miércoles, abril 22, 2020

Lecciones de la COVID-19 que acelerarán la implantación de la eHealth




Hasta ahora, la eHealth sólo había asomado tímidamente la patita en algunos servicios de salud privados.
Pero la cosa ha tenido que cambiar por la fuerza (y sin herramientas) y cambiará más en el futuro, tanto en la medicina comunitaria o de familia como en las especialidades y en el triaje de urgencias.
Primero definamos bien qué es la eHealth: Se trata, básicamente, de la prestación de asistencia sanitaria, fundamentalmente en el diagnóstico y la monitorización de las condiciones de salud del paciente, de forma remota utilizando sensores que el paciente puede tener en dispositivos electrónicos o que estén integrados en wearables como relojes o la propia ropa.
También se incluye en el concepto la parte que ahora mismo está más desarrollada de la eHealth: la consulta telemática con un médico. Este último aspecto es el que las compañías privadas de seguros de salud ya tienen en marcha a través de distintas apps. La app específica para el autodiagnóstico de los posibles síntomas de COVID-19 creada por el Ministerio de Sanidad también se engloba en esta categoría.
La pandemia del coronavirus ha levantado la alfombra de las debilidades globales de los sistemas de salud. Ninguno, ni siquiera en los países más desarrollados, estaba preparado y han tenido que improvisar sobre la marcha. Se podrá discutir sobre quién tomó medidas antes o después (ni se me ocurre abrir yo semejante melón), pero lo importante es qué conclusiones futuras se pueden sacar de todo esto.
Y la eHealth aparece como una poderosa herramienta para aligerar la carga de trabajo presencial y dotar de una capacidad de respuesta más rápida y flexible a todo el sistema sanitario, sea público o privado. Los médicos de familia están atendiendo mayoritariamente por teléfono, porque son plenamente conscientes de que en medio de una epidemia concentrar a un montón de gente en una sala de espera de un centro de salud es una mala idea. Imaginaos si tuvieran herramientas tecnológicas para la teleconsulta.
Otra lección importante que nos va a dejar la pandemia en lo relativo a los sistemas sanitarios es la relativa a la atención médica urgente, otro de los aspectos en los que la eHealth tiene mucho que decir. El miedo al coronavirus nos ha dejado imágenes inéditas: salas de espera vacías en las áreas de Urgencias de los hospitales y una caída sin precedentes en las personas que acuden a ellas por causas no relacionadas con la COVID-19.
Los expertos en el tema indican que el miedo hace que los pacientes no acudan a Urgencias si no se sienten realmente mal (lo cual no es bueno en, por ejemplo, una patología cardíaca) pero, sobre todo, deja al descubierto que sobrecargamos innecesariamente los servicios de Urgencias con casos que en realidad no son tan urgentes.
Obviamente esto tiene también causas relacionadas con la organización y los recursos técnicos y humanos de los propios sistemas de salud, de sobra conocidas y en las que no voy a entrar aquí, pero la eHealth puede ayudar, y mucho, a aliviar ese panorama y que realmente dejemos las Urgencias para los casos que precisan atención hospitalaria. 
Y la última lección: En caso de enfermedades infecciosas, el paciente podría ser diagnosticado y monitorizado a distancia, llevando a hospitalización a los casos que realmente lo precisen y evitando que el personal sanitario, tanto en hospital como en Atención Primaria, se exponga innecesariamente a muchos contagios que podrían ser perfectamente evitables.


