viernes, abril 15, 2016

La tecnología cambia la forma de estudiar medicina.

En algunas facultades la disección de cadáveres, fue reemplazada por aplicaciones 3D y otras técnicas. La simulación y el entrenamiento continuo son base de estos cambios.
La disección del cadáver ya no es un rito de pasaje para una nueva generación de médicos que salen con el título bajo el brazo de facultades y escuelas de medicina que poco tienen de convencionales. Clases de anatomía con body painting, experimentos secos gracias al uso de simuladores y aplicaciones de avanzada, pacientes virtuales capaces de recrear casos reales, actores que interpretan enfermedades, aulas ambientadas como salas y quirófanos que los invitan a entrenarse desde los primeros años de la carrera: solo algunos de los recursos innovadores que buscan adaptar los programas de formación de los profesionales de la salud para atender las nuevas necesidades y demandas de población, entre ellas la de mejorar la seguridad del paciente.
“¿Qué es lo relevante? Eso es lo que cuestiona nuestro modelo”, sostiene el médico mexicano Francisco Gutiérrez, quien desde 2008 se desempeña en Estados Unidos como vicepresidente del departamento de Medicina y Ciencias de la Salud de Laureate Education, una red internacional de 80 universidades establecidas en 28 países (incluidos Brasil, Chile y Perú, que pone especial énfasis en aplicar sistemas innovadores de educación. Responsable de la dirección estratégica de los programas que se dictan en las diversas facultades y escuelas repartidas por el mundo, considera que la educación tradicional debe ser repensada y sometida a profundos cambios.
“Tenemos que identificar cuáles son las competencias del médico en general y focalizarnos en eso. ¿De qué sirve la materia Historia de Panamá en los currículas del estudiante de medicina de ese país?
Necesitamos programas basados en competencias, no llenar de cosas que no sirven”, afirma en el marco del "Seminario para Ejecutivos Latinoamericanos Gestión de Salud en el Siglo XXI dictado en la Escuela de Salud Pública de Harvard" (Boston, Estados Unidos).
Entre otras herramientas necesarias para la transformación habla de promover la interprofesionalidad, “tenemos que trabajar en equipo: un veterinario, un antropólogo, un psicólogo, un nutricionista”, establecer mecanismos conjuntos con las instituciones “los sistemas de salud y educación deben trabajar y hacer políticas a la par”, promover la cultura del aprendizaje continuo y la enseñanza clínica desde el inicio.
Y en lugar de condenarla, explotar el poder de la tecnología, profundamente vinculada a la vida cotidiana de los aspirantes a profesionales de la salud. Gutiérrez cuestiona: “¿Por qué tienen que disecar un animal en facultad? Si el resto de su vida verán el cuerpo humano a través de imágenes. Tenemos aplicaciones que permiten la disección virtual, hacer los exámenes, colocar el corte tomográfico, el corte radiográfico, el corte anatómico. Lo que quieran hacer con el cuerpo en la computadora. La fisiología también: ver la respiración pulmonar, que de otra manera requeriría de abrir animales enfrente de todos para que aprendan. Experimentos completamente innecesarios cuando tenemos software que nos puede enseñar la cuestión respiratoria. Y todo en laboratorios secos, sin las complejidades de disecar una rana”.
Lo importante, resalta, es el objetivo de aprendizaje. “Las escuelas siguen usando cadáveres para enseñar los 18 huesos del fémur. En el examen, el alumno debe mostrar cuáles son las estructuras relevantes, no los 18 agujeros. Me tiene que demostrar cuáles son los músculos que van a favorecer un embarazo saludable, o que más se lesionan en un atleta, o dónde ocurre una distensión de músculos en un tenista, por ejemplo. Tiene que poder mostrar cómo se ve en una tomografía. En la formación tradicional la tomografía la ven recién cuando hacen la práctica clínica. ¿Pero por qué no enseñárselo de una vez? Va a ser así como vea el cuerpo el resto de sus vidas. En la imagen. Generalmente no lo va a ver de otra forma”.
