La voz es nuestra tarjeta de presentación sonora. Pero además de comunicar emociones e ideas, también puede actuar como un biomarcador invisible del estado físico y mental. En los últimos años, la investigación médica y la inteligencia artificial han confirmado algo fascinante: los cambios en la voz pueden anticipar enfermedades cardíacas, neurológicas, respiratorias e incluso trastornos psicológicos.
La voz como
biomarcador: qué significa realmente
Un biomarcador es
cualquier señal medible que indica un proceso biológico o patológico.
Tradicionalmente se buscan en la sangre o en pruebas de imagen. Sin embargo,
estudios de instituciones como la Mayo Clinic y la Harvard
Medical School han demostrado que parámetros vocales como:
- Frecuencia fundamental (tono)
- Intensidad
- Variabilidad
- Temblores microscópicos
- Ritmo del habla
pueden
correlacionarse con enfermedades concretas.
Lo más innovador es
que hoy se pueden analizar con algoritmos de inteligencia artificial a partir
de una simple grabación de voz.
Cambios en la voz y
enfermedades neurológicas
Uno de los campos más
estudiados es el de los trastornos neurodegenerativos.
Parkinson
En la Universidad
Johns Hopkins se ha observado que personas con enfermedad de Parkinson
presentan:
- Voz más baja
- Monotonía
- Articulación menos precisa
- Reducción en la velocidad del habla
Alzheimer y deterioro cognitivo
Alteraciones en la
fluidez verbal, pausas más largas y dificultades para encontrar palabras pueden
ser señales tempranas de deterioro cognitivo. La voz, en este caso, refleja
cambios en la función cerebral.
Ronquera persistente:
cuándo preocuparse
Una ronquera
ocasional es normal tras un resfriado. Pero si dura más de dos o tres semanas,
puede indicar:
- Nódulos o pólipos en las cuerdas vocales
- Reflujo gastroesofágico
- Parálisis de cuerdas vocales
- Cáncer de laringe
La American Cancer
Society advierte que la ronquera persistente es uno de los síntomas tempranos
más comunes del cáncer laríngeo, especialmente en fumadores.
La voz y la salud
mental
El tono y el ritmo del habla también revelan estados emocionales profundos.
Investigadores del Massachusetts Institute of Technology han desarrollado modelos que detectan patrones asociados a:
- Depresión (habla más lenta y monótona)
- Ansiedad (ritmo acelerado y tensión vocal)
- Estrés crónico (variaciones irregulares)
La voz cambia cuando cambia la neuroquímica cerebral.
¿Puede la voz
detectar problemas cardíacos?
Sorprendentemente,
sí.
Un estudio clínico
encontró que ciertos patrones vocales estaban asociados con mayor riesgo de
enfermedad coronaria. La explicación probable es que el sistema nervioso
autónomo, que regula el corazón, también influye en los músculos implicados en
la fonación.
Algunas startups de
salud digital ya trabajan en aplicaciones capaces de analizar la voz desde el
móvil para evaluar riesgo cardiovascular en segundos.
Señales de alerta que
no debes ignorar
- Consulta con un profesional si notas:
- Ronquera persistente (más de 2–3 semanas)
- Cambios bruscos en el tono
- Pérdida de fuerza vocal
- Dificultad para articular palabras
- Temblores en la voz
- Cambios en la fluidez sin causa aparente
La La voz puede ser el primer síntoma de algo más profundo
El futuro:
diagnóstico con una simple grabación
La medicina está
avanzando hacia herramientas no invasivas, rápidas y accesibles. El análisis de
voz con inteligencia artificial podría convertirse en:
- Método de cribado precoz
- Seguimiento remoto de pacientes
- Detección de recaídas en salud mental
- Monitorización de enfermedades crónicas
Aunque aún no
sustituye a las pruebas médicas tradicionales, cada vez hay más evidencia
científica de que nuestra voz contiene información biomédica valiosa.
Fuente: NCYT

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