martes, abril 21, 2020

COVID-19 desde el Departamento de Informática del Hospital Italiano


Esta pandemia obliga a la mayor parte de la población a quedarse en sus domicilios para evitar la circulación del virus y aumentar el contagio. Sin embargo, las necesidades de información y de atención de los pacientes, lejos de disminuir, aumentan. Es por esto que se incrementaron las fuentes de comunicación no presencial, a partir de la gran cantidad de recursos institucionales relacionados con las tecnologías de la información.
Ante la emergencia del coronavirus COVID19 a nivel mundial, declarada pandemia por el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo del corriente año, se activaron desde el Ministerio de Salud de CABA, distintos protocolos, entre ellos el de manejo frente a casos sospechosos y confirmados de coronavirus (COVID-19).
El Hospital Italiano de Buenos Aires, cumpliendo con dichos protocolos, tomó diversas y amplias medidas para garantizar la adecuada atención de los pacientes, la seguridad de sus trabajadores, y la maximización de recursos ante una situación que obliga a tomar medidas inéditas. 
Aquí contamos las más importantes:
Esta pandemia obliga a la mayor parte de la población a quedarse en sus domicilios para evitar la circulación del virus y aumentar el contagio. Sin embargo, las necesidades de información y de atención de los pacientes, lejos de disminuir, aumentan. Es por esto que se incrementaron las fuentes de comunicación no presencial, a partir de la gran cantidad de recursos institucionales relacionados con las tecnologías de la información. Un ejemplo de esto es el CHAT con PACIENTES a través del Portal Personal de Salud (PoPeS).
También mediante la fortaleza del HIBA y sus tecnologías de información, se nuclearon las preguntas más frecuentes realizadas por pacientes y por la comunidad en general, realizándose su automatización, mediante un CHATBOT que puede responderlas certeramente, con información chequeada y válida.
Con más de 7000 recursos humanos de salud, y con el objetivo de mantener una homogeneidad en el registro de pacientes, casos y acciones, se formalizó el registro de atención y manejo de pacientes con sospecha o confirmación de COVID10, mediante distintos recursos, como ser una FICHA o FORMULARIO ESTRUCTURADO y una PLANTILLA de texto.
Siguiendo con la misma línea de unificación de  registro, desde la sección de Terminologías Clínicas, dependiente del Departamento de Informática en Salud, se realizó la estandarización y codificación de hallazgos relacionados con el virus, a través del SERVIDOR de TERMINOLOGÍA.
TRACKEO en SISTEMAS. Sabemos que cada paciente con sospecha del virus o enfermedad confirmada debe recibir atención diferente, con protocolos de aislamiento para evitar el contagio de personal de salud y de otros pacientes. Es imprescindible para lograr este objetivo la rápida identificación de dicho paciente a través de los distintos aplicativos y sistemas de información en salud que se manejan en la institución. Para cumplir con esta medida, se activó el enrolador de pacientes COVID19. Este funciona como una etiqueta presente en la Historia Clínica Electrónica (HCE) del paciente, así como otros aplicativos (por ejemplo, Censo en Línea), que avisa de forma ágil y no intrusiva a cualquier profesional en salud que acceda a dicha HCE del status del paciente, de forma de poder tomar las medidas adecuadas. Este enrolador es cargado y actualizado por el Comité de Infecciones del HIBA. 
Para evitar brechas en la PRIVACIDAD y CONFIDENCIALIDAD del paciente, se aumentaron los niveles de control de acceso. En pacientes con COVID19, es necesario ingresar un código definido para el acceso a su HCE, garantizando de esta forma el acceso solamente por el personal autorizado y adecuado, y evitando la alteración de los protocolos de seguridad de la información del paciente.
Con el objetivo de garantizar la continuidad de atención para todos los profesionales de salud y evitar exposición de los mismos al virus, se habilitó el acceso remoto para todos ellos. De esta forma es posible cumplir con el siguiente ítem.
Se adecuaron nuestras herramientas acordes a la demanda en los procesos de atención. La atención médica mediante canales virtuales (TELEMEDICINA) fue habilitada para los profesionales que así lo requieran. Así es posible dar curso a todas las consultas que no requieran estrictamente de la presencialidad del profesional de la salud y del paciente; al mismo tiempo, evitando la exposición innecesaria de los mismos al potencial contagio del virus. Algunas aplicaciones claves del programa de telemedicina incluyen el triage virtual de pacientes enfermos o sintomáticos, el cuidado de pacientes crónicos, el monitoreo remoto de pacientes y la teleinterconsulta.
Siguiendo la línea de optimización de tiempos y recursos, se habilitó la posibilidad de autogestión profesional para los médicos, implicando la posibilidad de manejo propio de turnos para pacientes.
Optimizamos la prescripción de nuevos estudios relacionados a la pandemia mediante un circuito de aviso de resultados al profesional correspondiente, para poder minimizar el tiempo entre este y el accionar del paciente infectado. También se priorizan los recursos mediante alertas de reincidencia, avisando al profesional si el estudio que está pidiendo ya fue solicitado dentro de un marco temporal definido.
Sin información no es posible gestionar. El área de Bioestadística e Inteligencia de Negocios del Departamento de Informática en Salud generó en tiempo récord los indicadores y tableros (dashboard) necesarios para la correcta atención y manejo de recursos.
Se continua con aplicación de técnicas de Inteligencia Artificial (IA) en diagnóstico por imágenes, por ejemplo, para detección de opacidades patológicas en radiografías de tórax. Mediante estas tecnologías, se agiliza y optimiza la tarea del médico, en momentos donde los estudios de diagnóstico por imágenes y la cantidad de pacientes con requerimiento de los mismos aumentan drásticamente y son necesarios para la correcta evaluación del paciente.
Implementamos un sistema de telemonitoreo (SIGNOS VITALES Y SINTOMATOLOGÍA POST CONSULTA). El paciente puede acceder desde su Portal Personal de Salud a diferentes instructivos de automonitoreo, cargados en su HCE (Historia Clínica Electrónica) por el médico tratante; por ejemplo, medición de frecuencia respiratoria y temperatura corporal. Posteriormente, el paciente carga estos signos vitales en el portal, y estos datos llegan al médico que lo evaluó, permitiéndole realizar telemonitoreo y evitar exponer al paciente a salidas innecesarias de su domicilio.
Con el propósito de asegurar la salud de los trabajadores del HIBA, evitar el contagio y atenernos a las disposiciones gubernamentales, se ha descentralizado el trabajo del departamento y áreas administrativas y de gestión del Hospital (todo personal definido como “no esencial”), mediante ACCESO REMOTO y home office o teletrabajo.
El HIBA cuenta con su propio Instituto Universitario. Sabiendo la importancia de la continuidad de la educación, estamos dando soporte a los procesos educativo a distancia, a través de nuestro Campus Virtual, con un plantel altamente capacitado y ayuda siempre disponible.
Siguiendo con esta línea, y creyendo que hoy más que nunca la difusión del conocimiento es imprescindible, se dispusieron más aulas virtuales para los ateneos y otros eventos de divulgación de conocimiento.
Más información: http://bit.ly/infomedhiba 