Pero los estudiantes no sólo experimentan en la pantalla a través de realistas e interactivas visualizaciones 3D. El cuerpo humano también es objeto de estudio. Pero vivo. Son incorporadas a la enseñanza técnicas como "body painting", en la que un artista dibuja y pinta los músculos sobre un modelo de carne y hueso; o "body projection", en la que se proyectan los músculos u órganos humanos sobre un voluntario. “Todos los alumnos pueden ver, poner en movimiento, tocar, entender las relaciones. El profesor está ahí, explicando. Tiene una cámara para agrandar la imagen y hacer observaciones específicas. El conocimiento es muy significativo porque impacta, se interioriza con prácticas de este tipo”, asegura Gutiérrez. La resistencia existe, sí. “Es difícil cambiar a un profesor que lleva 20 años enseñando de la manera tradicional. Pero cuando convencés a ese docente o a ese decano es el mejor de todos, porque aplica su experiencia e innova. Es mucho más un trabajo de cambio cultural que de tecnología”.
La típica clase magistral no tiene lugar dentro de estas aulas. El formato es el de clase invertida, en la que el alumno estudia en la casa y aplica esa teoría en la facultad. No los siento a escuchar sobre temas de los que disponen de vasta bibliografía escrita por eminencias. Les pongo un caso, discutimos y hacemos una enseñanza activa”. Todo ocurre dentro de una ecología inmersiva de aprendizaje (inspirada en el proyecto SMILE, de la Universidad de Stanford), en la que el alumno debe sentirse como si estuviera dentro de un consultorio, un quirófano o atendiendo una emergencia en la vía pública.
“El entrenamiento por simulación clínica no implica sólo el uso de maniquíes. Significa cambiar la metodología y la filosofía y llevar la educación clínica a los simuladores. El simulador permite que el alumno esté ahí hasta que demuestre que sabe y con casos controlados y demostrados. Prácticamente es igual que la educación clínica y en muchos casos es mejor, porque tengo un control. Puedo cometer errores y se me puede morir el paciente y no pasa nada”, explica Gutiérrez. En la base del sistema está el triángulo de Miller: sabe-sabe cómo-muestra cómo-hace.
Pero, ¿cómo se hace para que el estudiante habituado a tratar con robots aprenda la importancia de ser empático con el paciente? “Reconociendo que hay que enseñarlo. Entender la importancia del sufrimiento de una persona, de la ansiedad de una familia, lo que pasa después de una muerte, sabemos que son competencias que deben aprender y deben estar en el currículum. La comunicación es un aspecto transversal. Primero con el contacto clínico directo desde los primeros semestres, yendo a clínicas, haciendo algunas visitas a grupos de pacientes y familias. Muchas veces los profesores no son médicos, son otro tipo de profesionales (psicólogos, sociólogos) que explican la situación. Y la otra es el paciente estandarizado, que te permite evaluar las habilidades blandas (aunque ese término no me gusta): si el estudiante no hizo contacto visual, no fue cortés, no demostró empatía. Todo lo actitudinal se puede medir. Paciente estandarizado y un poco de contacto real, que siempre hay que tener, desde el principio.”
El del paciente estandarizado es un tipo de simulación muy utilizada en Estados Unidos. Se trata del encuentro entre un alumno y un actor entrenado para simular cualquier enfermedad. El docente evalúa una serie de competencias referidas a cómo lo atendió, si hizo el interrogatorio adecuado, si evaluó bien los síntomas, si realizó un diagnóstico correcto. La situación es grabada para que el estudiante pueda ver qué le faltó saber, qué pudo haber hecho mejor. También pueden llegar a cursar y que los sorprenda un simulacro de crisis. En ese caso los alumnos de farmacia, nutrición, medicina, psicología y de las diferentes especialidades salen a jugar sus roles, toman decisiones y empiezan a internalizar la importancia del trabajo en equipo. “Ese es un alumno que llega al hospital con otra mentalidad, con un grado de confianza y seguridad que le da el saber que ya pasó por eso”.
El paciente virtual es otra de las herramientas con las que el futuro médico práctica. I-Human es una tecnología muy costosa, pero ideal para la enseñanza, afirma el vicepresidente de Laureate Education, red que todavía no se ha expandido en Argentina (“pero nos gustaría porque hay muy buenas instituciones públicas y privadas”). El paciente animado está en la computadora. “Todo le pueden hacer, le pueden preguntar, pedir. El caso está completo y está controlado. No dependo de conseguir un convenio con un hospital saturado de alumnos, que no tiene al paciente que necesito o, si lo tiene, no quiere ser más visto por estudiantes. Desde las tareas más simples estoy llevando al alumno a un ambiente previo a su formación clínica y a su entrenamiento clínico que generalmente ocurre con un paciente real durante la residencia. Y que ni por circunstancias educativas deberíamos permitir eso. El alumno debe demostrar la habilidad aquí, antes de hacerlo en el paciente real”.

