A través de
estrategias de capacitación permanente, evaluación y sistematización de la
información, las jurisdicciones contarán con herramientas para mejorar el
desempeño de sus equipos.
Mediante la Resolución
Nº463/2026, el Ministerio de Salud de la Nación
aprobó el Plan Nacional de Calidad en Salud 2026–2030. Su objetivo será mejorar
de manera sostenida el sistema sanitario del país, mediante la promoción de una
cultura de la calidad y la seguridad en la atención. Funcionará como una hoja
de ruta para que las jurisdicciones puedan fortalecer la formación de sus
profesionales de la salud e incorporar herramientas de innovación que ayuden a
robustecer la seguridad del proceso prestacional y el trabajo de los equipos de
salud.
El nuevo plan se organizará a
partir de cuatro líneas estratégicas que buscarán dar respuesta a las
dificultades vinculadas a la falta de estándares comunes de calidad, así como a
la falta de mecanismos sistemáticos de evaluación y monitoreo de las prácticas
y competencias del sistema sanitario de nuestro país. Su implementación se
apoyará en una Guía de Buenas Prácticas que contiene 59 indicadores que
atraviesan todas las líneas estratégicas y que permitirán promover un aumento
progresivo de establecimientos comprometidos con estos estándares en todo el
país.
El primer eje del Plan se
enfocará en fortalecer la rectoría de la cartera sanitaria nacional para la
transformación cultural y la gestión estratégica del talento humano. Mediante
el Programa Nacional de Garantía de Calidad de la Atención Médica se actualizarán
los marcos normativos y regulatorios, y se consolidará la Red Federal de
Calidad como ámbito de articulación con las jurisdicciones. También se
trabajará en la elaboración de protocolos de buenas prácticas en atención
sanitaria, control de stock de medicamentos e insumos y descarte de residuos.
A través de su segunda línea
estratégica, el Plan apuntará a mejorar la calidad de la atención y la
seguridad del paciente de manera integrada. En este punto, se trabajará en
procesos de autoevaluación de los servicios, y se desarrollarán guías para la organización
y funcionamiento de los servicios de salud y para la gestión del riesgo.
Asimismo, se impulsarán instancias de certificación para ampliar el número de
“Establecimientos de salud comprometidos con la calidad”, se promoverá la
creación de comités de calidad en las instituciones y se desarrollarán
estrategias para incentivar la notificación de los eventos adversos e
incidentes y reducir su ocurrencia.
En el eje vinculado a la
educación permanente, el Plan hará hincapié en el desarrollo del talento en
salud para la calidad y seguridad. Para ello, se desarrollarán propuestas de
capacitación en servicio en articulación con universidades y organismos especializados,
priorizando el uso de plataformas virtuales abiertas, simulación clínica y
comunidades de práctica. También trabajará para la incorporación obligatoria de
contenidos de calidad y seguridad en las carreras de grado y residencias, y se
promoverá la formación de líderes en calidad dentro de los establecimientos
encargados de identificar aspectos a mejorar dentro de sus ámbitos de trabajo.
Finalmente, a través de su cuarta
línea estratégica, el nuevo plan le da un lugar de jerarquía a la información
en tanto activo estratégico para la gestión del sistema sanitario. En este
sentido, propone avanzar en la integración de los sistemas de registro
jurisdiccionales y fortalecer el Observatorio Federal de Talento en Salud como
una herramienta clave para sistematizar datos, identificar brechas de
competencia y necesidades formativas. Asimismo, impulsa el uso de tableros de
control para evaluar el impacto de las acciones de formación y promueve la
publicación de datos abiertos para mejorar la transparencia y respaldar la toma
de decisiones.
En ese marco, el Plan Nacional de
Calidad en Salud 2026–2030 se consolida como una herramienta clave para ordenar
el sistema sanitario, establecer estándares comunes en todo el país y
fortalecer la capacidad de gestión en todos los niveles. Su implementación
permitirá avanzar hacia servicios de salud más seguros, reduciendo riesgos
evitables y optimizando el uso de los recursos, con impacto directo en la
sostenibilidad y eficiencia del sistema.
Fuente: Consultor Salud

No hay comentarios.:
Publicar un comentario