Leído en ExpoMedical2020

viernes, abril 17, 2020

Actividad gratuita de ITAES: taller "Aspectos éticos y legales en el contexto del coronavirus"

CICLO DE TALLERES
Próximo taller: "Aspectos éticos y legales en el contexto del coronavirus"
Miércoles 22 de abril a las 18 horas


INSCRIPCIÓN
Actividad gratuita. Cupos limitados.Se requiere inscripción previa a través del Campus virtual del ITAES.

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Salud presentó el programa TeleCOVID para ofrecer asistencia a distancia


La plataforma Telesalud y Comunicación a Distancia pública llega por primera vez al domicilio de los pacientes. El servicio está destinado a personas con sospecha o síntomas leves de COVID-19 como para aquellas que deben hacer seguimiento de enfermedades crónicas.
Por medio de una videoconferencia entre representantes de Telesalud de todas las jurisdicciones del país, autoridades sanitarias del Ministerio de Salud de la Nación presentaron el programa TeleCOVID que por primera vez permitirá la comunicación a distancia entre profesionales de la salud y los pacientes en sus domicilios para dar asistencia y hacer monitoreo.
“Distribuir equidad no es solo distribuir insumos o equipamiento, es también distribuir conocimiento con criterio federal para que las posibilidades de acceder a la información, capacitación y contenidos se encuentren disponibles en todo el país mediante la colaboración y el trabajo en red y en este sentido debo decir que desde el sector salud estamos trabajando muy unidos hacia un mismo objetivo que es el de intentar administrar la pandemia”, expresó el ministro de Salud nacional, Ginés González García.