Leído en Proyecto Salud.

lunes, abril 11, 2016

Revisión de estándares de interoperabilidad para la eSalud en Latinoamerica y el Caribe.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación aplicadas en el ámbito de la salud tienen el potencial de mejorar la calidad asistencial, optimizar el gasto y contribuir a la seguridad y la equidad en la atención de los pacientes.
El ámbito de la salud conlleva un alto grado de intercambio de información entre los actores involucrados, sin embargo la misma se encuentra altamente fragmentada y distribuida  en múltiples silos de datos no integrados. Lograr una adecuada continuidad de cuidados requiere un  flujo continuo de dicha información.
Un aspecto fundamental para lograr dicho objetivo es asegurar la  interoperabilidad de los sistemas de información que dan soporte al proceso asistencial. Dicho intercambio  efectivo de información entre los actores y sistemas puede lograrse por medio de la utilización de estándares.
El presente reporte tiene como finalidad describir un marco conceptual sobre la interoperabilidad y los estándares en eSalud, realizar una revisión sistemática de la literatura sobre la implementación  y uso efectivo de estándares para lograr la interoperabilidad en los países de Latinoamérica y el Caribe y  por último brindar recomendaciones para lograr dicho objetivo en la Región.

Fuente: OPS/OMS

domingo, abril 10, 2016

Hacia una eSalud segura en Europa.

Uno de los temas que, por desgracia, más frecuentemente está apareciendo en los medios de comunicación últimamente en relación con los servicios de salud es el de los riesgos en la seguridad. Casi no hay semana en la aparezcan noticias sobre algún software malicioso o robos de datos médicos y la consecuente preocupación de las entidades y profesionales en ciberseguridad.
Hace unos meses la European Union Agency for Network and Information Security (ENISA) entidad responsable de los problemas de ciberseguridad de la Unión Europea realizó un informe Security and Resilience in eHealth. Security Challenges and Risks donde investigaba sobre los enfoques que los diferentes países de la unión habían implementado en la protección de los sistemas de salud críticos, el contexto político, las legislaciones nacionales, retos en seguridad, buenas prácticas, etc.
Retos en seguridad de la eSalud. Fuente ENISA
El documento basándose en sus conclusiones incluía las siguientes 9 recomendaciones a realizar en un futuro próximo por todos los estados miembros.
  • Identificación de activos, evaluación de riesgos y la realización de un catálogo nacional de infraestructuras y servicios de eSalud críticos.
  • Directrices de seguridad cibernética para la protección de las infraestructuras y los servicios de eSalud.
  • Análisis del impacto coste/beneficio de los incidentes de salud como palanca para aumentar la inversión en seguridad.
  • Mecanismos conjuntos de respuesta a incidentes entre las organizaciones de salud y los centros nacionales de ciberseguridad.
  • Mecanismos de intercambio de conocimientos y experiencias entre los stakeholders sobre incidentes y medidas de seguridad
  • Medidas de seguridad a nivel europeo para infraestructuras y servicios críticos de eSalud.
  • Aplicación de estándares de seguridad para garantizar la interoperabilidad.
  • Inversión en sensibilización en los riesgos de seguridad a ciudadanos, personal y usuarios de las organizaciones de salud.
  • Alineamiento de los servicios de eSalud con la estrategia de protección de infraestructuras críticas y de ciberseguridad de cada estado miembro.
A día de hoy la situación de nuestro país tal como aparece en el informe es la siguiente:
Publicado  por Jose Miguel Cacho

