin embargo, va mucho más allá: es un sistema que no se limita a contestar, sino que actúa. Recibe información, la contrasta con bases de datos, la combina con la experiencia clínica registrada, se enriquece con el feedback continuo de los pacientes y es capaz de tomar decisiones, iniciar acciones y coordinar procesos. En un hospital de este tipo, cada paciente es evaluado no solo por su historia clínica individual, sino también por patrones epidemiológicos globales y por señales que emergen en tiempo real a partir de miles de casos. El resultado es un sistema que aprende constantemente de forma evolutiva y que podría convertirse en una herramienta formidable para la detección temprana y coordinada de epidemias, pandemias o cualquier crisis de salud pública.

El valor de esta idea se entiende mejor si pensamos en las limitaciones de la práctica médica tradicional. Los médicos no dejan de ser humanos: tienen limitaciones cognitivas, están sometidos a jornadas largas y a estrés, y su conocimiento, aunque extenso, siempre es parcial. La inteligencia artificial no viene a sustituir a los médicos, sino a darles herramientas que amplían exponencialmente su capacidad diagnóstica y su acceso a evidencias. Llevamos ya muchos años sabiendo que la verdadera revolución de la inteligencia artificial en sanidad no es la tontería del «robot con bata blanca», sino un ecosistema de agentes inteligentes capaces de procesar cantidades ingentes de datos que ningún humano podría manejar.

Esto tiene implicaciones enormes también para la investigación médica y para la formación de profesionales de la atención médica. Un hospital impulsado por inteligencia artificial no es solo un centro de atención al paciente: es una fábrica de conocimiento. Cada interacción, cada tratamiento y cada evolución clínica se convierten en datos que, procesados de manera agregada, pueden abrir la puerta a nuevas líneas de investigación, ensayos más rápidos y descubrimientos imposibles con los métodos clásicos. Como señalaba el World Economic Forum hace ya casi una década, la capacidad de la inteligencia artificial para identificar correlaciones sutiles en enormes volúmenes de datos podría transformar tanto la prevención como la cura de enfermedades. Y la realidad es que estamos viendo esa predicción hacerse realidad.

Por supuesto, no todo son promesas. El despliegue de sistemas de este tipo plantea preguntas éticas y regulatorias enormes: ¿cómo se garantiza la privacidad de los pacientes? ¿Qué ocurre cuando el sistema se equivoca? ¿Quién es responsable? Los sesgos en los datos de entrenamiento pueden reproducir desigualdades existentes y dar lugar a diagnósticos menos fiables en determinados colectivos, pero esos riesgos no deberían servir de excusa para frenar el desarrollo, sino de incentivo para diseñar con más cuidado, con más transparencia y con más supervisión.

Cuando pensamos en un «hospital atendido por inteligencia artificial», no deberíamos imaginar un absurdo futuro distópico donde un robot nos recibe y decide arbitrariamente sobre nuestra vida o nuestra muerte. Lo que deberíamos ver es una red de agentes inteligentes trabajando con una memoria colectiva casi infinita, alimentada por datos de todo el mundo y constantemente perfeccionada por la experiencia real de los pacientes. Un sistema que no duerme, que no se cansa y que puede alertar con semanas de antelación de una nueva amenaza sanitaria. Y, sobre todo, un recordatorio de que el futuro de la medicina no está en máquinas que simulen ser humanos, sino en sistemas que arreglen los muchos problemas de la atención médica y, sobre todo, que hagan lo que los humanos no pueden hacer: pensar a escala planetaria.

Fuente: Enrique Sans

miércoles, septiembre 17, 2025

Día Mundial de la Seguridad del Paciente

¿Por qué reportar efectos adversos de los medicamentos ayuda a construir una salud más segura y de calidad?.

 

Imagen que contiene persona, hombre, sostener, cama

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

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Cada medicamento y vacuna que llega a manos de los pacientes es el resultado de años de investigación y de una rigurosa cadena de controles diseñada para garantizar su eficacia y seguridad. La seguridad, sin embargo, no termina en la etapa de desarrollo. Se mantiene activa durante toda la vida útil de un medicamento y vacuna gracias a un sistema de farmacovigilancia que permite complementar los controles de laboratorio con la experiencia cotidiana de pacientes y profesionales de la salud. En Argentina, este proceso se canaliza a través del Sistema Nacional de Farmacovigilancia (SNFVG) de la ANMAT, con el objetivo de detectar, evaluar y prevenir problemas vinculados al uso de medicamentos.1

“Cuando desarrollamos un medicamento o vacuna en nuestro propósito de innovar para mejorar y salvar vidas, lo hacemos conscientes de que siempre hay persona detrás confiando en nuestra priorización de la seguridad de quienes los usan.” expresa el Dr. Jaime Ruiz, director médico de MSD Cono Sur.