El ministro recordó que “en 2002 se lanzó la Red de Telesalud y Oficinas de Comunicación a Distancia en una conexión entre el hospital Garrahan y la provincia de Jujuy y hoy luego de 18 años se inicia un nuevo camino llevando la telesalud, por primera vez, a la casa de las personas como un hito de la Salud Pública”, destacó González García ante los miembros de los diferentes equipos de salud, pacientes y funcionarios provinciales que se conectaron simultáneamente desde los 401 puntos de la Red Federal de Telesalud.
“Gracias al trabajo articulado con las provincias pudimos perfeccionar y fortalecer la Red de Telesalud para llegar a los hogares de la población que se atiende en el sector público para brindar seguimiento a distancia en los casos leves de COVID-19 y de otras patologías”, destacó el secretario de Equidad en Salud, Martín Sabignoso, al tiempo que subrayó que “esta herramienta nos permitirá brindar la continuidad asistencial en el marco de la pandemia y minimizar su impacto”, describió el funcionario durante la presentación junto al jefe de Gabinete del Ministerio de Salud de la Nación, Lisandro Bonelli y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.
El programa permitirá optimizar el uso de recursos hospitalarios a la vez que facilitará el aislamiento domiciliario y la disminución de la circulación colectiva. “El objetivo es evitar la sobrecarga del sistema sanitario, reducir la circulación de casos sospechosos de COVID-19 y de los grupos vulnerables”, explicó la coordinadora de Telesalud, María Celeste Savignano que aseguró que la idea es que las provincias adapten el programa a cada una de sus necesidades.
En la práctica, cada provincia recepta las consultas telefónicas de salud por dos grandes vía: una a través del seguimiento de un caso sospechosos de COVID o de una patología vulnerable de un paciente que se atiende en un hospital que forma parte de la red de Telesalud y la otra comienza a partir del llamado telefónico a los números para consulta de COVID de cada provincia que alerta sobre el caso sospechoso de COVID o el caso de una persona que tenga vulnerabilidades de salud en el que sea necesario evitar la circulación.
De esta manera, las personas que cumplen con los criterios actuales del protocolo nacional de aislamiento para caso sospechoso o confirmado de infección por COVID-19 y sin criterio clínico de permanecer hospitalizado podrán recibir atención y seguimiento personalizado en su domicilio a través de videoconsulta por parte de profesionales de todo el país.
A su vez, las personas que pertenecen a grupos vulnerables (con enfermedades crónicas y embarazadas) podrán recibir atención y seguimiento por equipos de salud entrenados en teleasistencia. Esta prestación posibilitará realizar una contención adecuada y priorizada de sus necesidades que permitirá evitar traslados innecesarios y la espera en las salas de urgencia.
Cabe destacar que la teleconsulta no reemplazará de ninguna manera la necesidad de atención presencial cuando la situación lo requiera. Por otra parte, se contemplan los casos donde por diferentes barreras podrá utilizarse el teléfono.
Durante la presentación, se conoció la experiencia que tuvieron en el uso del programa las provincias de Chaco, en la atención de un caso confirmado de COVID-19, y de Chubut con la asistencia de un caso sospechoso (ya que la provincia no presenta confirmados) y el seguimiento de personas con patologías crónicas. En este sentido, Vizzotti aseguró que “compartir experiencias es clave como así también aprovechar estas herramientas que a futuro podremos usar más allá de esta situación”.
La estrategia del Programa TeleCOVID sigue el criterio de la Organización Panamericana de la Salud según el cual las teleconsultas son una forma segura y efectiva de evaluar casos sospechosos y guiar el diagnóstico y el tratamiento del paciente, minimizando el riesgo de transmisión de la enfermedad.
La Argentina cuenta con una red de establecimientos de salud públicos, extendida en todas las jurisdicciones del país que realizan diferentes prestaciones de servicios del campo de la Telesalud hace ya más de 20 años. En todos esos centros asistenciales existen equipos de profesionales y no profesionales del área de la salud pública que cuentan con experiencia en la modalidad de atención a distancia o remota. Hasta el momento estas consultas se realizaban entre establecimientos de diferente nivel de complejidad.
Asistencia a distancia con protocolos internacionales de ciberseguridad y privacidad
Desde la Coordinación de Telelesalud se elaboró un protocolo y se adaptó rápidamente la Plataforma de Telesalud y Comunicación a Distancia (entorno web para registro, seguimiento, almacenamiento y envío de consultas a distancia) para añadir un módulo específicamente destinado a la atención a distancia de COVID-19.
En esta plataforma los equipos de salud realizan el registro de todas las consultas que permiten georreferenciar los casos y el monitoreo de la atención para la evaluación permanente.
Asimismo, las videoconasultas se realizarán mediante el sistema que cumple con estándares internacionales de ciberseguridad. Así, la privacidad de las consultas y los datos de las personas están resguardados.
Listado de números telefónicos país
CABA: 107; Provincia de Buenos Aires: 148 y 0221-4255437; Corrientes: 0379-497-4811; Entre Ríos: 0800-555-6549; San Juan: 107; Catamarca: 383-4238872; Salta: 136; Jujuy: 0800-888-4767; La Pampa: 2954-619130 y 2954-604986; La Rioja: 107 o 911; Río Negro: 911; Santiago del Estero: 107 (SEASE) ( Ministerio de Salud: 385 4213006, 385 5237077); Córdoba: 107; Santa Fe: 0800-555-6549; Tucumán: 0381-4523200 / 03814523201; Misiones: 0800-444-3400; Tierra del Fuego: 0800-333-1841; Mendoza: 107; Chaco: 03725 44-3896; San Luis: 107; Neuquén: 0800-3331002; Chubut: 0800-222-2676; Santa Cruz: 107/108; Formosa: 107
Prensa Ministerio de Salud de la Nación