Leído en People in the eSalud

viernes, abril 08, 2016

Apruébanse las directrices de organización y funcionamiento en cuidados paliativos

Resolución Ministerio de Salud 357-2016.
Derogase las normas de organización y funcionamiento en cuidados paliativos aprobada por resolución del ministerio de salud n° 643/00. apruébanse las directrices de organización y funcionamiento en cuidados paliativos que como anexo forma parte integrante de la presente.
Bs. As., 30/03/2016
VISTO el Expediente N° 1-2002-21992-13-7 del Registro del MINISTERIO DE SALUD, y la Resolución Ministerial N° 643/00, y
CONSIDERANDO:
  • Que las políticas de salud tienen por objeto primero y prioritario asegurar el acceso de todos los habitantes de la Nación a los Servicios de Salud, entendiendo por tales al conjunto de los recursos y acciones de carácter promocional, preventivo, asistencial y de rehabilitación, sean estos de carácter público estatal, no estatal o privados; con fuerte énfasis en el primer nivel de atención.
  • Que en el marco de las políticas del MINISTERIO DE SALUD se desarrolla el PROGRAMA NACIONAL DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA, en el cual se agrupan un conjunto de acciones destinadas a asegurar la calidad de las prestaciones en dichos servicios.
  • Que entre dichas acciones se encuentran la elaboración de Guías de diagnóstico, tratamiento y procedimiento de patologías y Directrices de organización y funcionamiento de los Servicios de Salud.
  • Que las citadas Guías y Directrices se elaboran con la participación de entidades Académicas, Universitarias y Científicas de profesionales asegurando de esa forma la participación de todas las áreas involucradas en el Sector Salud.
  • Que por Resolución Ministerial N° 643/00 se aprobaron las NORMAS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO EN CUIDADOS PALIATIVOS.
  • Que entre el momento de la formulación de la anterior Norma y el presente se han producido modificaciones en la concepción y el abordaje de los cuidados paliativos.
  • Que por ende resulta necesario actualizar la normativa que regirá su organización y funcionamiento.
  • Que la SECRETARÍA DE PROMOCIÓN, PROGRAMAS SANITARIOS Y SALUD COMUNITARIA, la SUBSECRETARÍA DE POLÍTICAS, REGULACIÓN Y FISCALIZACIÓN; Coordinadora General del PROGRAMA NACIONAL DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA, y la SECRETARÍA DE POLÍTICAS, REGULACIÓN E INSTITUTOS han tomado la intervención de su competencia y avalan su incorporación al PROGRAMA NACIONAL DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA.
  • Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS ha tomado la intervención de su competencia.
  • Que la presente medida se adopta en uso de las atribuciones contenidas por la “Ley de Ministerios T.O. 1992”, modificada por Ley N° 26.338.
Por ello,
EL MINISTRO DE SALUD
RESUELVE:
ARTÍCULO 1° — Deróganse las NORMAS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO EN CUIDADOS PALIATIVOS aprobada por Resolución del MINISTERIO DE SALUD N° 643/00.
ARTÍCULO 2° — Apruébanse las Directrices De Organización y Funcionamiento en Cuidados Paliativos que como Anexo forma parte integrante de la presente.
ARTÍCULO 3° — Invítase a las Autoridades Sanitarias Jurisdiccionales y Entidades Académicas, Universitarias y Científicas Profesionales a efectuar observaciones dentro de un plazo de SESENTA (60) días a partir de la fecha de su publicación en el Boletín Oficial.
ARTÍCULO 4° — En el caso que la autoridad jurisdiccional realizara alguna adecuación a la presente Directriz para su aplicación a nivel de la jurisdicción deberá comunicar a la COORDINACIÓN GENERAL DEL PROGRAMA dicha adecuación, la que recién entrará en vigencia a los SESENTA (60) días de su registro a nivel nacional a través del acto administrativo correspondiente.
ARTÍCULO 5° — Agradecer a la ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA, la FEDERACIÓN ARGENTINA DE ENFERMERÍA, la ASOCIACIÓN ARGENTINA DE MEDICINA Y CUIDADOS PALIATIVOS, la ASOCIACIÓN ARGENTINA DE TERAPISTAS OCUPACIONALES y PALLIUM LATINOAMERICANA por la importante colaboración brindada a este Ministerio.
ARTÍCULO 6° — Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. — Dr. JORGE DANIEL LEMUS, Ministro de Salud.