La farmacovigilancia se apoya en la notificación espontánea, voluntaria y confidencial de sospechas de reacciones adversas, realizada por instituciones de salud, organismos públicos, la industria farmacéutica y, cada vez más, por los propios pacientes y sus familias. Cada reporte, por mínimo que parezca, puede marcar la diferencia: permite ajustar prospectos, sumar advertencias, restringir usos o implementar medidas especiales cuando la evidencia lo amerita.1

Cuando un paciente informa un efecto adverso, está contribuyendo a que el sistema de salud sea más seguro no solo para él, sino para miles de personas que reciben el mismo tratamiento. Reportar es un acto de responsabilidad colectiva que contribuye a la seguridad y calidad de los medicamentos”, explica Hector Casado, director asociado de farmacovigilancia de MSD Argentina.

Desde la industria farmacéutica se recomienda a reportar los eventos relacionados con medicamentos y vacunas durante todo su ciclo de vida, así como posibles interacciones con otros fármacos, alimentos o alcohol. También se promueve la notificación de cualquier reacción esperada o inesperada, en especial aquellas que requieran atención médica, con el objetivo de seguir fortaleciendo la seguridad de los tratamientos.

“Cada notificación es valiosa. Ayuda a quienes somos parte del sistema de salud a entender mejor cómo funcionan los medicamentos, a anticipar riesgos y a mejorar los tratamientos que ya existen. Incluso aporta al desarrollo de nuevas terapias. Reportar no solo protege, también hace que la salud avance”, agrega Casado.

La combinación de procesos de control rigurosos y un sistema de vigilancia robusto garantiza medicamentos seguros y eficaces. La calidad y la seguridad son mucho más que un requisito formal: son la base de la confianza en los tratamientos y del fortalecimiento del sistema de salud. En definitiva, son una prioridad para toda la comunidad.

Fuente: Consenso Salud

martes, septiembre 16, 2025

Cuando cada área inventa su propia versión del proceso, no hay autonomía… hay descontrol.

 👉 La autonomía real no significa “cada uno hace como quiere”. Significa:

✔️ Procesos claros y compartidos.

✔️ Roles definidos.

✔️ Un mismo lenguaje en toda la organización.

Si cada área interpreta diferente el mismo flujo, no avanzas en sinergia… avanzas en direcciones opuestas.

Y eso es lo que hace que la empresa pierda tiempo, dinero y energía.



Fuente: Calidad

lunes, septiembre 15, 2025

Ya están disponibles todas las charlas del CAIS 2025

El Congreso Argentino de Informática en Salud volvió a demostrar este año la fuerza, el compromiso y la proyección de nuestra comunidad.

Durante tres días, más de 750 personas inscriptas participaron de un espacio único de intercambio, aprendizaje y debate, que reunió a referentes nacionales e internacionales para reflexionar sobre el presente y el futuro de la salud digital.

Se llevaron adelante 41 charlas y conferencias que abordaron:

  • Transformación digital en salud con la presentación de las Agendas Digitales de Nación, PBA y CABA.
  • Inteligencia artificial y nuevas tecnologías aplicadas a radiología, oncología, anatomía patológica, chatbots y modelado 3D.
  • Interoperabilidad y estándares (hashtag#HL7 FHIR, hashtag#SNOMED CT, GNU Health, RIS interoperable, proyectos HSI).
  • Experiencias internacionales desde España, Chile, OPS y RECAINSA.
  • Gestión de datos, sostenibilidad y empoderamiento femenino en salud digital.
Y mucho más..!                                                                                        

Varias conferencias superaron los 100 asistentes en simultáneo en YouTube, consolidando un espacio de debate en tiempo real que fortalece la red de profesionales y organizaciones.

🎥 Si te lo perdiste, puedes revivir todo el contenido en aquí:

https://www.cais.org.ar/cronograma-2025

viernes, septiembre 12, 2025

El Hospital Central de San Luis implementó sistema RFID de Telectrónica para controlar activos textiles

 


La pérdida y extravío de prendas, la imprecisión en los inventarios, la gestión ineficiente del ciclo de vida y el desgaste prematuro, la falta de eficiencia operativa, los costos elevados por sobreabastecimiento y el incumplimiento de normativas de higiene y riesgos de contaminación cruzada son algunas de las problemáticas a las que se enfrentan los hospitales al gestionar sus activos textiles (ropa de cama, uniformes de personal médico, ropa quirúrgica). Para eficientizar esta operatoria y evitar inconvenientes, el Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo” de la provincia de San Luis, implementó una solución basada en la tecnología RFID provista por Telectrónica.

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Fuente: Salud en Línea


jueves, septiembre 11, 2025

Webinar gratuito Hospital Italiano: ¿Cómo abordamos las nuevas normativas para Receta Electrónica con nuestros Servicios Terminológicos?

En este marco, dictamos un webinar gratuito en el que se repasó este nuevo marco regulatorio, se presentaron los tipos y subtipos de prescripciones electrónicas y se brindaron soluciones prácticas con nuestros 𝗦𝗲𝗿𝘃𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗧𝗲𝗿𝗺𝗶𝗻𝗼𝗹ó𝗴𝗶𝗰𝗼𝘀 para la codificación, la interoperabilidad y la confección de recetas electrónicas con estándares como CIE-10, CIE-11, SNOMED CT y nomencladores nacionales.




Accedé a la grabación desde este enlace: 

https://youtu.be/Nv74h0WG7sE.


Fuente: Informática Médica del Hospital Italiano