Leído en Inversor Salud

jueves, abril 16, 2020

Aprueban reintegros de hasta $ 330.960 por atención por coronavirus a obras sociales y prepagas.


Lo hizo a través de la resolución 326/2020 de la Superintendencia de Servicios de Salud, publicada este miércoles en el Boletín Oficial.

Coronavirus. La medida fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial (Pedro Castillo/La Voz).
El Gobierno nacional aprobó tres nuevos módulos de reintegros por prestaciones asistenciales por coronavirus a obras sociales y empresas de medicina prepaga que alcanza hasta un máximo de $ 330.960 por paciente.
Lo hizo a través de la resolución 326/2020 de la Superintendencia de Servicios de Salud, publicada este miércoles en el Boletín Oficial que avaló los módulos prestacionales y valores de cada uno de ellos, y dispuso que serán financiados con los recursos disponibles en el Fondo de Emergencia y Asistencia, destinados al Programa de Asistencia Financiera para el Fortalecimiento Institucional y Mejoramiento de la Calidad Prestacional de los Agentes del Seguro de Salud.
Qué dice la resolución
La misma precisó que por módulo de aislamiento y diagnóstico, se reintegrarán hasta $ 10.000 pesos por día hasta un máximo de siete; por Módulo de Unidad de Cuidados Críticos por Covid-19 sin Asistencia Respiratoria Mécánica, hasta $ 19.400 diarios; y por la misma modalidad, pero con ARM, hasta $ 23.640 por día, en ambos casos hasta un máximo de 14.
La resolución destacó que “resulta imperativo ordenar la aplicación de recursos extraordinarios con el objeto de cubrir los gastos que específicamente demande la cobertura de pacientes sospechosos o con diagnóstico de Covid-19”.
En consecuencia, consideró que “es conveniente y oportuno determinar, durante la duración de la actual situación epidemiológica, módulos prestacionales para la cobertura de pacientes sospechosos o con diagnóstico de Covid-19 con financiamiento de recursos de carácter extraordinario”.
Leído en La Vos

Sin protección: 40 empleados de sanatorio con coronavirus y otros 200 casos sospechosos


Contenido
Profesionales de la salud y empleados administrativos están en alerta máxima por los contagios que están ocurriendo en los nosocomios.
A los 15 casos confirmados en el hospital Belgrano, de la localidad bonaerense de San Martín, y los otros 20 casos sospechosos, se suman ahora 40 trabajadores infectados en un sanatorio de la Ciudad de Buenos Aires.
Los trabajadores anunciaron que se contagiaron de coronavirus 40 empleados del Sanatorio de la Providencia, ubicado en la calle Tucumán 1863, del barrio porteño de Balvanera.
Leído en Urgente 24

miércoles, abril 15, 2020

Informática en salud, una especialidad que deberá crecer: cómo se usan los datos


La pandemia trae consigo la urgencia por el procesamiento y gestión de datos en tiempo real. Herramientas a disposición y la necesidad de más expertos.