miércoles, abril 06, 2016

La importancia del consentimiento informado.

La Cámara Civil condenó a un instituto oftalmológico por no advertir a un paciente sobre los riesgos de realizarse una cirugía láser. Para los jueces, “el consentimiento informado constituye una pieza básica de la relación médico-paciente; ya que su existencia o no es clave a la hora del reparto de los riesgos propios del actuar médico".
En los autos “F. J. M. c/Instituto Oftalmológico Stefani & Asoc. S.A. s/daños y perjuicios”, la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil revocó la sentencia de grado y, de esta modo, condenó a los demandados al pago de $300.000, más sus intereses.
En el caso, el accionante relató que “sufría una miopía que requería una corrección de aproximadamente seis dioptrías; que para cortar la dependencia de anteojos y lentes de contacto decidió realizarse una cirugía; que los aquí demandados le comunicaron que si bien la intervención presentaba algunos riesgos, el cuadro menos auspicioso era que debiera continuar usando anteojos”.
Luego de la intervención, el demandante explicó que “comenzó a tener problemas de visión en su ojo derecho”. Tras diversas consultas con otros galenos, manifestó que padece “un cuadro permanente, que no admite corrección con anteojos ni lentes de contacto y que solo podría ser remediable con un trasplante de córnea”.
A su vez, destacó que “también le manifestaron los especialistas que lo ocurrido era uno de los tantos riesgos que entrañaba una operación de este tipo; lo cual, según narra, no fue advertido oportunamente -antes de la operación- por los profesionales que lo intervinieron”.
Sin embargo, el juez de primera instancia basó el rechazo de la acción en la experticia médica practicada en el expediente al entender que “no se aprecia accionar alguno deficiente o negligente por parte de la demandada, y que las cirugías fueron realizadas según los protocolos quirúrgicos, en forma correcta, adecuada y habitual”.
Los camaristas manifestaron que “un galeno puede realizar una intervención quirúrgica sin que tenga ninguna objeción médica y cumpliendo con todos los recaudos del caso; y, sin embargo, incurrir en mala praxis y tener responsabilidad civil por la falta del debido consentimiento informado”.
Sobre este punto, los magistrados no analizaron cómo fue en sí la práctica quirúrgica, sino exclusivamente el punto relativo al consentimiento informado. “Vale la pena recordar que el perito fue contundente al señalar que la intervención fue realizada de acuerdo a los protocolos, en forma correcta y habitual, y sin ningún tipo de negligencias”, indicó el fallo.
Al respecto, los vocales recodaron que “un profesional médico no debe realizar intervención alguna al paciente sin brindar las explicaciones del caso, con los riesgos y ventajas que podían tener lugar con esa operación. Resulta necesario, pues, que la persona que se va a someter a tal acto sea debidamente esclarecida para que se halle en condiciones de tomar la decisión respectiva”.
 “Obsérvese que otorgar el consentimiento informado hace al derecho inalienable del paciente de disponer de su propio cuerpo, a su autodeterminación, por lo que entraña el ejercicio de sus derechos personalísimos más valiosos; y de ahí que esa labor condiciona la licitud y legitimidad de la actividad médica”.
En cuanto a la exigencia del consentimiento informado, los jueces afirmaron que “no constituye una mera formalidad, sino todo lo contrario”. Y agregaron: “Debe haber por parte del galeno una completa exposición y comparación de la ventajas de la intervención, por un lado, y de los posibles riesgos y complicaciones, por el otro”.
Para loa jueces, “tiene que tratarse de una información, previa al acto, que sea comprensible, clara y asequible, por lo que tienen que quedar excluidas la reticencia y las informaciones parcializadas; como tampoco tiene que estar dotada de un excesivo tecnicismo que no se encuentre al alcance de un lego”.
A su vez, resaltaron que “el consentimiento informado constituye una pieza básica de la relación médico-paciente; ya que su existencia o no es clave a la hora del reparto de los riesgos propios del actuar médico”.
 “Entonces, de no haberse aquel verificado, como en el caso de autos, no queda otra alternativa que descargar tales riesgos en las espaldas del facultativo; y ello debido a que la falta de éste –su mala praxis con esa omisión-- le impidió a la demandante ejercer la apuntada opción que es fundamental: someterse a la intervención aconsejada o negarse a ella”, afirmaron.
En definitiva, los camaristas aseveraron que “la chance de que ocurriera el lamentable episodio era muy baja”. No obstante, concluyeron que “aunque fuera ínfima, queda claro que los demandados -al haber asumido, como ya dije, los riesgos no informados por la intervención quirúrgica practicada a la actora- tendrán que afrontar el pago de la indemnización pertinente por todos los daños ocasionados”.
Leído en el Blog de Marisa Aizenberg.

Fuente: Diario Judicial - Fallo completo

Llega el primer parche que mide y trata de forma automática la diabetes.

Un apósito flexible percibe los niveles de glucosa en el sudor y administra medicamentos al paciente según sus necesidades. Es el primero de su clase en asumir el ciclo completo del trastorno.
En un intento por liberar a los pacientes de diabetes de las inyecciones y los continuos pinchazos en el dedo, un equipo de investigadores ha creado un parche epidérmico electrónico que detecta los excesos de glucosa en el sudor y administra automáticamente el medicamento mediante el calentamiento de unas microagujas que penetran en la piel.
El prototipo fue creado por el profesor asociado de la Universidad Nacional de Seúl (Corea del Sur) Dae-Hyeong Kim (que fue Innovador menor de 35 global en 2011) y un grupo de investigadores de MC10, una empresa de aparatos electrónicos flexibles de Lexington, Massachusetts (EEUU). Hace dos años, este mismo equipo diseñaba un parche para los pacientes de párkinson que detecta temblores y administra unos medicamentos que almacena en sus nanopartículas.
Otras iniciativas para desarrollar mecanismos de seguimiento de la glucosa poco invasivos habían utilizado los ultrasonidos y las mediciones ópticas. Además, existen diferentes parches que proporcionan al paciente insulina o metformina, un conocido fármaco que se utiliza en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Pero el nuevo prototipo incorpora tanto la detección como la administración de fármacos en un mismo dispositivo.
El parche, descrito en un artículo en Nature Nanotechnology, está hecho a base de grafeno salpicado con partículas de oro, y contiene sensores que detectan la humedad, la glucosa, el pH y la temperatura. Su sensor de glucosa basado en enzimas tiene en cuenta el pH y la temperatura para mejorar la precisión de las medidas de glucosa que obtiene a partir del sudor.
Foto: Un parche para la piel no invasivo y flexible que lleva sensores electroquímicos para detectar la glucosa presente en el sudor y una batería para calentar las microagujas que inyectarán el fármaco.
Si el parche percibe altos niveles de glucosa, las fuentes de calor hacen que las microagujas disuelvan la capa que las recubre y liberen el fármaco metformina justo por debajo de la superficie de la piel. "Se trata del primer sistema epidérmico de ciclo completo que incluye a la vez un seguimiento del paciente y la administración no invasiva de medicamentos para tratar la diabetes que tienen lugar directamente sobre el sujeto", afirma el cofundador de MC10, Roozbeh Ghaffari.
La única tecnología de invasión mínima para el seguimiento de los niveles de glucosa en sangre aprobada en toda la historia por la Administración de Medicamentos y Alimentos de EEUU fue un aparato llamado GlucoWatch Biographer, que empleaba una corriente eléctrica para extraer fluidos de debajo de la piel. Se aprobó en 2001, pero los pacientes se quejaron de molestias e incomodidad y el dispositivo fue retirado del mercado en 2007.