Desde hace más de 30 años, existe una disciplina, reconocida también como una subespecialidad dentro de la medicina, que se denomina informática en salud. No es exclusivamente para médicos ya que un especialista en esta rama es un profesional de diferentes ámbitos formado en sistemas de información aplicados a los procesos asistenciales.
En la Argentina, el Hospital Italiano dicta esta especialización que dura 3 años (y la maestría, 2), con una residencia de informática médica, que tiene una especialidad reconocida por el Ministerio de Educación. También, el Gobierno de la Ciudad la ofrece y tiene residentes cursando.
Al principio era solo para médicos, después se sumaron enfermeros y luego, profesionales de diferentes orígenes que trabajan en ámbitos de la salud. Abarca tres ejes: ciencias de la computación (base de datos, programación, infraestructura), gestión (por ejemplo, de cambios, de proyectos o sanitaria) y ciencias de la informática médica (sistemas de soporte para toma de decisiones y sistemas clínicos, entre otros).
Cambios que llegan para quedarse
“Esta pandemia va a generar muchos cambios que llegaron para quedarse, el hecho de tener que atender a los pacientes a distancia no presencialmente, es algo que va a romper muchas barreras, tanto regulatorias como de resistencia al cambio de parte de los profesionales de la salud, organizaciones médicas, y de los mismos pacientes”, señala a Infobae Daniel Luna, médico, Doctor en ingeniería informática, a cargo del Departamento de Informática en Salud del HIBA (Hospital Italiano de Buenos Aires) y miembro fundador del International Academy of Health Sciences Informatics (IAHSI).
Luna asegura que un tercio de las atenciones ambulatorias ya se podrían hacer, tanto para evaluación primaria como para seguimiento efectivo una vez atendidos, por procesos de telemedicina. “Creo que es el primer cambio que vamos a poder ver”, dice.
Por otro lado, expresa: “Esto va a llegar para quedarse en el sentido de que las empresas entiendan, valoren y planifiquen estratégicamente una verdadera transformación digital para hacer frente no solo a estas cuestiones, sino a una mejora en la calidad de prestación de servicios de cara a los pacientes”.
Herramientas a disposición
El Hospital Italiano firmó un convenio con el Gobierno de la ciudad para brindar toda su historia clínica electrónica y poder implementarla en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires. Lo mismo sucede con algunos municipios del conurbano y otras instituciones como Prefectura y algunas organizaciones privadas.
“Hay iniciativa de open data en muchos lados, por lo pronto acá hay obligación de informar datos específicos a nivel gubernamental, y el resto sirve para el procesamiento interno, tanto para la facturación y procesos administrativos transaccionales, como para procesos de gestión clínica”, dice Luna.
En el caso del HIBA, cuentan con herramientas de procesamiento de lenguaje natural, speech recognition, datos clínicos de laboratorio, imágenes, señales fisiológicas, datos bioinformáticos de secuenciamiento genético, entre otros.
“Todo esto va a un único repositorio de datos clínicos que luego se utiliza tanto para la investigación como para el monitoreo epidemiológico ya no a nivel de una persona, sino de las poblaciones. Este tablero de procesamiento de datos es muy útil en el caso de la pandemia porque permite entender el panorama global de la población”, agrega.
Formas de procesar los datos
“En el CEMIC, diseñamos dashboards (tableros de control) con indicadores dinámicos para que nuestros profesionales visualicen la información online. Esto es un insumo fundamental para la toma de decisiones, en donde las necesidades son muy cambiantes y urgentes; con la pandemia que estamos viviendo es central el manejo de la información actualizada al momento”, señala a Infobae José Luis López, director de Sistemas y Tecnología de CEMIC.
En el caso del sistema de salud público, hay diferentes formas de procesar los datos, según el hospital. Al recibir pacientes con casos sospechosos de coronavirus, los médicos completan una ficha epidemiológica en papel, que luego, en otras instancias es digitalizada.
Ficha epidemiológica de casos sospechoso de coronavirus en la ciudad de Buenos Aires
El Estado trabaja con diferentes herramientas para procesar la información. Recientemente, ante una posible saturación del sistema de salud, dos empresas de tecnología donaron un dashboard al Gobierno para que la Nación, provincias y municipios puedan tomar control de estado de recursos, es decir, contabilizar la cantidad de camas en terapia intensiva o la cantidad de respiradores a disposición.
La herramienta de Globant y Salesforce analiza esta información en 1.400 centros de salud públicos y privados, actualizando datos cada 6 horas. La información solo está disponible para el Gobierno.
Mucha información, descentralizada
“La instalación de esta pandemia lo que produce es una cantidad de información que viene de múltiples lugares. No hay un lugar centralizado de producción de la información, entonces, como la información se produce en un montón de lugares diferentes, también se analiza en un montón de lados diferentes”, señala a Infobae el Dr. Raúl Sala, director médico de En Casa - Internación Domiciliaria.
Explica que cuando se producen situaciones de semejante flujo de información, no existe un referente claro para el manejo de esa información. El ministerio de Salud y la OMS son referentes oficiales, pero hay miles de fuentes de información.
“El problema es que, cuando cualquier dato se hace válido, o quiere serlo o se toma así, termina siendo válido, y en realidad, son versiones parciales de la realidad que no contribuyen a una conclusión común. No existe hoy una centralización de esta información. Si buscamos, desde antes de la pandemia, en internet observatorios de salud´, hay un montón. Cuando se necesita información de un tema y no hay una fuente oficial de ese dato, se crea un observatorio para ese dato. Existen millones de observaciones parciales”, señala.
Asimismo, Sala entiende que la credibilidad para la interpretación de grandes volúmenes de información en medicina no estará dada por una aplicación que la organice. “En general, tiene que ver con la credibilidad del interlocutor. Una inteligencia artificial mediocre en un interlocutor creíble tiene mucho más impacto que un súper análisis en un interlocutor desconocido. Eso también tiene que ver y crear la institución de tamaña credibilidad lleva muchísimo tiempo”, concluye.
Por qué tiene que crecer la especialidad de informática en salud
Según la doctora Guadalupe Caballero, especialista en Dermatología y Magister en Informática Sanitaria, integrante del equipo de Informática en Salud de TIPS, quien trabaja en el Hospital Privado de Córdoba: “Ante esta avalancha de información, que se hizo claramente visible con la crisis desencadenada por el Covid-19, pero existente ya desde hace décadas, surge la necesidad de que miembros del sistema de salud (médicos, enfermeras, farmacéuticos, informáticos, entre otros) se especialicen en la adquisición, almacenamiento, organización y uso de esta información de manera eficiente”.
En relación al procesamiento de datos, manifiesta que uno de los requerimientos más importantes en este sentido, es la implementación de estándares que permitan el intercambio de información entre diferentes interesados y que los datos, durante este trayecto, no pierdan su sentido e integridad.
“Es así que nuestros sistemas de información, incluyendo la historia clínica electrónica (HCE) y los sistemas de soporte para la toma de decisiones, utilizan el servidor de terminología clínico que permite a los médicos registrar los signos, síntomas y diagnósticos de sus pacientes utilizando un lenguaje que le resulte familiar, el cual automáticamente queda codificado mediante el uso de clasificaciones internacionales tales como la clasificación internacional de enfermedades 10 (CIE-10) y SNOMED CT”, señala.
Recientemente, y ante la necesidad de contar con estadísticas globales, confiables y actualizadas, la OMS creó dos nuevos códigos de urgencia “CIE-10” para consignar los casos de coronavirus. “El “U07.1 COVID-19, virus identificado” para las infecciones confirmadas, y el “U07.2 COVID-19, virus no identificado” para los casos sospechosos.
"Independientemente de la región geográfica o del lenguaje utilizado por sus habitantes, el significado de dichos códigos no varía, lo que permite su utilización universal en el reporte epidemiológico”, concluye.

Por Julieta Schulkin