Hay otros investigadores que están siguiendo enfoques diferentes para ayudar a los pacientes de diabetes. Recientemente se construyó el prototipo de un dispositivo en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (EEUU) que consiste en un parche del tamaño de una uña con más de 100 microagujas que contienen diminutas bolsitas con insulina y una enzima en su interior. La glucosa de la sangre traspasa la bolsa y la enzima la transforma en un ácido que abre el recipiente para liberar la insulina mientras las agujas perforan la piel.
Esta idea permitiría administrar insulina cada vez que fuera necesario, pero el dispositivo de MC10, al ser una plataforma electrónica, también podría almacenar información sobre las veces en que se administra el medicamento y transmitírsela a un dispositivo portable capaz a su vez de compartir la información con un smartphone de forma inalámbrica.

 Fuente: Technology Review

lunes, abril 04, 2016

Actividad presencial: Global Trigger Tools GTT.

Global Trigger Tool (GTT): la herramienta de mayor efectividad para identificar pacientes con eventos adversos en el ámbito de internación.
Los invitamos a participar en una actividad sobre GTT a realizarse en el Instituto de Efectividad Clinica y Sanitaria IECS, el día18 de abril de 15 a 17 hrs.
Dirección: Emilio Ravignani 2024, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
En el año 2003, el IHI desarrollo el la herramienta Global Trigger Tool (GTT) para medir la prevalencia de eventos adversos (EA) en pacientes adultos internados. La herramienta proporciona un método sencillo de usar para identificar, con precisión, EA y medir su tasa frecuencia en el tiempo. Su metodología es la de una revisión retrospectiva en una muestra aleatoria de historias clínicas utilizando "disparadores " (triggers) para identificar posibles EA.
Desde su creación GTT ha sido implementada en proyectos colaborativos de gran escala, incluyendo la campaña de las 5 millones de vidas del IHI, y en algunos hospitales en Argentina, entre los que se encuentra el Hospital Universitario Austral.
La actividad estará a cargo de Fca. Ana Fajreldines, del Hospital Universitario Austral y del Dr. Gustavo Jaluf del Hospital El Cruce.
Los temas a desarrollar:
  1. Fundamentos de la herramienta GTT
  2. Claves para leer una historia clínica
  3. Construcción de los indicadores de daño y modos de publicación de los datos
  4. Utilización de la tasa de daño para la priorización de los esfuerzos de mejora
  5. Experiencias de GTT en pediatría.
Para mas informacion no dudes en escribirnos info@cicsp.org

Inscripción con cupo limitado. Actividad sin cargo.